La bancada de cristal, por Arturo Garro Miró Quesada

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El pasado martes el Congreso de la República –luego de cinco años de espera- eligió al señor Walter Gutiérrez como defensor del pueblo para el quinquenio 2016 – 2021. Pero aparte de este hecho noticioso, se evidenció que la bancada oficialista –de 18 integrantes- se encuentra fragmentada y corre serios riesgos de romperse en varios pedazos si su principal líder, el presidente Kuczynski no toma enserio la situación y pone orden en su grupo congresal.

Un partido que se considere organizado debe mostrar cohesión, orden, disciplina y un liderazgo único, principalmente si eres el partido de gobierno y sobre todo si te encuentras en completa minoría frente a la oposición. Esa cohesión, disciplina y unidad no se han venido viendo en el partido oficialista –no solamente en los últimos días-, sino también desde el inicio de este periodo congresal a pesar que los “ppausas” han buscado en todo momento mostrar unidad de cara a la opinión pública pero sus intentos no ha dado resultados.

Es sabido que el ahora presidente Kuczynski aceptó en su grupo –porque no se lo puede llamar partido- a una serie de personas –con agendas propias- a fin que sean sus candidatos al congreso, y que les hizo una serie de ofrecimientos previos –y durante- la pasada campaña presidencial; ofrecimientos que la actual situación parlamentaria y política del país le impedirán cumplir.

No es un secreto para nadie que el grupo oficialista está dividido en tres grupos evidentemente marcados. Por un lado están los limeños, grupo en el que se encuentran Mercedes Aráoz, Carlos Bruce, Juan Sheput, entre otros. Este grupo – a regañadientes- han entendido que va ser indispensable cohabitar con el fujimorismo en los próximos años si es que quieren sacar sus propuestas de gobierno adelante. Están también los llamados PPKaviares, integrado por Gino Costa, Guido Lombardi (periodista y compañero de viaje favorito de Alberto Fujimori en su segundo gobierno) y Alberto de Belaúnde; este grupo es contrario a tener una cohabitación con el fujimorismo y tratan de torpedearla cuando puede. Finalmente está el grupo de los provincianos el cual está compuesto por 7 congresistas los cuales se sienten marginados dentro del PPKausismo y hace unas semanas estuvieron a punto de abandonar al grupo oficialista debido –a como ellos dicen- al trato discriminatorio que han venido sufriendo, principalmente en el reparto de lugares en las comisiones congresales.

Ya. Los congresistas de PpK dicen que no están fragmentados, y que lo visto el día martes fue una demostración de democracia interna. No amigos PpK, mostrar división a la sociedad no es democracia, es desgobierno y caos, lujos que una bancada de gobierno no puede darse. También han demostrado que el presidente de la república no pinta nada en las directrices de su bancada. Muestra de ello es la desatención que hicieron de la “recomendación” del presidente para votar por el candidato apoyado por el congreso para ser elegido defensor del pueblo. Un tip. La democracia partidaria es al interior de la agrupación, sin cámaras. Ahí se pueden mentar la madre, insultarse, patearse, discrepar, etc. Pero de cara a la opinión pública, eso no se debe hacer. Se debe demostrar unidad, disciplina y cohesión.

Lo que más me ha preocupado es que el presidente Kuczynski no entienda la gravedad de esta situación. Cómo se le ha podido ocurrir comparar la división al interior de su bancada congresal –lo cual es grave- con una pelea de colegio; eso no es humor inglés señor presidente, la situación de su partido califica para cuidados intensivos, espero lo entienda; más aun estando en absoluta minoría en el congreso, y esta situación lo obligue a tener –aunque no lo quiera admitir- que pactar con el principal partido de oposición debido a que sus aliados de campaña lo ven a usted como el demonio. Y usted no es Benny Hill para contar chistes al estilo inglés, no le sale, no insista.

El presidente dice que espera se aprueben las facultades especiales solicitadas al congreso durante su gira internacional por China y Estados Unidos. Pero me pregunto: ¿Cómo pretende el presidente que el congreso apruebe su pedido de facultades si quizá los responsables –SU BANCADA-  de defender este pedido en el congreso no están cohesionados y lo que es peor, no le hacen caso? Antes de pedir facultades – y espero lo haya hecho antes de viajar-, primero debe meterle un aclare a su bancada y alinearlos en su programa de gobierno; y de paso recordarles que el que manda en PpK es él y la agenda la pone él. Nada de agendas propias.

Finalmente. ¿Cómo pretendía el presidente Kuczynski y sus principales consejeros “jalarse” a 30 congresistas de Fuerza Popular a sus filas si no puede tener unidos a los 18 propios?