Entendiendo al Estado Islámico (I), por Daniel Ku Hop

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La semana pasada Europa fue protagonista, una vez más, de trágicos acontecimientos desarrollados por el ya conocido Estado Islámico (ISIS). En España, un grupo mayoritariamente marroquí, atropelló a un amplio grupo de personas en La Rambla en Barcelona, dejando 15 muertos y más de 120 heridos. Sin ser esto suficiente, tan solo horas después del atentado, la policía española abatió a otro vehículo en el que se encontraban cinco terroristas que intentaban realizar otra transgresión, aunque mediante el uso de cinturones explosivos, en Tarragona. Asimismo, en Finlandia, un asilado, también marroquí, asesinó a dos personas y dejó a otras ocho heridas utilizando un cuchillo como arma. Ambos lamentables sucesos, no solo nos recuerdan que el mundo entero se encuentra en guerra contra del terrorismo fundamentalista, sino que nos generan la obligación de instruirnos con respecto a todo lo que engloba esta cada vez más cruenta batalla en contra del fanatismo religioso.

Totalmente comprometido con esta obligación de instrucción que todos tenemos para con el tópico en cuestión, y teniendo en consideración la complejidad que existe en realizar un estudio sobre el Estado Islámico, me he propuesto realizar un análisis sobre este grupo terrorista. Para hacerlo, dividiré este análisis en 3 artículos; este primero, constará de un relato a grandes rasgos de los orígenes y el recorrido que ha tenido ISIS para llegar a ser el grupo no gubernamental preponderante que es hoy día y, además, contendrá un análisis sobre el sistema de células del que se compone y como este dificulta el trabajo del bloque internacional formado; el segundo artículo estará enfocado estrictamente en las estrategias utilizadas por el grupo terrorista para conseguir sus objetivos; y finalmente, el tercero, constará de un conjunto de proyecciones y propuestas de solución multiangulares al problema en cuestión.

Para poder estudiar al Estado Islámico en toda su cabalidad, primero hay que entender cómo es que surge este grupo terrorista. Los orígenes de ISIS se remontan al 2003. Con la ocupación norteamericana en Iraq, el gigante occidental decidió reestructurar el brazo armado del país medioriental y para realizarlo optó por eliminarlo por completo y crearlo desde cero, dejando así desempleados a miles de militares de carrera quienes, de por sí, se encontraban en contra de la ocupación estadounidense. Adicionalmente, al sacar del poder a Saddam Hussein, gobernante de la rama musulmana suní, y colocar en su reemplazo a un gobierno interino perteneciente a la rama musulmana chiita, enemigo histórico religioso de los suníes, gran parte de los militares, quienes ya se encontraban desempleados, decidieron radicalizarse en contra de los occidentales. Para poder luchar en contra de los invasores, los militares suníes y varios civiles que también creían en la causa crearon en el 2004, bajo el liderazgo de Abu Musab al-Zarqawi, un grupo insurgente que meses después, tras rendirle pleitesía a Osama Bin Laden, se convertiría en la rama de Al Qaeda en Iraq. Dos años más tarde, luego de que Zarqawi fuera asesinado por un ataque aéreo norteamericano en el 2006, Abu Ayyub al Masri asumió el liderazgo y, separándose de Al Qaeda, creó el Estado Islámico de Iraq (ISI por sus siglas en inglés). ISI, llegó a controlar casi toda la zona oeste de la provincia de Anbar; sin embargo, en el 2008, tras una avanzada norteamericana, fue vencido y expulsado de la provincia. Tan solo dos años después de aquella derrota, Masri fue asesinado también a manos de los norteamericanos, dando pie a que Abu Bakr al Baghdadi, probablemente el líder más importante desde la creación del Estado Islámico, ascendiera al poder. El nuevo líder del grupo terrorista, aprovechó la crisis que se venía desarrollando en Siria, y movilizó a ISI al país vecino. Tras varios años de guerra en Siria, el 2013, Baghdadi decidió retornar a Iraq para continuar con su lucha inicial y ese mismo año, tras ganar rápidamente un vasto territorio, declaró la creación del Estado Islámico de Iraq y Siria (ISIS). Finalmente, tan solo un año después, y en el punto más fuerte al que alguna vez llegó el Estado Islámico, conquistó Mosul y declaró la creación del Califato.

Como podrá darse cuenta el lector, la historia de la creación del Estado Islámico, no ha sido para nada sencilla, lo que de alguna manera, también explica el compromiso de sus miembros para con ella y el proceso que vienen desarrollando. Este compromiso, se evidencia también en la manera como está organizado el grupo terrorista.

Para comprender la manera como está organizado el Estado Islámico, primero hay que marcar la diferencia entre el grupo terrorista y el movimiento que genera. No todos los atentados realizados pertenecen al Estado Islámico como grupo terrorista, pero sí al movimiento que genera este grupo. El movimiento generado por Estado Islámico está dividido en 3 partes; la central del Estado Islámico, ubicada en la zona de la frontera entre Iraq y Siria y donde está demarcado el califato; las células independientes, varios grupos de fundamentalistas islámicos que le rinden pleitesía a la central pero que no están relacionados directamente con la misma y cuyos ataques no están coordinados con los encargados de operaciones del grupo terrorista; y finalmente, los llamados “lonely wolves” o “lobos solitarios”, conformado por todas aquellas personas que no pertenecen ni a la central ni a las células, pero que también le rinden pleitesía a la central y cometen actos terroristas en su nombre. Por mucho que cueste creerlo, la gran mayoría de los ataques perpetrados en los últimos años dentro de Europa han sido realizados tanto por las células independientes como por los lobos solitarios. A pesar de ello, el Estado Islámico se sigue adjudicando los ataques por 2 razones principales: su arma más poderosa son las redes y las comunicaciones por lo que el spotlight que generan estos atentados juega a su favor, y porque son los autores ideológicos de los atentados debido a que es la misma central la que incita a la realización de estos magnicidios.

El Estado Islámico es un grupo terrorista mucho más complejo de lo que parece, sus excelentes estrategias político-militares, y su complejidad organizacional dificultan en gran medida su eliminación. Por ello, a pesar de lo bien que se vienen desarrollando las fuerzas internacionales dentro del territorio sirio-iraquí, no bastará con una buena estrategia bélica para eliminar el problema real. La fuerza del Estado Islámico no radica en la parcela de territorio que han logrado conseguir, sino en la ideología que han desarrollado con los años y que siguen desplegando al día de hoy. Por tanto, aunque no se debe detener el avance militar que se viene desenvolviendo, se tiene que empezar a pensar en estrategias más profundas para detener un pensamiento peligroso creciente.

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