[OPINIÓN] El embrión, el aborto, los animales y Claudia Cisneros

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En estos tiempos, la dignidad y naturaleza humana son arrebatas a los más inocentes sin ningún reparo o con la más absoluta ignorancia sobre los conocimientos científicos. Es así como, recientemente, publicaron en el diario La República una nota de Claudia Cisneros donde ella, temeraria y perspicaz con los datos científicos que le convienen, afirmó que el embrión “difícilmente” es persona humana.

La ciencia que cita Cisneros (neurobiología), solamente puede explicar que hacia el tercer trimesre del embarazo el cerebro llega a completar su estructura para funcionar con racionalidad y auto-conciencia. Postular que el embrión no es humano por carecer de estructuras cerebrales es anticientífico y además, insostenible de manera lógica.

Para información de la periodista (y ojalá alguien le pueda facilitar un libro de biología), la única especie que puede concebir seres humanos es, oh casualidad, un ser humano. No monos, no chimpancés, no bonobos, etc. Así que, por favor, dejemos de parodiar este debate con ridículas caricaturas que solamente soslayan la reflexión de fondo.

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Entonces, definamos adecuadamente: Un embrión es un ser humano en formación, tal como lo es un niño que está en desarrollo (aunque en una fase más avanzada). Por consiguiente, cabe preguntarse ¿cuándo se inicia la vida? Ésta es tal desde la fecundación del óvulo por el espermatozoide (gameto femenino con gameto masculino), formando el cigoto que no es nada más que la primera fase de vida de un humano. El cigoto posee un ADN propio e inigualable, que iniciará un proceso de división celular sin detención alguna hasta ser físicamente tan humano como Cisneros o como yo.

Si siguiéramos la “lógica Cisneros” en la afirmación de que un embrión no es humano por no ser auto-conciente, nos veríamos en la obligación de agregar a este concepto a fetos, niños, personas en coma, personas con limitaciones cerebrales, ancianos en fase terminal, etc.

Por otro lado, no me queda claro si la periodista se encuentra informada sobre los derechos que la Constitución le otorga a los concebidos (para ella seres no humanos, al menos en los primeros meses) en todo cuanto les favorece (con la vida se encuentra encabezando dicha lista de derechos). Entones, como abogada, debo señalar que jurídicamente no existe una razón legal y menos constitucional para que se pueda alegar que deberá primar la libertad de la madre sobre la vida del concebido. El no nacido no es parte del cuerpo de la madre, como sí lo es el su corazón o su hígado.

¡Hasta cuando entenderán que una célula humana no es un ser vivo, sino parte de él! o acaso, ¿le saldrán brazos, cerebro y podrá desarrollarse de manera independiente? Obviamente, no.  En cambio, un embrión no es un objeto que se puede tirar a la basura. No es una “posibilidad” sino un ser humano que debe ser protegido.

Por último, qué pintan sus comentarios de la Iglesia, de la moral o de la confesión religiosa del señor Eguren. Este es un debate científico. El proyecto del aborto por violación ya fue archivado y si no le parece la decisión, que exponga motivos científicos y no sus equivocadas apreciaciones personales amparadas falsamente en la ciencia. Que quede claro que la ciencia ha hablado: la vida humana empieza con la concepción, no con la formación del cerebro. No estamos hablando de una vida semi humana, humana en potencia; sino de una humanidad plena. Eso es biología, no teología.