El Terror: ismo que recrudece en nuestro país, por Danny Mesias

«(...) Para muchos, en nuestro país están ocurriendo actos terroristas de manera indiscriminada. En otros, en cambio, vemos que existe un negacionismo exponencial de esta triste realidad.»

1.314

El Diccionario de la lengua española (DLE) define al terrorismo como la sucesión de actos de violencia que pretende crear alarma social con fines políticos. Para muchos, en nuestro país están ocurriendo actos terroristas de manera indiscriminada. En otros, en cambio vemos que existe un negacionismo exponencial de esta triste realidad.

A lo largo de la historia, han ocurrido innumerables  y terribles capítulos de terror. Según Rodríguez (2012), el terrorismo  se caracteriza por una conducta  encaminada  a  causar  terror  en  la   sociedad  y  debilidad  en  sus  instituciones,  utilizando  métodos que  atentan  contra  la  vida,  la paz social y la estabilidad del Estado. Muchas frustraciones, miedos y resentimiento social han sido utilizados frecuentemente por algunos líderes sociales que buscan su beneficio y así poder cumplir los sueños de su insania personal.

Cuando escucho la palabra terror, evoco inmediatamente doctrinas como  Sendero luminoso (SL) y  el Movimiento revolucionario Túpac Amaru (MRTA), grupos que durante décadas usaron sistemáticamente el terror para imponer su ideología en nuestra sociedad. Estas dos corrientes han generado hechos espeluznantes en el país, creyendo siempre tener la verdad en sus fusiles y ser justicieros tocados por algún dios.

Los actos terroristas en nuestro país han generado miles de víctimas. Sendero Luminoso tuvo en jaque al país por más de una década.  Según Martínez (2009)  SL  avanzó su lucha armada desde las zonas rurales e inició una temporada de aniquilamiento de autoridades civiles y políticas y todo vestigio de dominio estatal. Asimismo, asesinaron a pobladores que apoyaban a los militares. En casos como el del pueblo ayacuchano de Lucanamarca, estas matanzas aniquilaron prácticamente a toda la comunidad.

De acuerdo a Martínez (2009), a partir del año 1983, los ataques de SL se expandieron al ámbito urbano: la sangre se derramó en ciudades como Huancavelica, Abancay, Huancayo, Huánuco y Lima. Ataques a hidroeléctricas que dejaron a ciudades enteras sin energía y otros  actos que incluían  la colocación de coches-bomba frente a instituciones estatales eran pan de cada día. Además, y tal como sucede hoy,  en diversas ciudades del interior del país, se llevó a cabo paros durante los cuales los senderistas tomaban el control de la ciudad y se suspendían todas las actividades productivas.

A  fines de los años 80,  SL  centra  la crueldad en Lima —en donde se contabilizan hasta tres atentados diarios (Wills, 2003). El  atentado  de  la  calle  Tarata en 1992,  se convirtió en uno de los ataques más sanguinarios de SL en la capital, ya que un coche bomba estallaría dejando consigo 25 ciudadanos muertos y más de 200 civiles heridos (Ríos, 2020). Pero, la expansión de la violencia, continúa hasta estos tiempos, puesto que en mayo del 2021, en el VRAEM 16 personas fueron asesinadas en un ataque atribuido al SL. Inclusive, el último hecho fatídico ocurrió hace unos días, pues 7 policías fueron brutalmente asesinados en otra asonada narcoterrorista en el distrito de Pichari en el Cusco, según informó el Ministerio del Interior.

 

En conclusión, el terrorismo llevó al país a una de las mayores catástrofes colectivas de nuestra historia. Asimismo, los actos terroristas son capaces de matar aparentes enemigos en nombre de una ideología, incluso si son espectadores y no tienen nada que ver con la supuesta causa. Por ello, considero esencial rechazar al terrorismo y buscar la erradicación de  sus actos violentos a través de un sólido marco jurídico que condene su violencia; esto acompañado de políticas que busquen resolver sus demandas sin menoscabar los intereses del Estado y la sociedad.

 

Referencias

  • Martínez, I. (2009). Acciones del sendero luminoso en el Perú durante la década de 1980-1990. https://www.verdadyreconciliacionperu.com/admin/files/articulos/221_digitalizacion.pdf
  • Ríos, J.(2020). Una mirada territorial de la lucha armada: las FARC-EP y Sendero Luminoso. Geopolítica(s). Revista de estudios sobre espacio y poder, 11 (1). pp. 119-143. ISSN 2172-3958
  • Rodríguez, T. (2012). El terrorismo y nuevas formas de terrorismo. Espacios Públicos, vol. 15, núm. 33, enero-abril, pp. 72-95.
  • Wills, M. (2003). Peru`s  Failed  Search  for  Political  Stability  (1968-2000). Crisis  State Programme, (1), 1-38.

 

Lucidez.pe no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.