Enorme ola migratoria provoca tensión política en España

Cerca de 8000 migrantes arribaron a la isla de Ceuta provenientes desde Marruecos, provocando una crisis diplomática entre el gobierno de dicho país y el de Pedro Sánchez, actual presidente español.

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La entrada de más de 8000 migrantes irregulares, 1500 de los cuales eran menores, ha provocado una crisis diplomática entre España y Marruecos. El presidente del gobierno, Pedro Sanchez, declaró el martes su intención de restablecer el orden y garantizar la integridad territorial de España.

España desplegó tropas a la costa de Ceuta a principios de semana, con la finalidad de controlar la inmensa ola migratoria que se estaba llevando a cabo. Muchos emigrantes del África Sub-Sahariana cruzaron el espigón que divide ambos países, pero fueron detenidos antes de poder entrar.

Según Pedro Sanchez 4000 migrantes ya han sido mandados de regreso. A lo largo del martes, la migración se ralentizó y para las 20:00 horas la playa se había despejado casi por completo.

La gran migración, según diversas fuentes, es una táctica utilizada por el Ministerio del Exterior marroquí para ejercer presión política sobre Madrid, después de que se permitiese la admisión discreta de Brahim Ghali, líder del rebelde Frente Polisario.

A pesar de que Madrid dice haber actuado por motivos humanitarios, Rabat expresó su enfado por no haberles avisado, y advirtió ciertas repercusiones.

El Frente Polisario busca independizar Sahara Occidental de Marruecos. Sin embargo, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre este territorio el pasado diciembre.

La cobertura mediática realizada por ambos países es contradictoria. Por un lado, los medios de comunicación marroquíes han mostrado las medidas que se han adoptado para prohibir la entrada a Ceuta, y por otro lado, los medios españoles muestran como soldados marroquíes han permitido la entrada de decenas de personas cruzando las puertas de la frontera.