Encuestas presidenciales y medios concentrados

554

Las principales encuestadoras–que tienen contratos con medios de comunicación para la difusión de sus trabajos–han presentado sus primeros estudios sobre preferencias electorales de cara a las elecciones presidenciales de 2016. Estos sitúan en una posición privilegiada a Keiko Fujimori, a Pedro Pablo Kuczynski y a Alan García. Mucho mas atrás aparecen Alejandro Toledo, Daniel Urresti, Mauricio Diez Canseco, César Acuña y Julio Guzmán.

Quienes saben cómo se hace una encuesta tienen claro que la forma en la que se pregunta, los nombres que se incluyen en el cuestionario y el universo que elige para la muestra es lo que determina el resultado.

Si se excluye adrede a algunos de los competidores ello obedece a que no se desea que aparezcan y mucho menos que se conviertan en personas con reconocimiento, influencia y predicamento. No interesa si los políticos que se incluyen en las encuestas tienen o no un partido o movimiento político, tampoco si han formalizado su deseo de postular a la Presidencia de la República. Una cosa es la creación mediática y otra muy distinta es la existencia formal dentro del marco de la ley electoral.

Lo cierto es que se está iniciando un proceso electoral en el que la manipulación informativa a través de la multimedia concentrada y desconcentrada-en alianza con las clásicas encuestadoras-se pone en evidencia. Cada medio de comunicación defenderá su línea editorial e informativa y es importante que así sea, pero la capacidad para fijar agenda es un tema que debería discutirse para poner en evidencia todos los intereses que hay en juego y a quiénes representa o promueve abierta o veladamente cada medio de comunicación. Lo que resulta cuestionable es que las organizaciones y corporaciones multimedia distorsionen, omitan o maquillen la información periodística con el fin de manipular a la opinión pública, desapareciendo de las pantallas de los televisores y de las portadas de sus diarios y revistas a los políticos que consideran que simplemente no deberían existir.

Hay políticos que no han recibido ni una sola mención en la multimedia dominante. El caso mas evidente en el que esto ocurre es el del ex alcalde metropolitano de Lima, fundador de Obras y de RBC, Ricardo Belmont. Basta con revisar la cobertura de la multimedia del Grupo El Comercio para constatar que no solamente ha existido un maltrato permanente a su nombre en los últimos años sino un silenciamiento total a él y a su organización política. Le han aplicado lo que ya muchos conocen como la “muerte civil”, esa figura completamente abusiva consistente en desaparecer de los medios-abusando de su posición de dominio-a quien le resulta incómodo o peligroso para sus intereses empresariales o políticos.

Si no existe libre competencia, la concentración mediática puede afectar seriamente el pluralismo informativo y a nuestro sistema democrático. Debe tenerse presente que el Grupo El Comercio cuenta ya con 10 diarios, 18 revistas y mas de 40 propiedades digitales, constituyendo un conglomerado multimedia que tiene una gran influencia en la ciudadanía. En ese sentido, si no se asegura un manejo plural y ético, donde tengan cabida todas las opiniones, lo que hoy puede parecerle a muchos un buen negocio puede terminar siendo un gran problema para el país.

Gran reto el que ha asumido Fernando Berckemeyer al tomar las riendas periodísticas del buque insignia del Grupo El Comercio. ¿Podrá producir un verdadero cambio, recuperar la credibilidad del medio y lograr un tratamiento serio y balanceado de la información? El manejo responsable de la prensa y el rol que cumplan los directores periodísticos es lo que permitirá que exista un verdadero pluralismo en el periodismo peruano.