El Papa Francisco pidió paz en el Medio Oriente

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Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, deploró la «bruta persecución» de los insurrectos del Estado Islámico hacia las minorías en su tradicional mensaje de Navidad del jueves e exhortó a no sostener una indiferente actitud ante el sufrimiento de muchas personas a lo largo del mundo.

Cientos de fieles se dieron cita en la Plaza de San Pedro para ser partícipes de la bendición y el mensaje Urbi et Orbi (a la ciudad y al mundo) del Sumo Pontífice, marcando su segunda Navidad como cabeza de la Iglesia Católica desde su elección el año pasado.

Francisco también solicitó la terminación de los conflictos bélicos en los países africanos, realizó un llamado al diálogo entre palestinos e israelís, censuró el ataque de los talibanes militantes en el que perdieron la vida más de 130 estudiantes en Pakistán la semana  que pasó y ofreció un sentido agradecimiento a quienes ayudan a las víctimas del ébola.

El sumo pontífice manifestó:

«Para él, el Salvador del mundo, le pido que guarde a nuestros hermanos y hermanas de Iraq y de Siria, que padecen desde hace demasiado tiempo los efectos del conflicto que aún perdura y, junto con los pertenecientes a otros grupos étnicos y religiosos, sufren una persecución brutal […] Que la Navidad les traiga esperanza, así como a tantos desplazados, prófugos y refugiados, niños, adultos y ancianos, de aquella región y de todo el mundo […] que la indiferencia se transforme en cercanía y el rechazo en acogida, para que los que ahora están sumidos en la prueba reciban la ayuda humanitaria necesaria para sobrevivir a los rigores del invierno, puedan regresar a sus países y vivir con dignidad».