El Escándalo Diaz Dios: ¿Hubo o no violencia familiar?

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Un episodio incómodo atraviesa hoy el parlamentario fujimorista Juan José Díaz Dios. En realidad, más que incómodo. Y es que, según indica una denuncia policial, habría ejercido violencia física contra su actual esposa, Cinthya Morales Pastor, con quien lleva apenas meses de casado. Pese a que el parte policial corresponde a junio del presente año, el documento contiene información médica legal, donde se indica que la presunta víctima presentó tumefacciones en distintas partes del cuerpo.

Ante esta revelación, Diaz Dios no dudó en reaccionar rápidamente. “Yo sé quién soy. Jamás agredí a mi esposa. Agradezco a quienes confían en mí y comprenden que no puedo exponer lo sucedido en medios”, publicó en su cuenta de twitter.

 Además, agregó que “Lo que se tenga que aclarar lo haré como siempre ante las autoridades competentes. Aunque pierda mi nombre no voy a exponer a mi esposa”. Inmediatamente, la red social se encendió principalmente de críticas y un fuerte rechazo ante la denuncia difundida. Entre las voces más indignadas, Ana Jara fue la que resaltó: “No existe justificación válida para golpear a una mujer. Certif.Médico Legista de la víctima, esposa del cong.Juan Diaz Dios,es contundente”, escribió en su twitter. 

El legislador ha evitado dar detalles del hecho y se ha limitado a decir que responderá ante las autoridades competentes. Sin embargo, es importante esclarecer este asunto porque un garante de los derechos de las poblaciones vulnerables, que aparece en innumerables fotografías junto a niños y adultos mayores, además de haber sido protagonista de una masiva “Marcha por la Vida”, no puede silenciarse como si el problema no fuera grave. Esta situación, merece explicaciones claras y contundentes.

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PARA EL RECUERDO. Hace casi 5 años, el congresista Díaz Dios inauguró su cuenta de twitter con un honorable mensaje en respaldo a un soldado piurano que era víctima de violencia en Loreto. Un año después, criticó (convenientemente), que el Congreso haya decidido que los casos de violencia familiar no sean conciliables.