El conservadurismo toma el poder: Una crítica a los activistas progresistas del país, por Henry Llanos

«Es hora de elegir prioridades o dejar que el país se hunda en el medioevo. Porque la “estrategia” muy interseccional que están siguiendo, aparentemente, no está siendo efectiva».

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Cuando dos opciones funestas pasaron a la segunda vuelta de las últimas elecciones, yo pensé en el pasado reciente: Keiko Fujimori, con su aplastante mayoría en el congreso, fue incapaz de transar con el gobierno correligionario económicamente de Kuczynski y, en una pataleta de revanchismo, lo atacó sistemáticamente e inició el periodo de crisis política en el que hasta ahora vivimos. Ahora se enfrentaba a una opción realmente desastrosa: el marxismo en todo su esplendor. Una fórmula que jamás trajo algo bueno a ningún país y que se ha redefinido en miles de formas para ser digerible. Pero no era alguna de esas formas digeribles las que seguía el líder del partido contrario, Vladimir Cerrón, sino la forma más anquilosada de izquierdismo.

Tal forma, anquilosada y cavernaria, había aprovechado la trastornada situación en que nos dejó la pandemia del COVID para ganar algunas simpatías en las zonas no capitalinas y prometiendo proteger a algunos lobbies como el de los cocaleros. Al final, logró superar a la rival naranja que, puño a puño, había estado forjando su propio desprestigio.

Si la líder naranja no pudo transar con el partido PPK -dije yo ingenuamente- nunca podría llegar a acuerdos con el partido marxista de Cerrón. La suerte del títere profesor estaría echada desde el inicio, especialmente cuando el resto de nuestra derecha radical, defensora del modelo económico, se uniera al partido naranja. Una vez más, ingenuo yo, en creer que la derecha peruana no podría caer más bajo. Porque acá la defensa del modelo económico, que nos ha dado crecimiento macroeconómico y cierta estabilidad, aunque no desarrollo, ya no es lo más importante, sino blindarse y salvarse de la cárcel mutuamente. 

La toma del Tribunal Constitucional, una atribución legítima del congreso, de parte de una derecha conservadora es la muestra del acuerdo entre la derecha política peruana y la extrema izquierda marxista. ¿Por qué Cerrón pacta? No sabemos específicamente los acuerdos de este pacto, pero sí que este sujeto tiene abierta una investigación en la fiscalía por lavado de dinero y una condena por malversación de fondos de la cual quiere liberarse para volver a ser activo políticamente. Prefiere posponer su proyecto marxista de la asamblea constituyente y el cambio del capítulo económico (porque obviamente él sabe que estos tribunos jamás darán luz verde a estas afiebradas ideas), para obtener blindaje a corto plazo. Mientras tanto, a la “derecha” no le importa “dejar vivo” políticamente a una espada de Damocles como Cerrón, con tal de obtener el mismo blindaje por los casos de Odebrecht que los persiguen. No les importa jugar con fuego, porque evidentemente Cerrón jamás va a abandonar sus planes de cambiar el modelo económico.

¿Y quiénes son los pescadores que a “río revuelto” están ganando con estos pactos? los CONSERVADORES. Éstos atacan por igual a la derecha progresista y a la izquierda progresista y los han juntando en un único término que son el enemigo público número uno: “los caviares”.

La derecha hegemónica no puede transar con la derecha o el centro liberal-progresista pero no tiene problemas en pactar con una izquierda marxista y anquilosada ¿Por qué? La derecha hegemónica y la izquierda de Cerrón y Bermejo no tienen problemas en aceptar en sus filas o apoyar a los grandes lobbies conservadores del entorno ¿Por qué?

Tengo 3 respuestas al porqué de la cuestión:

  • El centro-derecha liberal-progresista comete un gran “pecado”: perseguir la corrupción a nivel general. Sus líderes de opinión “no se casan con nadie” y por tanto no son susceptibles de ser instrumentalizados. Razón por lo que las tradicionales mafias de la derecha no pueden “usarlos”, como sí pueden hacerlo con los operadores de la izquierda marxista de Cerrón y compañía.
  • Los lobbies y líderes conservadores están muy dispuestos, como meretrices en algún jirón capitalino, de ser instrumentalizados por los partidos políticos y los lobbies económicos del entorno. De hecho, este comportamiento ha sido muy típico de ellos en muchos otros países de occidente y oriente (La iglesia ortodoxa en la Rusia de Putin, por ejemplo).
  • Los activistas progresistas se han acercado mucho a la izquierda, más de lo necesario. A tal punto que se han fusionado con ella.

 

La ingenuidad de los activistas progresistas

Muchos de ellos han creado el término de “lucha interseccional” para pedir “todo a la vez” (socialismo, subversión de las clases sociales, estado de bienestar, defensa del medio-ambiente, enfoque de género, matrimonio igualitario, etc.). Cuando, evidentemente, no están en la posición de hacerlo realidad. Y así siguen apoyando, ingenuamente, a una izquierda tan conservadora como la misma Renovación Popular, sólo porque comparten con ella ciertas luchas sociales. Una izquierda de la cual no van a SACAR NADA (ni el estado de bienestar que persiguen), más que promesas incumplidas y show barato. Pero eso no es lo más terrible de todo. No hay nada malévolo (aunque sí ingenuo) en que alguien quiera seguir sus más firmes convicciones pese a que su forma de seguirlas no sea la más estratégica. El problema es que éstos ATACAN a los activistas progresistas o liberales que quieren desmarcarse de la izquierda.

Este triste papel, por ejemplo, lo hace el colectivo de la marcha del Orgullo al atacar al Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) con un ridículo comunicado. No pueden entender que los liberales sociales, progresistas, feministas, ambientalistas, LGBTI+, etc. debe estar, al igual que los conservadores, en TODOS LADOS: izquierdas y derechas, con un pacto de no agresión entre ellos.

Mientras tanto sigue sucediendo esto:

  • Proyecto de ley 904. Estamos en espera de su desastrosa reglamentación.
  • Toma del Tribunal Constitucional por el Opus Dei.
  • Comisión archivó proyecto que buscaba promover masculinidades igualitarias.
  • Publican Resolución de Observancia Obligatoria sobre Impuesto predial y la Iglesia Católica.

Y lo poquísimo que han avanzado nuestros activistas progresistas en sus luchas sociales, en comparación a lo que han logrado sus homólogos en los países vecinos, será desarticulado (como se ha hecho con la reforma universitaria) y no avanzarán ni un paso más. Así, en las últimas semanas, el conservadurismo terminó de asestar sus más decisivos golpes.

Nuestros progresistas deben entender que están en medio de una “guerra cultural” y las guerras se ganan siendo estratégico. Deben entender que la “interseccionalidad” en una debida cuota no es mala, pero llevada más allá resulta contraproducente. A no ser que su única prioridad sea el socialismo (o peor aún, el comunismo) por sobre cualquier feminismo, laicismo, derechos sexuales y reproductivos, etc.

Es hora de elegir prioridades o dejar que el país se hunda en el medioevo. Porque la “estrategia” muy interseccional que están siguiendo, aparentemente, no está siendo efectiva.

 

Fuentes:

https://www.facebook.com/marchadelorgullolima/photos/a.115571178531712/5277286045693507/

https://lafactoria.pe/contenido/2018/comision-archivo-proyecto-que-buscaba-promover-masculinidades-igualitarias?s=09

https://zonadelsuscriptor.gacetajuridica.com.pe/contadores/JU20220514.pdf

 

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