¿Está en crisis la Salud mental del país?, por Carlos Hilgert

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El reciente 20 de abril se difundió la propuesta del parlamentario andino Mario Zúñiga de declarar en emergencia la salud mental en todo el país. Esto se da debido a que existe una brecha muy grande entra la demanda de atención psiquiátrica y las posibilidades de atención. Según mencionó Zúniga, “De acuerdo al Minsa el 15% de peruanos sufre de una enfermedad mental, llámese depresión, ansiedad, bipolaridad, psicosis, y esquizofrenia…” y de estos, el 80% no recibe tratamiento. Es decir, 5 millones de peruanos con alguna enfermedad mental no recibe atención de algún especialista. Además, vinculó estas cifras con problemas como delitos sexuales, homicidios, maltratos físicos y suicidios. Es por ello que propuso tomar medidas al respecto.

Frente a la situación descrita y a las medidas propuestas por el parlamentario andino surge la pregunta: ¿Está en Crisis la salud mental del país? Esto significaría tomar medidas urgentes para poder responder a la grave situación y así poder hacer cambios significativos.  Pero para esto se debe entender el problema a profundidad y sí, es necesario proponer soluciones.

Personalmente saludo la iniciativa de Mario Zúñiga e indago más en lo que es la salud mental de una sociedad. Es necesario preguntarse si la corrupción tanto política como moral es parte de la salud mental del país, es necesario preguntarse si la inseguridad repercute en la salud mental o si la crisis de valores en la familia y de la sociedad afecta directamente nuestra querida sociedad. Es más, no solo es necesario preguntarse esto, es urgente ver que la alta cifra de feminicidios (Más de 100  casos al año según el INEI) y violencia contra la mujer es parte de la problemática de la salud mental del país, que el bulling, la discriminación , la gran indiferencia social frente al sufrimiento de los más necesitados es parte de esta crisis. Incluso el estrés generado por el terrible tráfico de Lima que genera accidentes y reacciones de agresividad; o la falta de educación y respeto a la propia comunidad que afecta la misma autoestima de los peruanos puesto que afecta la forma en que se percibe el orgullo social.

Sería necesario hacer un estudio más profundo de la cantidad de complejos que todas estas situaciones pueden generar y las repercusiones que tienen en la salud mental si bien no sean “enfermedades mentales” en sí mismas. Pero a simple vista podemos afirmar que existen graves problemas a tratar y ello implica tomar medidas urgentes. Realmente se ve una problemática, la cual tiene en el corazón la indiferencia y mediocridad para tomar medidas al respecto pues para hacer cambios se necesita salir de la idea narcisista en la que uno es el único que debe salir adelante en desmedro del otro. Aquel que ensucia porque no le pertenece, que adelanta por la auxiliar para atrasar a los demás, que es corrupto porque se llena los bolsillos de billetes robando a los pobres, que trabaja negligentemente, aunque otros sufran las consecuencias, ya que esto es más fácil. Estos son síntomas de la “carencia de salud mental” que se da por la crisis de valores en una sociedad donde se está perdiendo el respeto.

¿Y qué hacer? Pues, estos son síntomas que se ven todos los días y la solución está en la educación en valores, en la educación en el respecto por el bien del otro como igual al bien de uno mismo. Para que una persona sea mentalmente sana necesita la armonía en la sociedad, como numerosos estudios afirman, ya que el hombre es un ser social que necesita de vínculos de amor y respeto. El amor a la nación nacerá con el amor al prójimo, y necesitamos mejorar la educación para ello, necesitamos proteger la familia donde aprendemos a amar. Necesitamos aprender a amar los valores sociales, defender las leyes que defienden nuestros derechos y de los demás. Denunciar la corrupción, tomar medidas contra esta grave enfermedad pública, así como contra los crímenes de odio.

Para mejorar la salud mental en el país se requiere de liderazgo y es líder aquel aprende a enfrentarse con valentía a los problemas por causas nobles, aunque esto signifique sacrificio. Por ello todos los peruanos podemos ser líderes en el cambio de la salud mental y social.

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