[OPINIÓN] El Reino del Revés

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Recuerdo que de niño era atormentado por una cancioncita infantil que contaba sobre ‘El reino del revés’, una especie de distopía aterradora donde ‘nada pájaro y vuela pez’ y donde ‘un ladrón es vigilante y el otro es juez’. Nunca me gustó la canción, principalmente por la voz meliflua de la cantante y porque me molestaba el desorden que se narraba. Sin embargo, parece que en algún momento de este año desperté apresado en el aberrante ‘Reino del revés’, pues muchas cosas a mi alrededor se convertían, repentinamente, en verdaderos sinsentidos.

Una interesante ocurrencia en el Reino del Revés fue lo sucedido con su reina: Nadine Heredia. En el mundo real ella era una izquierdista empedernida, luchadora por los derechos de los más pobres, crítica del ‘neo-liberalismo’ y de los gobiernos corruptos; mujer de vestir modesto y de puños alzados calados al estilo bolchevique. En este reino patas arriba esta reina, auto-coronada y que comparte el poder con un marido decorativo, viste Óscar de la Renta, camina sobre Louis Vuitton y calienta sus entrañas con chocolate belga. ¡Menudo cambio! Sería incoherente en el mundo real pero acá todo es posible.

¡Ah! y lo olvidaba. En el mundo real semejantes lujos son adquiridos con esfuerzo y trabajo; en el mundo del revés esas cosas vienen gracias a la caridad amistosa de alguna amiga o amigo que deja que saques tarjetas de crédito asociadas a su cuenta bancaria. Tratándose de gastos que superan los 35 mil dólares, en el mundo real ya habría un peritaje serio en marcha por parte de las autoridades competentes, pero acá esas son tonterías.

Por esas mismas épocas apareció un hombre llamado Martín Belaunde Lossio, declarando sobre su ‘secuestro’: una historia increíble, capaz de competir con las más descabelladas producciones hollywoodenses. El hombre alegaba estar herido, prácticamente con el ojo afuera y sin veinte dedos. Pero repentinamente ¡boom! Aparece intacto, sin un rasguño, solo con una barba cochina y cara triste. Increíble. Es que así funcionan las cosas en el Reino del Revés: te secuestran, te tiras de un carro en movimiento, quedas herido pero de forma mágica quedas curado para cuando la policía boliviana te encuentra.

Pero ahí no queda. El hombre dice tener secretos sobre cierta pareja gobernante y no quiere decirlos por temor a que lo maten y que hablará cuando dicha pareja deje Palacio. ¿Qué sentido tiene eso? Cualquiera pensaría que lo mejor es hablar de una vez antes de que te maten, pero no, en el Reino del Revés le das más de un año de tiempo a quien quiere matarte para que lo haga, incluso dándole el incentivo de que ese asesinato termine por silenciarte porque tú muy inteligentemente prefieres quedarte callado. Sí, en este reino los que verdaderamente saben cosas importantes hacen tiempo antes de decirlas.

¿Pero sabe qué es lo mejor del Reino del Revés? ¡Las violaciones callejeras raramente terminan en embarazo! ¿Maravilloso no? Nadie se hubiera enterado si Juan Carlos Eguren no hubiera informado a la población, declarando sin dar ningún tipo de sustento científico.

Sí, probablemente para usted este universo paralelo suene fantástico, pero yo quiero regresar a la realidad. Ya estoy cansado de esta payasada.