El Confort de la Mediocridad

204

Esta semana, esta patética imagen ha sido objeto de innumerables comentarios, bromas, memes y demás chascarrillos por parte de, nosotros, el pueblo.

Pero la visita de Humala, y su infaltable Reina, a España fue más que regodearse con los Reyes en reuniones y banquetes. Humala, una vez más, demostró una ya incorregible desconexión con la realidad del país que gobierna. Y es que el esposo de la Reina volvió a vanagloriarse de un Perú que lidera el crecimiento de la región, cuando en sus 4 años de mandato lo único que ha hecho es ahuyentar las grandes inversiones privadas que el país requiere, justamente para crecer económicamente. Y lo que es peor, su inacción frente a la manipulación de ciertas organizaciones que se mueven de Cajamarca a Arequipa, nos indica que la cosa solo se complicará aún más, pues la mira son otros proyectos que están a punto de iniciar operaciones hasta incluso aquellos que están en plena producción.

La cobardía del mandatario – que se sustenta entre otras razones en su convenido “Agua sí oro no”-, para enfrentar directa y personalmente a estas organizaciones y su nefasto accionar se traducirá en las bombas de tiempo que encontrará el nuevo Presidente el próximo año.

Y si aún así el Perú, con sus magros resultados, sigue liderando las cifras de la región, pues en el reino de los ciegos, el tuerto es rey. Y particularmente a mí, no me satisface en lo más mínimo, pues todos los que trabajamos y criamos a nuestros hijos en esta sufrida tierra sabemos que el país está sumido en un marasmo que únicamente espera agónico, aunque siempre esperanzado, el cambio de mando en 12 meses.

De otro lado, Humala ha aprovechado para arremeter contra la prensa nacional por cubrir los escándalos en los que Doña Nadine se ha visto involucrada por la opulencia y oscuridad de sus finanzas personales. Ha, como no, victimizado a su Reina indicando que cual María Antonieta ya la prensa nacional quiere pasarla por la guillotina. De esta forma, Ollanta recurre torpemente, como no, a un viejo estratagema de los políticos latinoamericanos ante las denuncias por corrupción en su contra; defenderse – en el exterior – argumentando supuestas teorías conspirativas que buscan desestabilizar su gobierno.

La verdad de las cosas, para no incidir en un tema que es más que evidente para todos a estas alturas, es que la prensa investiga lo que debe investigar y si es que la Reina tuviese las finanzas claras, hace mucho que el tema no sería noticia. Pero en vez de dar la cara y aclarar cualquier denuncia, Doña Nadine recurre a sus abogados y al mejor estilo de Toledo y García, solicita que el Poder Judicial ordene al Congreso que no se le investigue. Ya el solo hecho de utilizar la misma estrategia de defensa de los cuestionados expresidentes deja ya mucho que desear, pero lo que nadie entiende es cómo uno puede defenderse exigiendo que no se le investigue.

Un político decente enfrenta cualquier denuncia y solicita que se le investigue, no una, sino cinco veces. Abre sus cuentas pues nada teme. Cuando a uno lo acusan de ladrón, da la cara y se defiende, pero cuando a uno lo acusan de ladrón y manda a su abogado a defenderse, ya estamos en problemas.

Y como la cereza del pastel, el envilecido hombrecillo que nos gobierna se lanzó a dar cátedra sobre política internacional, explicándole a los venezolanos y al mundo entero que la profunda crisis económica, social y política que atraviesa ese país es exclusiva responsabilidad de los empresarios y la oposición, y que Chávez, su amigo, fue un líder carismático, casi un superdotado, que luchó contra ese imperialismo que destruyó la economía del país más rico de Sudamérica.

Y es que uno veía a los Humala Heredia en España y se les veía realmente felices, como cuando la Reina se llevó a sus hijas por primera vez a Euro Disney. Se estaban codeando con sus pares, los Reyes de España. Se les veía en su zona de confort. El problema que esa zona de confort es la mediocridad de un gobierno que nada hace y que lo poco que hace lo hace cada vez peor.