La ‘doble vida’ de Fidel Castro narrada por su guardaespaldas

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Juan Reinaldo Sánchez tuvo el privilegio de conocer al verdadero Fidel Castro cuando su obligación durante 17 años fue acompañar al exdictador desde el ámbito más público hasta el más íntimo de su familia.

En 2014 publicó el libro «La vida secreta de Fidel Castro», en el que aseguró hacer revelaciones explosivas. La mayor revelación de Sánchez en su libro tiene que ver con lo que él considera la riqueza personal de Fidel Castro.

«En el libro yo ofrezco las evidencias de que Fidel tenía una vida de lujos», asegura Sánchez, «no muchas personas en el mundo pueden decir que tienen una marina privada con cuatro yates, un bote de pesca y más de 100 hombres que cuidan esas propiedades».

«Nadie en Cuba sueña con tener un coto de caza personal, más de 20 residencias que yo conocí y una isla privada, Cayo Piedra, (al sur de Bahía de Cochinos) que cuenta con un restaurante flotante y un delfinario donde Fidel llevaba a su familia y amigos cercanos», cuenta Sánchez.

«Al contrario de lo que siempre ha dicho, Fidel nunca ha renunciado a las comodidades capitalistas o escogido vivir en la austeridad. Su modo de vida es el de un capitalista sin ningún tipo de límite», escribe en el libro.

Sánchez describió a Fidel como un hombre carismático e inteligente, pero manipulador, egocéntrico y de sangre fría. Para Cuba y los cubanos, su vida privada siempre fue tratada como secreto de Estado.

«Fidel yo diría que tenía una doble vida, así lo veía yo. Fidel Castro tenía una imagen pública de una persona sencilla y modesta, hasta afable, pero en su vida privada era algo muy diferente«, agrega

«Yo nunca lo vi con una expresión de cariño hacia su familia, nunca lo vi darle un beso a sus hijos en la mañana. Las relaciones entre la familia eran más bien frías y distantes».

«A juzgar por lo que yo pude ver en su residencia de Punto Cero, la relación con su esposa Dalia Soto del Valle, era también así. Ella era como su ayudante personal, le traía documentos para leer, o lo que él necesitara. Pero nunca vi el afecto que uno se imagina en una matrimonio».

«Con sus amantes su actitud era otra. Era más cortés y hasta les llevaba flores en los cumpleaños».

Tal vez la acusación más seria de Sánchez en su libro tiene que ver con el supuesto tráfico de drogas. Sánchez alega que Fidel le dio protección en Cuba a un conocido traficante de drogas, aunque no sugiere que Castro obtuvo beneficios económicos.

Fuente: Nota original de la BBC.