Entrevista a la senadora colombiana Paola Holguín: «Es necesario buscar un balance entre paz y justicia» con las FARC

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La conocí hace unos meses en Medellín durante un encuentro de jóvenes líderes organizado por el Programa Regional “Partidos Políticos y Democracia en América Latina” de la Fundación Konrad Adenauer-Stiftung. Durante ese espacio nos ilustró sobre el constante desarrollo de Medellín, el Acuerdo de Paz con las FARC y el futuro de América Latina. Hoy nos permite conocer más sobre algunos temas en una entrevista exclusiva para Lucidez.

ACUERDO DE PAZ

Fabrizio: Hasta el 02 de octubre ustedes eran los representantes del NO, después de esa fecha se convirtieron en representantes de la mayoría de colombianos –al margen del estrecho resultado-  ¿El presidente Juan Manuel Santos ha entendido ese mensaje, los ha escuchado?

Senadora: Estimado Fabrizio, un saludo para ti, el equipo y los lectores de Lucidez. Lo primero que debo señalar es que el NO ganó en medio de enormes dificultades, el Gobierno bajó el umbral, es decir los votos requeridos para el plebiscito, del 50% al 13% del censo electoral; eliminó la financiación pública para las campañas del SI y del NO, pero de manera ilegal utilizó recursos, medios y programas públicos para hacer campaña a favor del SI; permitió que las FARC hiciera «pedagogía» armada; con una sola pregunta refrendaron un acuerdo de 297 páginas sin permitir que se tomara decisión tema por tema; chantajearon a los mandatarios locales con el presupuesto para que hicieran campaña a favor del SI y atemorizaron a la ciudadanía con nuevos impuestos y guerra urbana si ganaba el NO; a pesar de todo eso, el pueblo se pronunció en las urnas, el NO ganó con el 51% de los votos y aunque Santos reconoció la derrota y habló de construir un gran acuerdo nacional y escuchar a los sectores del NO, no lo hizo realmente.

Fabrizio: Hoy (ayer) es otro día clave para Colombia, se firmó el nuevo Acuerdo de Paz, al que muchos han llamado como un “retoque” por no recoger en esencia la voluntad popular del pasado referéndum. ¿Cómo toma este nuevo documento?

Senadora: Es muy triste ver que el país está perdiendo la oportunidad de construir un verdadero acuerdo consensuado con todos los colombianos, el nuevo documento de más de 300 páginas tiene algunos cambios, pero mantiene las preocupaciones fundamentales que nos llevaron a las urnas a votar NO, por ejemplo: las penas simbólicas, no reclusión efectiva para quienes cometieron delitos atroces y de lesa humanidad, es decir, impunidad; el narcotráfico como delito conexo al delito político; la elegibilidad a todos los integrantes de las FARC sin importar la gravedad de sus delitos, 10 curules a dedo y  ventajas para su partido; el acuerdo ingresa al bloque de constitucionalidad; se desconoce el dolor de los secuestrados que no aparecen y de niños forzosamente reclutados que no regresan; los policías y soldados se someten al riesgo de buscar su libertad a través de reconocer un delito no cometido, negándoles una oportunidad judicial para rescatar su honra; la justicia paralela a la medida de las FARC que genera una enorme inseguridad jurídica.

Fabrizio: Sin embargo, el jefe del equipo negociador, Humberto de la Calle, ha señalado que este nuevo texto recoge el 80% de las sugerencias del NO y que el único tema sustancial por el cual no ha habido consenso en la negociación es sobre la participación política y elegibilidad de los miembros de las FARC. ¿El Centro Democrático coincide?

Senadora: Como te lo expresé hace un momento, el Gobierno desconoció los temas de fondo, las preocupaciones que llevaron a más de seis millones de colombianos a votar por el NO en el plebiscito, pero además, el Gobierno traicionó la buena voluntad y la generosidad de los sectores del NO que se sentaron durante semanas a buscar un acuerdo, porque el Gobierno se había comprometido a llevar las preocupaciones a La Habana y a presentar a los sectores del NO el nuevo documento antes de considerarse como definitivo y no lo hizo así, trajo el nuevo documento y lo impuso aduciendo que no se podían negociar esos puntos.  

Fabrizio: Si este Acuerdo es tan dañino para el pueblo colombiano, ¿por qué el presidente Santos se mantiene empecinado en sacarlo adelante? 

Senadora: De corazón no lo entiendo, Santos parece más comprometido con imponer la voluntad de las FARC que con escuchar a su propio pueblo, y en nombre de la paz, que no lo es, porque este es solo un acuerdo para desmovilizar una parte de las FARC, 5, 765 hombres, termina poniendo en riesgo la democracia, las instituciones y lo que hemos construido como Nación durante más de 200 años.

 Fabrizio: Existe un aforismo latino que reza: “Lo accesorio sigue la surte de lo principal –accesorium sequitur principale-“. El primer Acuerdo fue sometido a referéndum, este nuevo Acuerdo no lo será. ¿Golpe para la democracia? 

Senadora: Así es, yo he repetido que llevar a refrendar el «Nuevo Acuerdo» al Congreso es ilegal e ilegítimo por razones jurídicas, políticas e institucionales.

Las funciones del Congreso se encuentran definidas y reglamentadas taxativamente en la Constitución y la Ley 5 de 1992, la refrendación no es una función y por lo tanto se estaría prevaricando; además, el Gobierno se comprometió de manera reiterada a que la última palabra la tendrían los colombianos, a que la refrendación sería popular, hoy pretenden con una proposición que es el acto de menor valor del congreso, sustituir un plebiscito que es una de las más grandes formas de participación ciudadana. Es muy importante analizar hasta qué punto un Congreso que en un 80% está conformado por partidos de Gobierno que apoyaron el primer acuerdo y fueron derrotados en las urnas, puede representar a los sectores del NO. 

Fabrizio: ¿Qué proponen? Colombia no puede continuar con esta disyuntiva.

Senadora: Que se busque un acuerdo nacional, que se debatan y escuchen con sinceridad las preocupaciones de fondo de los diversos sectores que votaron por el NO.  

Fabrizio: ¿Reconocen algo positivo al presidente Santos? 

Senadora: Usted me hace una pregunta muy difícil, pero uno debe tratar de ser justo, lo menos subjetivo posible y debe hacer política con generosidad, pero ante el retroceso democrático, en seguridad, económico, institucional y social del país, creo que necesitaría más tiempo para encontrar algo positivo…

Fabrizio: Entonces ¿Cuál es el camino para la paz? 

Senadora: Es necesario buscar un balance entre paz y justicia, la paz no se puede construir basada en impunidad y en premiar a los crimínales alterando el ordenamiento jurídico y los principios democráticos. La paz debemos buscar construirla entre todos para que no termine siendo un acuerdo entre una élite de un gobierno que por cierto tiene muy baja popularidad y la élite de una organización narcotraficante y terrorista de espalda a la ciudadanía.

HISTÓRICA POPULARIDAD

Alcalde de Medellín, Gobernador de Antioquia, Senador y dos veces Presidente de la República de Colombia. Hablamos del presidente Álvaro Uribe Vélez, de quien usted fue asesora, el cual terminó su primer y segundo gobierno con un 79% y 80% de aprobación, respectivamente.

Fabrizio: La historia de Colombia definitivamente se parte en dos: Antes de Uribe y después de Uribe. ¿Cómo lo explica? 

Senadora: Creo que durante la era Uribe, tuvimos un Presidente con un liderazgo infinito, con visión, capacidad de gestión y de comunicación; un mandatario que la gente sintió suyo y que recuperó la confianza de los colombianos y de la comunidad internacional en el país; pasamos de un estado fallido a un estado con esperanza que caminaba por la senda de crecimiento.

Fabrizio: Confianza en el inversionista. Sin seguridad no hay inversiones. Durante los ocho años de gobierno del presidente Uribe la inversión extranjera creció en un 50% en Colombia a diferencia del resto de la región. Se suscribieron más de 50 Acuerdos de Inversión y 29 Convenios sobre doble tributación. La política de confianza al inversionista tuvo éxito.

Senadora: Así es, nosotros estábamos convencidos que la confianza inversionista se basaba en seguridad física y jurídica, la primera la logramos a través de la política de Seguridad Democrática, la segunda por medio de reglas de juego claras, contratos de estabilidad jurídica, incentivos a la inversión, entre otras medidas, y además, legitimábamos la inversión exigiendo responsabilidad social que se traducía en responsabilidad con el estado, con la comunidad, con el medio ambiente.

Trabajábamos por un círculo virtuoso, seguridad que se tradujera en inversión, y crecimiento de inversión que a su vez nos permitiera adelantar una política social estructural para superar la pobreza y la inequidad.

Fabrizio: Este Gobierno ha reducido la tasa de desocupación a 8,9%, la pobreza a 27,8%, la pobreza extrema a 7,9%. ¿Por qué estas cifras no calan en los colombianos a diferencia de los logros del presidente Uribe?

Senadora: Uno de los problemas es que no hay confianza en el Gobierno porque muchas veces ha mentido y adicionalmente una cosa son las cifras de las que ellos hablan y otra la realidad que uno encuentra en las calles del país.

Fabrizio: ¿Existe mezquindad del actual Gobierno con los logros del anterior? 

Senadora: La verdad es que todos nos sorprendemos porque Santos fue parte del Gobierno de Uribe y se hizo elegir la primera vez diciendo que mantendría las políticas de ese Gobierno y hoy nos persigue y nos culpa de todos los males…

 Fabrizio: El Portal Silla Vacía tituló después del resultado del referéndum “Uribe sigue siendo el Rey”. Un poco osado.

Senadora: Yo lo que creo es que es el líder político más importante del país, el que mejor entiende el sentir del pueblo colombiano y además el que tiene excepcional disciplina, capacidad infinita de trabajo y ese amor por Colombia que lo mantiene no sólo vigente sino en un sitial especial. 

PRÓXIMOS PASOS

Fabrizio: Usted fue asesora del presidente mexicano Felipe Calderón. ¿Recibe con incertidumbre la victoria de Donald Trump y los mensajes hacia a la comunidad latina, especialmente la construcción de un muro en la frontera de Estados Unidos y México?

Senadora: Creo que ningún político hace todo lo que dice en campaña y voy a contarle una anécdota… unos días antes de la elección estuve en la Florida y sentí que él iba a ganar, pero que el voto era silencioso en algunos casos algo vergonzante, especialmente el de los latinos y las mujeres. Creo que en esa victoria influyeron muchas cosas, por ejemplo, el deseo de cambio y el cansancio con el Gobierno Obama; el malestar con los políticos tradicionales y la atracción por quienes no son políticamente correctos y muchos cubanos, venezolanos y colombianos allí, votaron buscando un cambio de política de ese país frente a la región…

Fabrizio: En su oficina tiene las imágenes de Golda Meir, Margaret Thatcher e Indira Gandhi. Cuéntenos un poco por qué ellas.

Senadora: Eres un gran observador… para mí son mujeres que tienen un enorme valor para sus países y que jugaron un gran papel en la historia, son fuente de inspiración. Golda Meir es la fuerza de una Nación, Margaret Thatcher el valor y la convicción para Gobernar basada en principios e Indira es un pueblo.

Yo creo en la fuerza de las mujeres que hacen política y me esfuerzo permanentemente para no ser inferior a la grandeza de las mujeres colombianas, pido a Dios  sabiduría, valor y compasión para no fallarle a la Patria.

Fabrizio: ¿Qué es lo que sigue? ¿Dónde veremos a Paola Holguín en los próximos años? ¿Irá a la reelección?

Senadora: Aún no sé, el presidente Uribe me enseñó que uno debe cumplir con toda la disciplina el encargo que le hace la ciudadanía, por ahora la prioridad es terminar bien el periodo en el Congreso y continuar trabajando por ese sueño que tengo desde los 4 ó 5 años que es llegar algún día a ser Presidente. 

Fabrizio: No puedo terminar esta entrevista si hacerle la siguiente pregunta ¿Cuál es la mejor UTL?

Senadora: No sé si está mal que lo diga, pero tengo la mejor Unidad de Trabajo Legislativo del mundo, porque son personas inteligentes, trabajadoras, disciplinadas, con mucha fortaleza y un amor infinito por Colombia, muchos son jóvenes con un liderazgo que es esperanzador para la Patria, tú conociste a Daniela y a Camilo,  y creo que viste porque me siento tan orgullosa…

FIN