Inglaterra: Perdiendo más que el partido, por Inés Yábar

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Inglaterra perdió sus partidos contra Croacia y luego Bélgica, y las que más sufren son las mujeres. Más allá de los sueños de ganar el mundial, muchas mujeres deseaban que gane para no ser tratadas como una bolsa de arena por sus parejas. En Inglaterra, los casos de abuso doméstico aumentan un 26% cuando el país juega un partido del mundial. Los casos reportados aumentan aún más cuando Inglaterra pierde el enfrentamiento, ascendiendo a un 38% de incremento.

Fue un estudio liderado por la universidad de Lancaster que encontró la correlación al estudiar los mundiales del 2002, 2006 y 2010 y su relación con las violencias reportadas. El estudio, publicado en el 2013, ha sido respaldado por informaciones policiales que en el 2014 encontraron que los incidentes violentos aumentaban a casi 80 reportes al día cuando Inglaterra jugaba. El número de denuncias de abuso doméstico era de menos de 60 reportes cuando Inglaterra no estaba jugando.

Estas estadísticas alarmantes llegan al ojo público después de que víctimas de abuso doméstico no hayan podido tener ayuda de emergencia de parte de la corte impidiendo a los abusadores maltratarlas. El Centro Nacional para Violencia Doméstica dijo que se les rechazó a 6000 víctimas una representación legal gratuita el año pasado. Fueron 78356 casos de la policía transferidos al centro y 6295 víctimas que no procedieron porque se les pidió contribuir a los costos legales.

Muchas personas critican la campaña al decir que el problema es la cantidad de alcohol que se consume durante un partido y no la práctica del deporte en sí. Un hombre comentó en la página de facebook de la campaña diciendo “Que chiste, culpar al fútbol por violencia doméstica”. Pero las estadísticas se vuelven humanas con los ejemplos de personas que han sufrido por una derrota de Inglaterra. Una joven de 23 años contó su historia a Elle y esto es parte del relato (que sucedió cuando ella tenía 10 años y su hermano 8): “El partido terminó en una tarjeta roja, penales y una decepción amarga para Inglaterra, pero para Lucy y su hermano era tan solo el comienzo de una noche que se tornó en terror. La puerta se cerró de golpe, y su padre se fue molesto al bar. Cuando volvió, Lucy y Jonny vieron el ojo morado fresco en su cara. Ya había estado en una pelea. Nunca había suficiente tiempo para prepararse a sus explosiones violentas de rabia”.

No todos los fans de football se pasan de copas, pero la mezcla de estrés por el juego y competitividad se dejan llevar por la testosterona alta y los casos de violencia se multiplican. El machismo también sale a la luz como se vio con los videos de fans de football haciendo repetir frases denigrantes en idiomas desconocidos para fans de otros países. No es sólo el Reino Unido que ha sufrido por el fútbol, sino muchos países más de los que no se tiene cifras pero sí muchas historias. Nos corresponde a nosotros como ciudadanos buscar maneras de reducir la violencia (tanto física como verbal o emocional). Un primer paso es comunicando sobre el tema para que el gobierno quiera hacer algo al respecto  rápidamente. Para dejar el fútbol en las canchas y evitar el alza de la violencia, tú ¿qué estás haciendo?

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