Ideas con lucidez

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Es un honor poder compartir ideas y puntos de vista a través de Lucidez, un nuevo espacio para el análisis y la información. A partir de hoy compartiré reflexiones sobre temas políticos, mediáticos y jurídicos una vez por semana con ustedes.

Empezaré diciéndoles cómo veo el panorama político y mediático del gobierno de Ollanta Humala y de los partidos de oposición de cara a las elecciones presidenciales y congresales de 2016.

El gobierno que prometió grandes cambios resultó una estafa para sus principales impulsores. Ollanta Humala se apartó de sus planteamientos originales y está hoy mas cerca de la CONFIEP, los grandes empresarios y el modelo económico que combatió que del pueblo humilde que votó por él. Eso explica en gran medida el descontento que le expresa la población que quería un cambio. Nadine Heredia, por su parte, dejó su rol de luchadora social para transformarse en un personaje frívolo de las páginas sociales de las revistas de élite. Ambos abandonaron al pueblo que querían representar para acomodarse en un mundo de lujo y opulencia al que en el fondo no pertenecen.

La multimedia concentrada dedica la mayor parte de sus espacios a los representantes de lo que algunos ya denominan “el club de la derecha”: Keiko Fujimori, Alan García, Pedro Pablo Kuczynski y Alejandro Toledo. Los nuevos en la escena -que han logrado ser personajes mediáticos- son el ex ministro nacionalista Daniel Urresti y empresario pizzero Mauricio Diez Canseco. La izquierda está desarticulada y no hay un liderazgo claro que aglutine a los colectivos que dicen estar al frente de lo que con sorna llaman DBA. El primer outsider de nuestra historia política, Ricardo Belmont, silenciado por la multimedia dominante, ha iniciado una campaña mediática para reconstruir Obras, el partido que lo llevó a la alcaldía metropolitana dos veces mientras que el tecnócrata Julio Guzmán promete desde hace meses sumarse al grupo de los aspirantes a la Presidencia de la República con una propuesta alternativa. Los liderazgos regionales no tienen alcance nacional y las encuestas -que bastante manipulan y tergiversan las cosas- han posicionado en el partidor a sus favoritos.

En tiempos en los que la política se hace más en los sets de televisión que en las plazas públicas y en donde Internet y las redes sociales facilitan una mayor participación ciudadana sin intermediarios, cualquier cosa puede pasar en las elecciones del año 2016. Con partidos políticos débiles y desacreditados y grupos multimedia tan poderosos, el tema de la concentración versus la pluralidad retoma vigencia. La agenda-setting debería ser un tema de discusión.

Desde hace más de un año dirijo IP Noticias, una firma que se especializa en analizar cómo la información de los medios masivos (mass media) y las redes sociales influye en la opinión pública. Estudios que compartiré en este espacio les demostrarán quién realmente pone a qué actores y temas en la agenda noticiosa y cómo la prensa es mucho más que un simple proveedor de información y opinión.

Espero que todo esto sea de su interés.