¿Error fatal?

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El grado de barbarie del Estado Islámico está alcanzando cotas aterradoras: la grabación de cómo queman en vivo al piloto jordano denota o patologías mentales o acción diabólica o la degradación total del ser humano, el resultado de un cálculo pérfido y helador. En efecto, parece que querían conseguir azuzar con esta macabra representación las tensiones existentes en Jordania, donde el rey actual no es Hussein y tiene en su contra, en cuanto a la intervención contra el Estado Islámico, a una parte de la población, simpatizante del islamismo, y sobre todo a las tribus del sur, a las que pertenecía el piloto asesinado.

El cálculo de los inhumanos estrategas del Estado Islámico se basaba en la maquiavélica suposición de que esas tribus, al ver a uno de los suyos ardiendo vivo, iban a reforzar su resistencia a la colaboración de Jordania con las tropas internacionales. Parece que, al menos de momento, todo lo contrario ha sucedido: el horror extremo ha causado cohesión y ahora lo que prevalece es el deseo de venganza. La aviación jordana ya ha atacado en solitario objetivos en el territorio controlado por el Estado Islámico: no hay que olvidar que, al formar parte de la coalición, disponen de toda la información. Y de una fuerza aérea moderna.

Puede resultar al final un regalo al rey jordano, que con una actitud pro-occidental ha conseguido mantener en calma el país y, con ello, l imagen de mercado emergente y destino turístico interesante. Destaca en su entorno por el desarrollo humano alto y la pacífica relación entre la mayoría musulmana y la minoría cristiana (5%) en un país en que Navidad es fiesta oficial y en Pascua los cristianos teinen derecho a no trabajar y los colegios cristianos pueden declararlo feriado. No tiene el rey ningún interés en que esto se quiebre por el islamismo y, de momento, parece que ha salido reforzado.

¿Qué supondrá este reforzamiento de los ataques por parte de Jordania en solitario? En algunos medios incluso se lee que están sopesando enviar tropas terrestres. SI lo hicieran, ¿se unirían otros países, como Turquía, que en su momento declaró estar dispuesta a dar ese paso, pero no en solitario? No parece que vaya a darse un cambio global en la estrategia ni que vayan a retornar a la coalición los estados de mayoría musulmana que han abandonado la participación activa.

EN cualquier caso, parece que hemos perdido una batalla: la batalla semántica. Porque aceptamos el nombre Estado Islámico como si fuera una realidad. Es el nombre que se han  dado, pero un Estado es algo muy serio como para aceptar sin más que se utilice por unos terroristas inhumanos. Deberíamos llegar a la gran alianza de utilizarlo siempre entre comillas o anteponiendo “el así llamado” o “el autodenominado” Estado Islámico. Es una pesadez, sí, pero al menos no nos dejemos vencer, estimados colegas de los medios, en esta batalla.

Y mientras todos miran hacia allá, Putin aprovecha. En rrealidad, va consolidando su ocupación de la parte de Ucrania que le interesa ocupar. Y además se pone la careta de político correcto y negocia con Angela Merkel y Francois Hollande, que le plantean un plan de paz. EL portavoz del Kremlin indica al final que fue un “diálogo constructivo y que ayuda”. Pero al día siguiente, en la magna cumbre internacional sobre la paz en Munich (en un precioso hotel, por cierto), Angela Merkel, expresa su escepticismo sobre una mejora pronta de la situación. Eso sí: se manifiesta abiertamente en contra de la entrega de armas a los ucranianos – y recibe aplausos. E intenta convencer con su idea: negociaciones, negociaciones, negociaciones; diálogo, diálogo, diálogo. Hace un año, en esa misma cumbre, los tres representantes alemanes anunciaban una nueva presencia de Alemania en el contexto internacional. Se podría resumir en que Alemania debía intervenir antes, más decididamente y con aportes más sustanciales a los temas internacionales. Quien, en cambio, ha escuchado este año, no ha tenido esa impresión. De Ucrania, de momento, nada nuevo: sigue la guerra, con Putin no muy frenado por las sanciones internacionales que, al menos por el lado europeo, no van a reforzarse: los nuevos griegos están vetándolo.

La atención fija en estos dos puntos y, mientras, el norte de Nigeria totalmente fuera de órbita. Ya nadie se acuerda.


PD1: La frase: hace unos meses, la muerte de una joven estudiante turca conmovió a toda Alemania. Defendió a unas chicas acosadas por unos matones inmaduros que, al salir del restaurante, fueron a por ella. De un golpe se fue al suelo. Estuvo dos semanas en coma. Ahora se ha sabido que en ese tiempo 90 personas (médicos, enfermeros) estuvieron leyendo su historial médico, cuando sólo están autorizados a hacerlo quienes la están tratando directamente. El gerente del hospital ha declarado que serán sancionados, pero tampoco mucho. “Es que todo el mundo estaba muy implicado emocionalmente”. Éste, según él, fue el motivo fundamental para pasar por encima de los principios de la ética médica. ¿No sabrá el gerente que existe una tendencia humana llamada curiosidad, que debe refrenarse? Desde luego, si acude a ese hospital, esté atento de que el personal médico no se implique emocionalmente en su caso: podría acabar siendo conociendo por todo el hospital.

PD2: La semana: Lunes: Transportista acribillado en El Callao; sicarios le dispararon siete veces. Publicado el sábado: agricultor de 19 años asesinado de un balazo en Catacaos; pudo ser un robo o un ajuste de cuentas. El 3 de febrero: banda de sicarios asesina a un piurano en San Juan de Lurigancho; uno de los integrantes de la banda, tras ser detenido, declara que lo confundieron con su vecino que hace años había matado a un tío de ese miembro de la banda, de 17 años. Por favor: cinco minutos de silencio.