Elecciones interminables, por Valeria Burga

Nos regimos por la democracia, así son las cosas, aunque lamentablemente los dos partidos cargan con una mochila de antecedentes totalmente opuestos. Perú ya está en piloto automático y nosotros más divididos que nunca.

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Ha transcurrido una semana desde que acudimos a las ánforas y cumplimos nuestro deber cívico. En términos generales, lo que ha dicho el país entero es que estamos partidos en dos, una mitad que ansía un cambio radical y la otra buscando mantener el modelo económico que nos beneficia. Sin embargo, aún no tenemos un ganador absoluto, por lo que la incertidumbre domina nuevamente.

Los reclamos han sido proclamados por doquier. Ni bien presenciamos el flash electoral, Perú Libre incitaba salir a las calles para ‘vigilar’ los votos. ¿Cuándo esto se ha verificado allí? Fujimori, por su parte, anunció ‘fraude en mesa’. Cabe aclarar que este tipo de práctica es un acto sistemático, organizado, con diversidad de personas involucradas, que altera un proceso electoral.

En este caso hay irregularidades y las actas impugnadas deben ser resueltas de la forma correspondiente. No se trata de amedrentar a quien accede a una defensa legal porque constitucionalmente puede hacerlo, al igual que denunciar la nulidad de una mesa. Es un mecanismo de la ley. Si le dan la razón o no, eso ya es otro asunto, pero hablar de ‘fraudes’ en estas elecciones se torna excesivo.

En otros escenarios surgieron acontecimientos que son más preocupantes. Francisco Sagasti en el ojo de la tormenta tras desarrollar una serie de llamadas para ‘instaurar la calma’. Su intromisión en un proceso electoral que aún no culmina, ha generado revuelo que no va a cesar en los próximos días. Del mismo modo, algunos periodistas de América / Canal N decidieron renunciar ante la escasa imparcialidad de sus casas televisivas. Una prensa cada vez más golpeada que se asfixia con el pasar del tiempo.

Lo menos esperado ha sido ver a Vladimir Cerrón, secretario y fundador de Perú Libre, puesto en libertad. Es claro que está en su derecho de presentar un Habeas Corpus, pero si al negársele el pedido va a buscar un juez en Huancavelica, donde ganaron con más del 80%, deja mucho que decir. Luego de haber sido sentenciado por aprovechamiento de cargo y negociación incompatible, su proceso se declaró nulo. Bastante pertinente hacerlo ahora ¿no?

Con todo lo que está ocurriendo, tenemos que entender que los indicadores económicos son deplorables: el dólar llegando a lo más alto y la bolsa inestable. Esto es mucho más serio de lo que parece. Si Pedro Castillo es el ganador de esta contienda, como él mismo ya se ha autoproclamado sin esperar a los resultados oficiales, entonces necesita hacer un llamado de calma en un futuro cercano. De lo contrario, los agentes ligados a la economía no van a dudar ni un segundo en golpearnos de manera formidable.

Muchos esperan que el rostro de Perú Libre sea el próximo Ollanta Humala o que Pedro Francke lo lleve al ‘centro’, pero ¿realmente podrá desprenderse de Vladimir Cerrón y esos lineamientos marxistas, leninistas y mariateguistas? Recordemos que el hermano del titiritero puntualizó que “el día que el candidato se separa del partido, empieza su desgracia”. Por tanto, si Castillo es el inminente elegido, nos gusten o no los hechos, sus palabras o acciones serán cruciales.

Estamos ante una convulsión social. Las protestas en las calles de ambos lados no se detienen. La salud ha pasado a segundo plano con el atropello al sistema de vacunación y aglomeraciones masivas. Finalmente, uno gana y el otro pierde; el resto está de más. Nos regimos por la democracia, así son las cosas, aunque lamentablemente los dos partidos cargan con una mochila de antecedentes totalmente opuestos. Perú ya está en piloto automático y nosotros más divididos que nunca.

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