Francia, hacia una nueva revolución, por Christian Muñoz

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Francia se encuentra ad portas de celebrar las que podrían ser sus  elecciones más convulsas desde hacía mucho tiempo. La oleada antiglobalizadora que ya el año pasado sorprendió con la victoria de Trump y del Brexit parece hoy tocar la puerta del país europeo, con repercusiones que podrían trascender sus fronteras.

La primera vuelta de los comicios franceses se llevará a cabo el 23 de Abril. Hoy, a poco más de un mes, todo parece indicar que la candidata del Front National -partido de ultraderecha-, Marine Le Pen se llevaría la victoria en esta primera etapa, contando con el respaldo de cerca del 26% de los votos. Le seguirían en un virtual empate técnico el ex ministro de economía Emmanuel Macron -del partido de centroizquierda En Marche!– con aproximadamente el 20% de los votos, y el ex primer ministro François Fillon -del clásico partido de centroderecha Les Républicains- con un aproximado del 19,5% de los votos. Finalmente, el candidato del oficialismo Benoit Hamon cierra la lista de favoritos con un 13,7% de votos(1).

Con resultados así, el escenario más probable para la segunda vuelta sería un enfrentamiento entre Le Pen y Macron, dado que Fillon -inicial favorito para enfrentarse y vencer a la candidata del Front National en el balotaje- se encuentra ahora con una estrepitosa tendencia a la baja en su intención de voto debido a un escándalo de corrupción que involucra a su familia y que le ha costado el apoyo de buena parte de su partido.

Macron es aún el favorito para ganar los segundos comicios el 7 de Mayo. Las encuestas lo colocan a casi 20% de votos de Le Pen, con una virtual victoria de 60% contra 40%. Sin embargo, la tendencia de Macron es a la baja mientras que la de Le Pen es ascendente, lo que sugiere todavía un resultado de pronóstico reservado, más aún si recordamos las sorpresas que ya dio el año pasado el movimiento antiglobalizador con Trump y el Brexit.

Con todo, podemos afirmar que el mero hecho de que sean Le Pen y Macron las opciones para el balotaje de Mayo es, per se, sintomático. Ambos candidatos pertenecen a partidos ajenos al bipartidismo francés que venía imperando desde el nacimiento de la quinta república en 1958, el mismo que había alternado el poder entre Republicanos y Socialistas desde entonces. Hoy, sin embargo, ambos partidos se encuentran profundamente deslegitimados, los Republicanos por el ya señalado escándalo que envuelve a su representante, y los Socialistas por la impopularidad del actual presidente François Hollande.

Es válido suponer entonces que tanto Macron como Le Pen responden al hastío del pueblo francés por su clase política tradicional. De hecho, Le Pen ha sabido explotar muy bien esto con un discurso muy similar al que vimos el año pasado en USA de la mano de Trump. No debe sorprendernos por ello que el caudal electoral de ambos sea tan similar. Así, una nota publicada por The Economist señala que Le Pen tiene mucha popularidad en tres zonas especialmente. La primera en el sur Francés donde se establecieron los franceses que retornaron en 1970 de Argelia tras la independencia de este país. La segunda en el norte, en el cinturón industrial, cuyo voto era tradicionalmente socialista. La tercera, finalmente, en las comunas periféricas a París, donde muchas fábricas han venido cerrando por el avance tecnológico, con el consecuente aumento de desempleados(2).

Sin embargo, nos parece un grave error identificar las figuras de Le Pen y Trump pese a las similitudes en su discurso y en sus votantes. Al lado de Le Pen, el presidente estadounidense parece un auténtico liberal. El programa del republicano, pese a contener en parte un discurso de populismo antiglobalizador, tenía puntos rescatables como una severa reducción de impuestos y regulaciones y una disminución del gasto público -a través de la abolición del Obamacare, por ejemplo-. Le Pen en cambio sugiere un proteccionismo nacionalista más rancio, consistente en ayudas al empresariado francés, planificación de la economía e incrementos drásticos en el gasto público.

Lo peor de todo es que una virtual victoria de Le Pen seguramente reforzaría a otros partidos de ultraderecha en Europa con similar discurso. Así, el país que fuese cuna de la revolución liberal europea en el siglo XVIII, hoy daría nacimiento nuevamente a una revolución en el viejo continente, pero en sentido inverso. Preocupante golpe para quienes aún creemos en la libertad y en la Sociedad Abierta.

(1)             Porcentajes obtenidos de la encuesta de The Economist publicada el 24 de Febrero pasado. Disponible en: http://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2017/02/daily-chart-20

(2)             Título de la nota: Where France’s National Front is on the rise. Disponible en: http://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2017/03/daily-chart-1