¿La defensa de Israel?

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En primer lugar, debo decir que el grupo árabe-palestino Hamas, es un colectivo que se caracteriza por violar constantemente el derecho internacional humanitario, a través de la perpetración de actos de terror en contra de la población de Israel, así como, la utilización de la población civil como escudo humano y la conversión de edificios civiles en depósitos de armas. No obstante, como dice el dicho, los pecados ajenos no te hacen santo, muchas de las acciones del gobierno israelí bajo el manto de la legítima defensa han, de la misma forma, retribuido dichas violaciones con graves descuidos a los principios del derecho internacional humanitario y del derecho internacional en sí mismo.

Para empezar, hay que tener en claro que el derecho internacional humanitario, al que hacemos referencia, no tiene una naturaleza sinalagmática. Es decir, las violaciones de una parte no justifican las violaciones de la otra (como podría ocurrir en el derecho de contratos o en el derecho internacional de los tratados), así lo señaló la Corte Internacional de Justicia en su Opinión Consultiva del 28 de mayo de 1951 sobre ciertas reservas a la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, cuando dijo que

“en este tipo de tratados los estados contratantes no tienen intereses propios; solamente tienen, por encima de todo, un interés común (…) Consecuentemente, en una convención de este tipo no puede hablarse del mantenimiento de un perfecto equilibrio contractual entre derecho y obligaciones”[1]

En ese sentido, todo argumento que hace referencia a los incumplimientos de la otra parte carece de sustento legal y, por lo tanto, no exculpan a la parte aludida. Más bien, en el presente caso analizaremos el sustento del alegato de defensa (legítima) que es constantemente aludido por el Estado de Israel y determinaremos si en efecto se ha ajustado a derecho. Adicionalmente, incluiré una reflexión sobre el conflicto, más allá de las disquisiciones legales, para otorgar mayor comprensión sobre lo que debería ocurrir en el futuro para la región.

Para comprender el nivel desproporcionado de legítima defensa ejercido por Israel hay que referirse a la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre el Muro de Gaza. De arranque la Corte hace referencia al Anexo I del reporte del Secretario General donde se señala que de acuerdo a Israel la construcción de la barrera es consistente con el artículo de la Carta de Nacionales Unidas sobre el derecho inherente a la legítima defensa y con las Resoluciones del Consejo de Seguridad N° 1368 (2001) y 1373 (20019). Sobre el particular, como parte del análisis en el caso se determinó que (1) Israel no alega que los ataques que caen en su contra son imputables a otro Estado y (2) que Israel ejerce control en los Territorios Ocupados de Palestina. Paralelamente, se dejó en claro que la existencia del Pueblo Palestina y sus legítimos derechos ya no era un tema a discusión. Recordemos que en 1993, como parte de los Acuerdos de Oslo ambos pueblos se reconocieron mutuamente.

Bajo ese contexto, la Corte sigue su análisis y determina que desde 1977 el Estado de Israel ha conducido una política y desarrollado prácticas que involucran el establecimiento de asentamientos en los Territorios Ocupados de Palestina, contrario a los términos del artículo 49, párrafo 6, de la Cuarta Convención de Ginebra. En ese sentido, dichas ocupaciones fueron consideradas como ilegales bajo el derecho internacional y consideró más aún que la construcción del muro podría significar una anexión de facto, el mismo que, a su vez, es una violación continua de los derechos de libertad de movimiento, afectado la agricultura de la zona, impedido el acceso al agua y otros servicios. Todo lo cual viola no sólo las obligaciones generales del derecho internacional plasmadas en la costumbre y en los tratados, sino también los derechos emanados de los Acuerdos de Oslo.

Como vamos viendo, muchas de las políticas del Estado de Israel no se tratan del legítimo ejercicio al derecho a la defensa, estas deben limitarse a ser necesarias y proporcionales[2]. Algunas inclusive son políticas activas que obran en desmedro de las poblaciones palestinas. Sin embargo, vamos a desglosar el concepto para entender mejor de qué estamos hablando y poder juzgar las respuestas del Estado de Israel a la luz del derecho. Como hemos señalado, el derecho a la defensa debe ser en principio necesario y responder al criterio de inminencia, lo que significa que no exista mayor tiempo para recurrir a otra medida que no sea de fuerza para revertir o detener los ataques[3]. En cuanto proporcionalidad, el Informe Goldstone de la Misión de Encuesta conformada para determinar los hecho ocurridos en el conflicto de Gaza del 2009, determinó que el bloqueo de la Franja de Gaza constituía una violación por parte de Israel como país ocupante conforme a la Cuarta Convención de Ginebra o el ataque a la Mezquita Al-Maqadmah también fue una violación del derecho internacional[4]. Ambos casos son ejemplos que no se pueden encuadrar dentro de la proporcionalidad requerida. Recordemos que en Congo v. Uganda determinó que acciones fuera de las estrictamente necesarias para responder la agresión no pueden considerarse legítima defensa.

En síntesis, el conflicto de Israel-Palestina puede convertirse en una larga enumeración de violaciones y delitos (he tratado las violaciones vinculadas a Israel, pero las realizadas por Hamas también han sido reconocidas en el Informe Goldstone del 2009 con detalle). Sin embargo, tenemos la obligación de entender las condiciones bajo las cuales la población de Gaza debe vivir el día a día. En ese sentido, existe una clara responsabilidad del Estado de Israel, eso no justifica la masacre de judíos en sinagogas, como tampoco la masacre es una justificación para atentar contra una población completamente hacinada en Gaza. De eso de trata, de encontrar cierta razonabilidad al momento de juzgar las acciones en medio del conflicto. Eso también incluye reconocer que muchas de las mismas políticas implementadas por el Estado de Israel son la causa del empobrecimiento de los Territorios Ocupados y en ningún caso pueden ser vistas como mecanismos de legítima defensa. Estas han causado el recrudecimiento de las condiciones de vida son sólo fuente de energía de los movimientos radicales como Hamas que buscan utilizar el descontento general para reclutar nuevos soldados para su causa.

Finalmente, la superioridad militar y tecnológica de Israel ha permitido proteger a su población de una manera mucho más eficiente, pero también trae una carga mayor de respetar el principio de distinción del derecho internacional humanitario. Eso quiere decir que es inaudito que por cada niño de Israel asesinado mueran 12.3 niños palestinos[5]. Y no se trata que nivelar la balanza, sino de juzgar la efectividad de la Fuerza de Defensa de Israel para lograr sus objetivos. O tienen muy mala puntería o no están tomando en cuenta este principio elemental; por un lado, tenemos a las personas que participan activamente en las hostilidades (que tienen un nexo con los ataques y cuyos actos han contribuido al daño generado[6]), y por otro, los civiles en general que están protegidos por las cuatro convenciones de Ginebra.

Se viene una nueva Misión de Encuesta para analizar lo ocurrido en el conflicto de Gaza durante el 2014. Al igual que con la anterior Misión, se ha cuestionado la parcialidad de la misma y muy probablemente Israel no colabore (así ocurrió el 2009). Así las cosas, será muy difícil regresar a la época de confianza generada por Yasser Arafat e Yitzhak Rabin durante los Acuerdo de Oslo.


[1] Ciertas reservas a la Convención sobre Genocidio, Opinión Consultiva: I.C.J. Reportes 16-51, p. 1.5

[2] Actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua (Nicaragua v. Estados Unidos de América) Méritos, Sentencia, ICJ Reporte 1986, p.14.

[3] The Chatham House Principles on International La won the Use of Force in Self Defense, 55 ICLQ, 2006, pp. 963, 967.

[4] Reporte de la Misión de Encuesta de Naciones Unidas sobre el Conflicto de Gaza, A/HRC/12/48 25 septiembre 2009.

[5] ‘Gaza Conflict Infographic Shows How Many Kids Are Dying’ (The Huffington Post UK 2014) <http://www.huffingtonpost.co.uk/2014/07/17/count-the-kids_n_5594026.html?1405594716> accessed 26 noviembre 2014

[6] Participación directa en hostilidades, Comité Internacional de la Cruz Roja, 2009