El cuento de las mil palabras

209

Yo nunca quise ser candidato a nada, sin embargo, por mandato expreso de las bases y ante  el clamor del pueblo es que lo hago. Poniendo al país por delante postulare, porque el Perú me lo exige.

Quiero decirle a todos y cada uno de mis conciudadanos, compatriotas, compañeros, camaradas y correligionarios; que en esta jornada memorable y épica recorreré el país pueblo por pueblo teniendo al Perú como doctrina, para darle a los peruanos no solo pan con libertad, sino de convertirnos en país piloto de América, para que sea tierra de justicia, libertad y trabajo, ese es el único norte y la voluntad que me hace resistir todos los embates y a cuyo reto debo responder.

Ante ustedes me presento y proclamo; que con mi postulación nace una nueva raza, porque somos un partido que ha aprendido dolorosamente de sus errores y con la experiencia de esos dolores les digo que no les fallare. Quiero hablar fuerte y claro para que todos escuchen, en especial los campesinos; que el patrón ya no comerá más de su pobreza, que si llegamos al poder debemos aceptar la responsabilidad de triunfos y derrotas. De nosotros depende el futuro de la revolución que emprenderemos. Pero ella vencerá. Tenemos de nuestro lado la fuerza de la razón, pero también la razón de la fuerza. Y esto no es una amenaza porque para mis amigos todo y para mis enemigos  la ley.

Sin embargo, queridos compatriotas, ustedes deben estar tranquilos, porque en el campo económico les anuncio que la plata llega sola, así que no desesperen, pues el que no la debe no la teme. Y que en mi gobierno los guiare con honradez, tecnología y trabajo.  Que no descansare ni un minuto hasta que logremos la conquista del Perú por los peruanos, comprometiéndome a ¡Disolver, Disolver ¡ el hambre y la miseria de nuestro querido país.  Eso se los juro por Dios y por la plata.

Este proyecto no es uno cualquiera, se nutre del Perú profundo y de las fuerzas telúricas de nuestra tierra, para ello mi plan de gobierno basado en la filosofía de trabajar y dejar trabajar tiene la bendición de los Apus, con ellos desmontaremos el andamiaje que tiene sumido al país en la pobreza y construiremos uno en el cual estaremos orgullosos de mostrar al mundo, que el pueblo lo hizo.

A todos aquellos que aún no me apoyan, pero estoy seguro que pronto, pero muy pronto lo harán, les repito que si me eligen vamos a redibujar el rostro social del Perú y por eso les pido encarecidamente; ¡déjenme trabajar carajo! Porque si llego a ser elegido al Perú no lo para nadie y en el esfuerzo de eliminar la pobreza y salir del subdesarrollo, estoy  metido con zapatos y todo.

A los que se preocupan si tengo alguna ideología, les manifiesto de manera enfática;  ni izquierda ni derecha, ni arriba ni abajo, sino ¡Adelante! Y con ello ganaremos,  porque salvo el poder todo es ilusión, en ese sentido, cuando me preguntan;  ¿oro o  agua? Les contesto  de forma contundente y con absoluta claridad que lo más importante es sin ninguna duda; primero el agua y también el oro, porque si el oro no estuviese dentro del agua, entonces el agua no tendría oro, por ello es que me reafirmo que tan importante  es el oro como el agua, sin embargo me quedo con el balón de gas a 12 soles.

Debo hacer un alto en esta declaración de principios, para hablarles sobre la ética y  los valores  que me guían al  aceptar este reto, representados por mi esposa, mis hijos y una señora de altas cualidades. Como ustedes saben solo tengo una hija y si alguien dice lo contrario miente, sin embargo si se demuestra que tengo otra más, la reconoceré, porque yo si reconozco a todos mis hijos. En cuanto a mi esposa les imploro que en todo el proceso que se avecina la dejen tranquila, porque yo la amo, a pesar que ella pueda decir que muchos son pituquitos de Miraflores o que tuitee que a la gente le es difícil caminar derecho y a ella también. Y no porque este siempre a mi lado y agarraditos de la mano, hasta en las ceremonias oficiales, o les dé luz verde a mis colaboradores más cercanos, yo soy un cosito. No señores, este candidato viene con la frente bien en alto y las manos limpias, que yo me gano los frejoles con mi trabajo. Y si tengo un par de suegras muy afortunadas, es porque una recibió una millonaria indemnización por ser sobreviviente del holocausto y la otra se ha hecho rica laborando en movilidad escolar, que como ustedes saben es una de las actividades más rentables del país.

No puedo terminar esta presentación, que será histórica para el futuro de la patria, sin mencionar a los jóvenes, quienes me han obligado a jugarme por el Perú, a dejar el retiro en el que me encontraba, porque gracias  a  ellos he comprendido que no existe otra persona que pueda guiar a mi pueblo hacia la modernidad, excepto yo. Y ante el estruendo de las palmas revolucionarias  hago el  juramento que llevare al Perú hacia el desarrollo, no es un ofrecimiento, porque el Perú está  harto de ofrecimientos, ni una promesa, porque los políticos tradicionales junto con los burgueses, reaccionarios, caviares y la derecha, nos han hastiado de falsas promesas. ¡No! Conciudadanos, correligionarios, compatriotas, compañeros, camaradas, paisanos, peruanos y peruanas; yo les aseguro con mi vida y de rodillas ante nuestra bandera bicolor; que al final  de mi gobierno el Perú estará desarrollado, creciendo al 12% anual, con pleno empleo, habrá mínima pobreza, tendremos agua, desagüe y energía para todos. Autopistas, trenes y subterráneos unirán completamente al Perú. Educación y salud al mismo nivel que en el primer mundo, y gratis. Seguridad total con justicia de verdad. Ese es mi compromiso,  si no lo cumplo me vuelvo mudo y  que Dios nos ayude. Porque  ¡Soy inocente!