La batalla de Trafalgar: Nelson, Hardy y Guise (aclaración), por Michel Laguerre Kleimann

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England expects that every man will do his duty” (Inglaterra espera que cada uno cumpla con su deber) fue la señal que el Vicealmirante Horatio Nelson dio a su Band of Brothers antes de empezar el combate naval de Trafalgar, un 21 de octubre de 1805.

La victoria alcanzada frente a la escuadra franco-española liderada por el vicealmirante Jean-Charles Villeneuve determinó el cambio de estrategia por parte del emperador Napoleón Bonaparte, dejando de lado su intento de invadir Inglaterra para enfocar sus fuerzas al este de la Europa continental.

De este modo, Reino Unido se aseguró la supremacía en el mar, Command of the Sea le dicen. Esto le permitió dominar el teatro internacional en lo que respecta a líneas de comunicaciones marítimas, tráfico comercial y presencia naval en todo el globo durante el siglo XIX e inicios del XX.

El costo de esta victoria táctica con alcances estratégicos fue la vida del más distinguido y conocido oficial de marina del Reino Unido: Horatio Nelson, quien cumplió con su deber y el pueblo británico lo convirtió en mármol para que las generaciones futuras, como la de nosotros, nos acordemos de sus hazañas allende Londres. Cuatro majestuosos leones lo custodian, y gracias a la iniciativa de EsDevlin, un quinto león lo rodeó de poesía durante el London Design Festival del presente año.

 

Retrato del Vicealmirante Martin Jorge Guise. Copia al original de Gil de Castro.

Irónicamente, la bala que mató a Nelson era de dimensiones menores tal como puede verse en su uniforme que custodia el Maritime Museum, Greenwich. Sin embargo, una vez dentro de su cuerpo se convirtió en un remolino que destrozó parte de su pulmón y espinazo produciéndole una dolorosa agonía que duró tres horas. Según la tradición, sus últimas palabras a bordo del legendario Victory fueron dirigidas a Thomas Masterman Hardy, fidelísimo amigo suyo y hombre de mar como él: “Kiss me Hardy”, a lo que accedió con un ósculo en la mejilla. Otras versiones sostienen que cuando le informaron sobre la victoria alcanzada, sostuvo: «Now I am satisfied.  Thank God I have done my duty» (Estoy satisfecho, gracias a Dios he cumplido con mi deber).

El futuro Vicealmirante de la Real Armada Británica, Thomas M. Hardy G.C.B (Caballero Gran Cruz de la Orden del Baño), fue el mismo quien, con el grado de Comodoro, comandó la Estación Naval británica en el Pacífico sur en tiempos independentistas. Varios de sus informes dieron cuenta de los movimientos patriotas, incluidos los de su antiguo subordinado: Martin George Guise.

Antes de entrar a escribir sobre el primer Almirante de la Armada Peruana, valga decir que Hardy fue uno de los primeros destinatarios de las comunicaciones del flamante Canciller del Perú Juan García del Río, expresando que José de San Martín “está animado de los más sinceros deseos de entrar en relaciones de amistad con el Gobierno de Su Majestad Británica para abrir las especulaciones comerciales de la nación […]”. Era el 19 de agosto de 1821.

Cuatro meses después, el Protector instaló la Orden del Sol invitando a Hardy a la ceremonia. En palabras del marino británico: “La ceremonia fue excelentemente bien conducida y parece haber ganado general satisfacción. Cuatro ingleses, los coroneles [James] Paroissien y [William] Miller y capitanes [Martin George] Guise y [Robert] Forster han ganado el primer honor, pero no aparece el nombre de Lord Cochrane […] No hubo nada en toda la actuación que demostrara un espíritu republicano […] y es evidente que un gobierno monárquico es el indicado para los hábitos y costumbres de estas gentes, de lo cual no dudo se aprovechará el Gral. San Martín”. No hay duda que este marino era un observador agudo y que el tiempo parece haberle dado la razón.

Thomas Hardy

Ahora, sobre el primer Comandante General de la Marina de Guerra del Perú, suele decirse que luchó bajo las órdenes de Nelson en Trafalgar. Al respecto, gracias al memorándum del Bibliotecario del Almirantazgo sobre la foja de servicios en la Real Marina Británica de Martin George Guise, enviado el 15 de febrero de 1937 por Richard Bloore a Clemente de Althaus Dartnell, C.B.E., bisnieto del Vicealmirante Guise, y que fuera donado al Archivo Histórico de la Marina por Miguel de Althaus Guarderas, sabemos que no fue cierto. Desde agosto de 1805 hasta febrero de 1806, Guise navegó en Newfoundland, Quebec, Oporto y Tejo, retornando a Spithead el 22 de febrero de 1806.

Sin embargo, el mismo señor Bloore nos deja una esperanza que ambas personalidades se hayan conocido el 3 de marzo de 1797 en la desembocadura del río Tejo en Portugal donde se encontraba la flota del Mediterráneo de John Jervis junto a las presas capturadas en la batalla de Cabo San Vicente. “On this occasion Guise had his first opportunity of meeting Nelson, who was in the Tagus when the Jason [buque de Guise] arrived”.

A este punto, si se llegaron a conocer o no pierde importancia, pues lo cierto es que ambos sirvieron en aquellos años a la misma causa, con los mismos medios, en el mismo ámbito, y por qué no decirlo, con el mismo ánimo. Es más, seguro que ambos oyeron en más de una ocasión el “Rule Britannia” de Thomas Arne o “Britons strike home” de Henry Purcell.

Lo que sí podemos afirmar es que ambos fallecieron en campañas liderando las fuerzas navales de sus respectivos países (Guise se nacionalizó peruano), sobre la cubierta de sus buques insignias y por una bala a la altura del pecho-hombro, alcanzando la victoria y legando gloria a sus respectivos pueblos.

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