[EDITORIAL] Prudencia en la Victoria

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Después de la elección de Ántero Flores Aráoz como Presidente del Congreso en el 2004, durante el peor momento del gobierno de Alejandro Toledo, la oposición no logró derrotar al oficialismo en el Parlamento sino recién hasta nuestros días. Luis Iberico se erige como el cuarto presidente opositor en tomar las riendas del “primer poder del Estado” (muchos años después de Ántero Flores, Carlos Ferrero o el recordado Valentín Paniagua), en 15 años de democracia.

Así coincide, pues, que cada vez que se ha elegido a un Presidente de la oposición, el Perú se ha encontrado en medio de la crisis política, sea por la caída de un régimen o por el desprestigio de otro. Hoy se repite lo segundo, con un gobierno que ha perdido legitimidad no sólo ante la población, sino frente a sus propios correligionarios (su ex-vicepresidente no pierde la oportunidad de cuestionarlos en los medios). Sin embargo, no confundamos el suceso de ayer con la cura al malestar político que vivimos. Este es sólo uno entre varios síntomas.

Festejamos la elección de Iberico, sin duda. Cada vez que el balance de poderes se pone en acción, la democracia se consolida y el poder es controlado. No obstante, el parlamento que liderará Iberico es el mismo que lideró – con mucha mediocridad – Ana María Solorzano: Un poder del Estado incapaz de desarrollar e implementar una agenda política coherente y que se ha convertido en los últimos años en la mesa de partes del ejecutivo. Esto es fácil de constatar, pues, durante los cuatro años de gestión oficialista, ha sido el gobierno quien ha marcado la agenda legislativa en todos sus extremos. Todas las reformas estructurales, para bien y para mal, han sido cocinadas en los ministerios, siempre en coordinación con Nadine Heredia (dizque en su capacidad de Presidente del Partido Nacionalista). En lo que le toca al congreso, ¿qué? La respuesta es simple, nada. Desde la famosa repartija hasta la reforma electoral y política, el congreso sólo ha avanzado de tumbo en tumbo.

¿Podrá Iberico cambiar el modus operandi de sus colegas? ¿Harán en 1 año todo lo que no pudieron hacer en 4? Consideramos que no. A lo mucho, la oposición tiene la delicada tarea de asegurarse que las investigaciones al entorno presidencial sean llevadas con cuidado, diligencia y respeto absoluto al debido proceso para evitar el teatro al que nos está acostumbrando la esposa del presidente. Eso quiere decir, que debe estar firme en la defensa de sus fueros. Sin embargo, tiene una tarea adicional y compleja. Debe arrear a los parlamentarios para que coadyuven al ejecutivo en tomar las medidas necesarias en materia económica y de seguridad para corregir los obstáculos de nuestro crecimiento. Es una tarea compleja porque como lo hemos comprobado en este diario, en oportunidades anteriores, el congreso aun estando bajo el poder del oficialismo no ha sido un colaborador eficaz.

Finalmente, aprovechamos la oportunidad para reiterar desde esta tribuna que el paupérrimo desempeño de los últimos congresos es consecuencia de un sistema electoral perverso que privilegia el individualismo compañero sobre la propuesta colectiva y partidaria. En ese sentido, insistimos en que debemos implementar una reforma radical que erradique el voto preferencial y que nos lleve a un sistema de distrito uninominal que permite mayor accountability y la probabilidad de una mejor representación. Somos conscientes que es difícil que se logre en este último año, pero insistiremos cuantas veces sea necesario. Por lo demás le deseamos suerte y temple a Luis Iberico en la difícil tarea que le espera.