Elecciones 2016: Entre la esperanza y la realidad, por Emilio Noguerol

457

Sé que poco o nada te interesa leer un artículo sobre las elecciones presidenciales del 2016, pues crees que lo que ocurrirá finalmente será un ajustado resultado que deberá resolverse a través de un balotaje o segunda vuelta en donde Keiko Fujimori batallará a sangre, sudor y bailes con Alan García. Y ganará quien deba ganar porque al fin y al cabo estamos acostumbrado a que el Perú no sea precisamente quien gane, estamos acostumbrados a sentarnos frente al televisor y esperar un flash electoral que no nos representa, estamos acostumbrados a la conchudez y el desparpajo de quienes dicen trabajar por nosotros y, sin embargo, trabajan para ellos mismos.

Sí, pues, reconozco que es un panorama deprimente, querido amigo, pero creo que acurrucarse ante la desolación y hundir infinitas veces la cuchara de sopa en el pote de helado cual quinceañera despechada no es la solución. Y quizás la que te proponga a continuación tampoco lo sea, lo único que busco es que reflexionemos juntos por lo menos un ratito nomás. Ya después le cuentas nuestra idea a tus bros, causas, primos, tíos, flaquitas, profes, al tío abuelo socialista y, de yapa, al tío abuelo que sigue esperando su bono agrario, y quedas bien bacán porque verán en ti a un joven que no es pulpín, verán en ti a un ciudadano preocupado por su país y listo para tomar las riendas del debate que tanta falta nos hace. Pues del dicho al hecho en realidad no hay mucho trecho si el dicho es sincero y bien planteado.

Aquí vamos:

Hay 22 precandidatos que quieren sentarse en el sillón de Pizarro en Julio del 2016, de todos esos conocemos (el peruano promedio) a quizás unos cinco. Cinco de veintidós que son calificados por la opinión pública como ladrones (o cómplices), lobistas, narcopolíticos, populistas de razas distintas y populistas de razas conocidas… La intención de voto se reparte entre esos cinco (según la última encuesta de Ipsos) y además está en ese orden de mayor a menor aprobación – a ver si adivinan-. Pero mi análisis no se trata de ellos, ya numerosos artículos se escriben a diario entre tinta mezclada con lágrimas saladas desde las redacciones de los principales periódicos del país e incluso desde los diarios independientes y digitales que cada día se alinean más con los tradicionales para hablar de nimiedades, para hacer cortinas de humo y mostrarnos los videos gatunos más divertidos del llutúb… Hoy quiero que nos concentremos en los OTROS. Sí, esos que las benditas encuestas consideran que no merecen ni aparecer en sus recuentos por lornas, por ilusos. Obviamente no es sano hablar de los 22, hay varios que no merecen ni siquiera nuestras risas como el hijo del Chino Velasco: Javier Velasco Gonzales que como propuesta central de Gobierno plantea que recuperemos Arica y Tarapacá… ¿Vieron? Les dije que ni las risas merecen del electorado. Sin embargo, estas elecciones no son como las anteriores (2011) en las que pulularon personajes circenses como Pinazo, Ñique de la Puente o Reymer, sujetos improvisados que lo único que lograron fue “amenizar” con sus ocurrencias los tediosos debates presidenciales. Lo cierto es, querido lector y elector, que en esta campaña, que si bien es cierto aún se encuentra en una etapa bastante light, existen propuestas soberanamente interesantes a las que deberíamos echar una mirada.12211061_929015343812695_1634756533_o

Sí, sí, sí, no es necesario que me digas que no quieres tirar tu voto al tacho, que no vas a comerte la cola de cuarenta y cinco minutazos y el tráfico del demonio de ese domingo que aún vemos tan lejano, pero que se encuentra a menos de cinco meses, pero quiero primero que entiendas que el ejercicio de tu derecho de voto no recae en que gane o no el representante que escogiste, esto no es la polla de la Copa América, mi bro, tienes que votar a conciencia por quien consideras según tus análisis y ponderaciones previas la MEJOR OPCIÓN, no la menos mala, no la del yaquechucha. Si todos votamos con esta idea en la cabeza, sin pensar en si resultaremos victoriosos y celebraremos llenos de júbilo la noche del domingo 10 de abril, el resultado podría ser muchísimo más favorable para el país, es cuestión de ser responsables y no adherirnos al montón de ignorantes que no toman en serio la política por su mala praxis generalizada sin considerar que su desinterés solo intensifica esa mala praxis, porque parte fundamental de ser ciudadanos es ser veedores de la democracia y del buen funcionamiento de un Estado que es nuestro, de todos, no del Gobierno que no es más que un simple administrador que contratamos para que vele por los intereses de toda la población.

Nano (Hernando) Guerra-García, Julio Guzmán, y Verónika Mendoza, son nombres que deberías conocer. Quizás ya escuchaste de ellos, pero imagino que no ha sido lo suficiente. Por eso procederé a contarte de qué van sus propuestas.

Nano es precandidato del Partido Humanista (el de Yehude) y, si bien es cierto que la formalización de su candidatura se dará luego de las elecciones internas, esto no ha sido impedimento para que este hijo de padre cajamarquino comience a viajar a lo largo y ancho del país anunciando su participación en los comicios de abril. Lo interesante de su campaña es que difiere del resto por un componente poco común: Nano lleva más diez años recorriendo el país con su programa de asesoramiento para emprendedores; es decir, los motores económicos del Perú ya lo conocen, han recibido su apoyo y ayuda y hoy solo es cuestión de que él les cuente que ha decidido echar manos a la obra y comenzar a ejecutar toda la teoría que maneja y dirigir este país como si fuera una empresa por reflotar. Entre los comentarios que encontraba debajo de una artículo que anunciaba su candidatura en un diario local encontré el del ciudadano Fidel Meza Taipe: Basta de candidatos que viven de la política, desde Junín apoyaremos a un candidato nuevo como el Señor Nano que siempre visitó todo Junín regalándonos conocimiento y fe para salir adelante y es un empresario sabe lo que es ganarse el pan con frente bien en alto (…). El comentario me llamó particularmente la atención en especial por la frase “regalándonos conocimiento y fe para salir adelante”, es decir, ese trabajo de hormiguita que ha ido haciendo Nano podría surtir efecto en menos de lo que se imagina. Es interesante (y ciertamente reconfortante) saber que mientras que unos regalan plata como cancha, existen otros que regalan conocimiento. PUNTO PARA NANO. Tranqui, no te desesperes, yo sé que ese no es un factor fundamental para darle tu sagrado voto, debemos esperar a ver quién trae en su plancha electoral, por ahora podemos afirmar que entraría Yehude Simon como el número 1, pero de ahí nada más. Suave que le sucede algo como lo que sucedió con Villarán, se lanzó a las municipales sin saber que ganaría y cuando la campaña dio un giro inesperado, la victoria le llegó con un equipo inconcluso, improvisado e incompetente. Los candidatos deben prepararse para ganar-ganar. Estaremos atentos con respecto al equipo que integra el Partido Humanista. En cuanto a propuestas, básicamente lo que busca Nano es agilizar el proceso de formalización de los pequeño y medianos empresarios, es decir, desburocratizar el Estado, él afirma que el principal problema de nuestra economía es que el Gobierno no toma en consideración a los emprendedores, no les da ninguna facilidad para su formalización y cuando alguno finalmente lo logra se aprovecha de su esfuerzo cobrándole impuestos excesivos. Si bien es cierto que ha recibido muchas críticas por aliarse al Partido Humanista (por sus alianzas de tinte radical), Nano ha deslindado en numerosas entrevista tajantemente acerca de esa posición ideológica, si de joven sintió fuerte simpatía por las ideas socialistas, actualmente considera que el Socialismo es impracticable, incluso logró que el PH se retire de la Colisión de Izquierda; lo que él desea hacer en el Perú es un Gobierno de centro izquierda en el que el cambio de modelo económico no signifique cerrarse al mercado global, sino por el contrario abrir ese mercado global al Perú, pero desde una perspectiva distinta, incentivando a las microempresas a que salgan a competir como el caso de los Añaños y sus gaseosas que le calman la sed a medio mundo. Administración tributaria amigable + política fiscal flexible podría ser la fórmula del éxito.

Julio Guzmán es otro candidato al que debemos tener en cuenta, amigo mío. Te cuento que hasta el momento es el que mejor organizado parece estar y quien tiene la web más completa de todos los 22, con plan de gobierno, propuestas y todo (y explicado para dummies incluso). Si un Guzmán arruinó al Perú, podría ser su colombroño quien lo salve. Este señor propone cuestiones similares a las de Nano, ello sugiere que ambos traen aire de modernidad y pragmatismo a la política. Guzmán también habla de destrabar al Perú, en su caso piensa, además de eliminar la burocracia, desarrollar un mejor sistema de salud y educación. Con respecto a esta última arista: la educación, en la presente semana presentó en redes un proyecto que hizo brillar los ojos de más de un universitario y sus padres de familia: “Crédito 100” supone crear un fondo millonario de garantía por parte del Estado para convencer a Bancos y Universidades a que den crédito a los alumnos durante sus años de estudio y permitan que sean ellos mismo quienes paguen su carrera al terminarla, es decir cuando estén capacitados para trabajar y lo puedan hacer efectivamente. Algo que también llama la atención sobre este candidato de madre de Celendín y padre cusqueño es que se muestra interesado por continuar con el inconcluso proyecto de descentralización por regionalización, algo que venimos esperando se lleve a cabo desde la Asamblea Constituyente de 1978 y que ningún mandatario ha tenido los pantalones para ejecutar.

Finalmente, y para que no digan que no hay para todos los gustos y colores, se encuentra Verónika Mendoza, la popular “Vero”, congresista por Cuzco que ha venido haciendo una excelente labor de representación en el Parlamento, satisfaciendo las exigencias de sus electores de la región y guerreando sin temor varias batallas por la conquista de derechos a las que ella libremente decidió ingresar, esto le ha generado numerosos simpatizantes que concuerdan con su ideología. Es una política que no se amilana con las críticas y que está tratando de ser muy cuidadosa con sus declaraciones, pues anda por una cuerda finísima que limita entre la concertación y el extremismo, esperemos que opte por la primera opción, claro que sin dejar de lado sus ideales. Vamos a ver si en lo que va de la campaña y su futuro en la política ilumine de decencia a la izquierda de nuestro país que tanto lo necesita. Su plan de gobierno todavía no lo conocemos, por el momento sigue focalizada en su labor legislativa, pronto sabremos más de ella, querido lector.

Este es el panorama no deprimente de la política peruana: centro derecha, centro izquierda e izquierda. Sin populismos, sin campañas millonarias, sin intereses económicos personales, tres candidatos que han demostrado a lo largo de sus vidas vocación por el Perú creo que deberían tener la oportunidad de ser escuchados cada vez por más gente.