El fútbol no se mancha, por Humberto Valdivia

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Hoy es un día triste para el mundo del fútbol: Diego Armando Maradona Franco falleció producto de un paro cardiorrespiratorio a la edad de 60 años en su casa del barrio San Andrés, ubicada en Tigre, Argentina. En ese lugar ubicado a no muchos kilómetros de distancia de Buenos Aires, estuvo viviendo después de haber sido operado con éxito de un edema cerebral.

El “Pelusa”, como también se le conoce al astro argentino, es reconocido por ser uno de los mejores futbolistas de la historia, y no es para menos, debido a todas las grandes hazañas que conforman su carrera en el balompié la cual se remonta a muchos años antes de aquel celebérrimo partido contra el Reino Unido en México 1986. Desde su infancia en el barrio Villa Fiorito de Buenos Aires la pasión por el fútbol del joven Maradona era evidente al pasar horas de horas haciendo malabares con el balón en vez de ponerse a estudiar. Esta pasión impoluta por el fútbol y la perseverancia fueron las que le llevaron a debutar en 1976, a la edad de 15 años, en la 1ª División del club Argentinos Juniors. Con el correr del tiempo “El Cebollita” se fue consolidando como una de las figuras del equipo y del fútbol argentino siendo fichado por Boca Juniors en 1981. Fue con Boca que ganó su primer campeonato profesional en Argentina.

El gran nivel que demostró en el torneo argentino le valió para que distintos clubes europeos le busquen para hacerse de sus maravillosos regates. El equipo que logró convencerlo fue el F.C. Barcelona quien lo fichó en 1982. El monto del fichaje fue de 1.200 millones de pesetas, una gran cifra para esa época la cual al cálculo de hoy serían unos siete millones de Euros aproximadamente. En los dos años que estuvo en el club blaugrana ganó la Copa de la Liga en 1983, Supercopa de España en 1983 y Copa del Rey en 82/83. Las lesiones y una hepatitis le impidieron demostrar su mejor juego, por lo que en 1984 fue traspasado al Nápoles, equipo que no pasaba de la mitad de la tabla. En ese club es en donde viviría sus mejores épocas, llegando a consagrarse como uno de los mejores futbolistas del mundo.  Maradona se convirtió en el ídolo indiscutible del equipo al llevarlos a ganar su primer Scudetto en la temporada 1986-1987, además de conseguir la Copa Italia en 86/87 por lo que tendrían su primer doblete.

Las temporadas en el Nápoles fueron muy significativas para él, no sólo en el plano deportivo sino también por lo social, ya que fue la primera vez que un club del sur de Italia ganaba el Scudetto. Superaron a los mejores del norte como Juventus, Inter de Milán y AC Milán. Tiempo después, “El Diego” les daría otra alegría: su primer y único título internacional. Fue en la temporada 88-89 que el Nápoles conseguiría la Copa de la UEFA, hoy conocida como UEFA Europa League, al derrotar al VfB Stuttgart de Alemania por un global de 5 a 4.

En 1992 se alejó de la península itálica para volver a la península ibérica, pero esta vez para jugar la temporada 1992-1993 fichado por el Sevilla.  Empero, en 1993 regresó a la Argentina para jugar con el Newell’s Old Boys y finalmente terminó su carrera en Boca Juniors en donde jugó desde 1995 hasta 1997.

La historia de Maradona con la selección argentina también tuvo memorables actuaciones las cuales fueron herederas del buen rendimiento que tuvo en el Nápoles. Es así que llevó a la albiceleste a ganar su segundo mundial de fútbol en 1986 luego de derrotar en la final a Alemania Federal (RFA) por tres a dos. En ese torneo Maradona demostró todo su talento al comandar al equipo, dejando a fuera a rivales como Uruguay, Inglaterra y Bélgica para llegar a la final. Será quizás su partido más recordado el que jugó contra Inglaterra en 1986 dado que estaba aún latente el recuerdo de la Guerra de las Malvinas (1982). En dicho encuentro, Maradona dejó dos jugadas míticas: ‘La mano de Dios’ y El gol del siglo.

Como entrenador no tuvo el mismo éxito como futbolista. En 1994 dirigió al Mandiyú de Corrientes en donde disputo doce partidos. También tuvo un discreto paso por el Racing Club en donde ganó solamente dos encuentros. En 2008 asumió el mando de la selección argentina, luego de la salida de Alfio Basile, logrando llevarlos al Mundial de Sudáfrica 2010. En 2011 estuvo en el Al Wasl de Emiratos Árabes y cinco años después tomó las riendas de Al-Fujairah el cual pertenece a la segunda división de Emiratos Árabe. Su paso más fructífero fue en Dorados de Sinaloa, que juega en la Segunda División de México, en donde estuvo dos veces cerca de llevarlos a Primera División. Desde 2019 hasta hace unos días fue el entrenador del  Gimnasia Esgrima de la Plata.

Sin embargo, no todo fue color de rosas debido a que Maradona también tuvo una vida llena de muchos excesos. El 17 de marzo de 1991 lo suspendieron quince meses por dar positivo en cocaína después de un partido con el Nápoles. Ese mismo año fue detenido en Argentina por posesión de drogas. En pleno mundial de EEUU 1994, el “El Pelusa” fue suspendido por segunda vez al dar positivo a un control antidoping después del partido contra Nigeria. A partir de ahí empezó a padecer problemas cardíacos: en 1997 fue internado en Chile por presión arterial alta, en el 2000 tuvo una crisis cardiaca y 2004 le dio una severa crisis cardiorrespiratoria. Sumándose a los problemas cardíacos tuvo problemas de sobrepeso los cuales intentó remediar a través de la colocación de un bypass en 2005 en Colombia y en 2015 otro en Venezuela.  Luego del primero perdió 35 kilos y luego del segundo perdió 25 kilos. A todo ello, por si fuera poco, hay que agregarle los problemas con el alcohol cuyas magnitudes todos pudimos observar dado que en 2019 se filtraron varios videos suyos en estado de total ebriedad.

Sin duda alguna Maradona fue uno de los mejores jugadores que ha habido en la historia del fútbol, pero su indisciplina fuera de las canchas a manchado todos sus logros. Su talento va ser recordado por varias generaciones, pero también tuvo errores que no se deben de olvidar. Que su vida sirva de ejemplo para mostrar como las drogas y el alcohol pueden acabar con la vida y la carrera de una persona.

 

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