El Chapo, Kate y el acoso de las fantasías, por Aldo Llanos

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Uno cae y el otro sale. Ambos involucrados en el tráfico de drogas y ambas relacionadas al mundo de la farándula.  Unos cuates, otros cholos…., pero,… todos a merced del acoso de sus fantasías… como lo estamos todos.

Para la filósofa Sara Barrena una fantasía vendría a ser “la capacidad de moverse imaginariamente en la realidad” (Iglesias, 1979) o “la actividad de la mente por medio de la cual se producen imágenes” (Ferrater Mora, 1965)” Sin embargo podría añadir la idea de Slavoj Žižek de que una fantasía es necesaria ya que esta ayuda a ser más llevadera la dura realidad. ¿Cuál realidad?

  • El Chapo: “Eres lo mejor de este mundo. Te cuidaré más que a mis ojos”
  • Kate: “Me mueve demasiado que me digas que me cuidas, jamás nadie me ha cuidado”.

Ya hacía bastante tiempo que Kate Del Castillo no hacía algo realmente grande en las pantallas hasta que surgió el papel que la encumbraría en el firmamento: La Reina del Sur. En esta novela, adaptación de una obra del conocido escritor español Arturo Pérez-Reverte, Kate interpreta a una narcotraficante: Teresa Mendoza, papel que desempeñó con mucha solvencia dicho sea de paso, que conoció el mundo de las drogas al enamorarse de un poderoso narco: el “güero” Dávila.

Por otro lado, el Chapo tropezó por segunda vez con la misma piedra ya que en su primera captura se le pudo ubicar después de trece años de intensa búsqueda cuando decidió temerariamente ir al encuentro de su pareja, la miss Sinaloa 2008, Emma Coronel, en un apartamento de Mazatlán. Años después su “descuido” fue conversar por Watsapp con Kate.

Sin embargo lo revelador de esto es que la fantasía fue el vehículo por el cual podemos entablar un nexo entre lo que es real y lo que es ficticio hasta el punto en que el límite que los separa se hace invisible.

En el cruel y despiadado mundo del narcotráfico, ¿qué mujer podría entender a alguien como el Chapo de igual a igual?, solo alguien como Teresa Mendoza en la ficción, vehemente, astuta, implacable… bella.

  • El Chapo: “Amiga, si tú traes vino, yo lo tomaré. No soy tomador, pero como va a ser tu presencia algo hermoso, tengo muchas ganas de conocerte. Y llegar a ser buenos amigos. Eres lo mejor de este mundo. Ten fe que estarás a gusto”
  • Kate: “Te confieso que me siento protegida por primera vez. Ya sabrás mi historia cuando tengamos tiempo de platicar, pero por alguna razón me siento segura y sé que sabes quién soy, no como actriz o persona pública, sino como mujer. Llevaré mi tequila para compartirlo contigo, porque es un sueño que ya me tocaba cumplir”

Cuando cae el Chapo la policía mexicana encontró entre sus pertenencias cuatro dvd usados de La Reina del Sur. Las fantasías del Chapo lo estaban acosando.

Mientras tanto Kate empezó a tener el reconocimiento mundial con el personaje de Teresa. Al fin dejaba de ser la hija de su afamado padre, al fin se le reconocía su talento. Pero, ¿cuánto de Kate estaba en el personaje de Teresa?, ¿cuánto de Teresa poseyó a la actriz?

En enero del 2012 y en medio del fragor de la lucha del gobierno mexicano contra el Cartel de Sinaloa y otras bandas más, a Kate se le ocurrió afirmar sin ningún empacho que confiaba más en el Chapo que en el Gobierno. “No sería maravilloso que usted empezase a traficar con amor” dijo. Las fantasías de Kate la estaban acosando.

Ser humanos es precisamente eso: soportar el acoso de las fantasías, ya que con estas se borran los límites de lo posible con lo imposible y así podemos escapar de la realidad. ¿Qué nos sugiere todo esto?, pues que el ser humano no puede tolerar mucha realidad a lo largo de su vida y necesita de las fantasías, pero el riesgo consiste en que podemos emprender un viaje sin retorno de estas y llegar a creer que esta es la realidad… ¿valdrá la pena? El chapo y Kate tendrán seguramente las respuestas.

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