#Hipócritas

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En los últimos días hemos visto cantidades ingentes de personas manifestarse en solidaridad con los dibujantes de la revista Charlie Hebdo que fueron ajusticiados por fundamentalistas islámicos por el simple y menudo hecho de mofarse del Profeta Mahoma. Sin embargo, tras las lágrimas y los #JesuisCharlie también se manifiesta lo más granado de la intolerancia y la hipocresía criolla. Por un lado, ya salieron algunos a acusar a El Comercio y otros diarios denostando el tipo de periodismo que realizan y las distancias con la punzante revista satírica. Y por otro, los que se enredan en palabreos sociológicos para excusarse o justificarse de pedir la censurar para otros cómicos y luego elevar la broma vulgar de los franceses al Panteón de la comicidad. Todas muestras de lo limitada que se encuentra nuestra sociedad en términos de libertades. Todos están dispuestos a llenarse la boca con los #JesuisCharlie o #LibertéEgalitéFraternité, pero bajado el telón vuelven las vivas para acallar el pensamiento e imponer el totalitarismo con sabor a huevera.

Recordemos no más que hace unas semanas en la juramentación del Consejo Metropolitano de Lima, algunos regidores y otros tantos opinólogos salieron rápidamente a cuestionar la presencia del Cardenal Juan Luis Cipriani en la mesa de honor. ¿Razones? Bueno, estos vanguardistas de los andes siempre pueden darte unas cuantas y luego otras más. Estas siempre viene empaquetadas y de manual,  y se resumen en que debe existir separación de Iglesia y Estado, que las autoridades no deben traer sus creencias religiosas al foro público. Nada más absurdo. En principio, la presencia del Cardenal no amenaza o impone nada, en última instancia sólo exige cortesía a los que lo aborrecen (parece que ahí saliste jalado Augusto). No se firmaron resoluciones, ni se pasaron ordenas que consagrarán, por el contrario Castañeda quiso traer a una persona, que siendo un referente social, como lo puede ser un rabino o un pastor o tu científico favorito, coincide con lo que la nueva gestión piensa. ¿Eso está mal o es ilegal? No, en absoluto y para que te quedo clarito, muchacho pulpín que buscas razones para salir y marchar, porque no te guste o que caiga mal, no significa que no pueda estar ahí o que Castañeda quiera presentarse como un católico devoto. Es su derecho y tal vez, es más muchos limeños votaron por Castañeda y al hacerlo respaldaron lo que él representa y cree, nos guste o no. No obstante, ahí están todos los tolerantes rasgándose las vestiduras y sacando las picas y los palos, que de seguro hasta queman a Martin Luther King por hacer política desde los pulpitos. El problema aquí es sencillo, no les gusta lo que piensa Juan Luis Cipriani y por eso la censura ahí sí vale.

Luego tenemos a los graciosos de siempre, la Paisana Jacinta y el Negro Mama. Ambos productos que en su momento sintonizaron mucho con los peores prejuicios de la población peruana, pero a medida que las sensibilidades crecen, hoy son el objetivo de los reyes de lo políticamente correcto. Detestan ese tipo de comedia por reforzar los prejuicios y denigrar a sectores de la población. Y como el Perú no es Francia y Jorge Benavides no habla francés, entonces qué importa la comedia, aquí te tienes que regir por los estándares sociales formulados por nuestros psicólogos y comunicadores sociales, cuidadito que ofendas a alguien.

La libertad de expresión en el mundo siempre está en la defensiva. No porque lo que se diga este siempre mal, sino porque siempre hay un grupo ofendido, siempre hay alguien a quien el chiste no le dio risa. Son esos, los ofendidos los que claman por el silencio. Así lo hacen el Perú, donde las creencias, religiosas o políticas o las bromas, están a merced los verdugos del miedo. Sin embargo, estas pequeñas o grandes agresiones sólo ponen en evidencia las debilidades e inseguridades del ofendido que no deben convertirse con prohibiciones coactivas. Termino con las palabras del Alcalde de Rotterdam sobre el caso Charlie Hebdo:

“If you do not like it here because some humorists you don’t like are making a newspaper, may I then say you can f— off.”[1][2]


[1] Si no estás a gusto aquí porque algunos humoristas, que no te gustan, están haciendo un periódico, entonces te digo que te largues.

[2] http://www.ibtimes.com/rotterdam-mayor-tells-unhappy-muslims-europe-pack-their-bags-after-charlie-hebdo-1781804