La prioridad de cualquier Gobierno debe ser impulsar el crecimiento económico

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Para nadie es un secreto que el Perú se está desacelerando. ¿Cuál es tu evaluación de lo que se ha hecho en política fiscal y monetaria en los últimos años?

Hay que reconocer que es más fácil ser general después de la batalla o entrenador después del partido. Mucho de lo que ha pasado en los últimos dos o tres años, en los que el crecimiento económico se ha desacelerado, es consecuencia de una gestión macroeconómica que deja mucho que desear, sobretodo en la labor fundamental que tienen de guiar a los agentes económicos, principalmente en la incertidumbre de una economía mundial más complicada, con caídas relativas en los precios de los commodities, con cambios fundamentales en la política económica de países como China y Estados Unidos.

Perú tendría que haber lanzado una política anticíclica en vista de que la inversión privada se vió afectada por la incertidumbre. Era menester del gobierno impulsar la inversión pública, con programas masivos de infraestructura, los cuales no hubiesen sido difíciles de justificar. Por el lado de la política monetaria, el hecho de que el BCR haya tratado durante mucho tiempo de mantener una moneda estable, y que eso sea valorado como algo bueno, solo ha reducido el riesgo para aquellos que quieren especular, y para los agentes nacionales que creyeron que no era ningún problema tomar deuda en dólares a pesar de ganar en soles. Era un incentivo perverso que ha creado más fragilidad. Una mayor depreciación del sol habría incentivado las exportaciones. En general, se necesitaba una acción concertada de un gobierno que entiende que el crecimiento económico es su prioridad.

En política fiscal, el ejecutivo ha lanzado una serie de medidas para agilizar las inversiones, reducir los trámites, lo que ellos han llamado “destrabar la inversión”. ¿Ha funcionado?

Tanto el ministro actual como el anterior, no son ni carismáticos ni tienen facilidad de comunicación. Un ministro puede tener las mejores ideas pero tiene que saber comunicarlas. Segundo, una política fiscal se debe hacer con convicción y no con sentimiento de culpa. Hubiese preferido que demoren un poco y lancen un super paquete con todas las reformas, porque cuando tienes cuatro lo que haces es incentivar a que el agente espere un quinto y un séptimo.

¿Qué faltó proponer?

Eliminar el impuesto a las ganacias de capital de la bolsa. Es un impuesto tonto, asignado a una bolsa pequeña que necesita diez años de impulso. También la reducción del impuesto a la renta, mal entendida y que nadie ha sentido. En el campo tributario, hubo señales que han confundido a los agentes económicos.

En el plano político, todos sabemos que todo lo que se hace en política tiene un impacto sobre la economía. ¿Qué señales del actual gobierno han debilitado la economía peruana?

La ausencia de partidos políticos con doctrina y con ideas claras ha hecho que los medios de comunicación tomen ese papel. Y aquí ha habido una serie de señales equívocas de parte del presidente y contradicciones y sus ministros, acerca de ciertas intenciones que después fueron exageradas. Ese tipo de relación gobierno-oficialismo-oposicion mediática, ha hecho que cada uno de los temas de diferencias sea visto como el fin del mundo. Eso ha generado una sensación de crisis institucional muy grave.

Un hecho particular que ha remecido los mercados ha sido la caída del yuan. ¿Cómo va a afectar a la economía peruana?

La economía china es una economía muy importante para el Perú al ser un socio comercial importante para el país. Pero la devaluación del yuan es parte de un nerviosismo de la economía china que desde hace dos años había anunciado un cambio de estrategia para dejar de ser la gran fábrica de poco consumo tecnológico para convertirse en un gran productor de bienes y servicios en cadenas de valor superiores. El tema es que la devaluación del yuan que durante mucho tiempo había estado pegado al dólar, le da un impulso de competitividad, eso implica presión competitiva frente al resto de países emergentes. Tenemos una serie de interrelaciones que apuntan a que las monedas de los países emergentes disminuyan.

Pasando al entorno local, tenemos el Fenómeno del Niño en la puerta de la casa. ¿Cuál va a ser el impacto?

El Niño es una contante en el caso peruano. Lo que no cabe duda es que estos cambios imponen ciertas condiciones a nuestra actividad productora. Hay pocas cosas que se pueden hacer de manera inmediata. No se puede mover una producción para protegerla. Por el lado humano, ante inundaciones y sequías, dudo que el estado esté preparado para este tipo de eventos.

¿Cuáles crees que van a ser los retos en materia económica del próximo gobierno?

Yo creo que la prioridad de cualquier gobierno en el caso de la economía nacional debe ser impulsar el crecimiento económico. Si no impulsamos el crecimiento no hay forma inteligente de poder cerrar las brechas con el mundo desarrollado. Y eso a veces se olvida, se piensa que el objetivo número uno no es el crecimiento sino la distribución, no es así. Para distribuir hay que crecer. Crecimiento económico ante todo. ¿Cómo? Lo importante es aumentar la productividad total de los factores, que implica ir mucho mas alla de la relación simplemente del costo del trabajo, implica instituciones, infraestructura, capital humano, entre otros. Ahí tenemos una tarea enorme.

Se espera que el crecimiento sea bajo en los próximos años, en ese contexto ¿cómo promover la competitividad?

En un ambiente donde el crecimiento va a ser más retador, porque efectivamente las tasas de interés norteamericanas van a subir y el costo del financiamiento será más caro para países emergentes, un comercio internacional que también va a seguir teniendo retos por los nervios chinos y su voluntad de seguir siendo el mayor exportador de todo, el mayor productor de todo, casi a cualquier precio, evidentemente nos pone a nosotros en una situación difícil. Los precios de los commodities, por más que queramos, si las cosas van a cambiar, cambiarán a principios del 2018, pero 2016, 2017 todavía van a estar complicadas. Entonces tenemos un ambiente retador, pero eso no significa que estemos condenados a tener una tasa de crecimiento baja. Hay muchísimas cosas que se pueden hacer para impulsar el crecimiento de la economía doméstica.

¿Qué hacer para fortalecer también la inclusión social y reducir la vulnerabilidad de la clase media?

Hay que ser un poquito valientes en reconocer que el lenguaje de ‘la clase media’ nos lleva a una serie de equívocos. No se puede hablar de clase media gigantesca en un país donde 72 por ciento del empleo es informal. Solamente se puede hablar de clases medias si tienen un empleo formal, AFP, seguro de salud y todo lo demás. El día que uno no tiene una extrema vulnerabilidad al ciclo económico, recién se puede decir que uno tiene condiciones, además de aspiraciones, de clase media. Hay un grupo muy importante de gente que ha dejado de medirse por esta categorización de ser pobres porque el punto de vista de ingresos es más de dos dólares cincuenta, pero eso es un engaña muchachos. No porque dejas de ganar dos cincuenta y pasas a ganar tres dólares diarios ya eres clase media. Además que con el agravante de que “estornuda China y a nosotros nos da neumonía”, mucha gente que se va a quedar sin empleo. Yo sí creo que hay mucho que hacer para impulsar una verdadera clase media, y eso tiene que empezar por la formalización del empleo. Y ahí hay que hacer muchísimo, tenemos que dejar de mentirnos a nosotros mismos y crear incentivos perversos para que sea un grupo pequeñísimo el que tenga que tengan los beneficios y el resto no. Los beneficios tendrán que ser reconsiderados de manera que estén de acuerdo con una economía como la nuestra, que todavía tiene mucho que hacer en el término de competitividad y que no puede simplemente exigirle a los empleadores todo tipo de condiciones cuando nosotros mismos como sociedad no tenemos los aspectos fundamentales que les den la oportunidad de competir en igualdad de condiciones.

Pasando al tema de las elecciones, ¿cuál crees tu que es el concepto que tienen los gremios de invesionistas, o la CONFIEP, sobre los ya anunciados postulantes a las elecciones presidenciales?

En general, lo que ha pasado a lo largo de los años es que todos diversifican sus riesgos. Tenemos familias de un destacado miembro que apoya un partido y a otro destacado miembro de la misma familia apoya a otro miembro, y eso es bastante natural. Lo que también me queda claro es que difícilmente tendremos el próximo año candidatos antisistema con oportunidades de ganar la presidencia de la República. Esto no va a ser una repetición del 2006 o incluso del 2011 antes de la hoja de ruta. No existen ese tipo de riesgos o de temores, tenemos candidatos que son parte del status quo, lo cual para mí es un riesgo, sinceramente, porque yo creo que debemos tener un grado de aprecio por todo lo que se ha hecho estos últimos 25 años de crecimiento, la cierta normalidad en el manejo de los grandes asuntos macroeconómicos, etc., pero de ahí a tener una actitud de complacencia de que ya estamos y no hay que cambiar absolutamente nada es es finalmente mediocre y nos lleva a una situación constante de incertidumbre acerca de un modelo que ni siquiera deberíamos discutir, si no que deberíamos mejorar.

Estamos contentos de que seas parte de Lucidez en las próximas semanas. Uno de los temas de los que más has escrito es economía experimental y conductual. ¿Qué diferencias presenta este enfoque con lo que normalmente se enseña en la universidad?

Si algo han demostrado las crisis del 2008 es que los modelos tradicionales explican muy poco, pero muy poco, y a mí lo que me parece fascinante es que, efectivamente, la economía del comportamiento nos ofrece mejores perspectivas del entendimiento de fenómenos que por su naturaleza so muy complejos. Y me parece realmente extraño que en la academia, por ejemplo, no hay una toma de conciencia de eso. De que se siguen utilizando los libros de textos normales donde por ejemplo, si tú ves el libro de Mankiw hablan de los teman de las crisis como si fueran la excepción, la sllaman anomalías. Y nosotros tenemos que entender que las crisis son parte consustancial del modelo mismo de economía capitalista, entonces hay que entenderla mejor. Que esto no se acomode bien con el modelo de la culpa de Philips, o la ley de un solo precio, o una serie de cosas, bueno que pena por la teoría pero no puede ir desencaminada de los hechos de la realidad concreta. Y la economía del comportamiento nos permite, con mucha humildad, entender mejor mucho de los fenómenos económicos que dictan el día a día

Un consejo para todos aquellos que estudian Economía.

Recordarles una definición del «master economist» o del economista magistral de Keynes. Keynes decía que un economista tiene que ser una persona a la que no se le escape ninguna área de conocimiento, una persona que tenga la misma pasión por la historia, por el arte, como por la cultura, las matemáticas, etc. Porque solamente cuando une economista lee más allá de sus temas empieza a tener la confianza y el mejor nivel de entendimiento de que la vida en sociedad es una vida compleja. Que realmente esa tendencia que tenemos al pensar que el ser humano es totalmente racional, es en sí mismo irracional. Hay demasiadas evidencias de que como máximo somos casi racionales. Y que como ciencia, la economía si bien es la reina suprema de las ciencias sociales, no es una ciencia exacta. No es la física, no es la matemática, y que por lo tanto debemos descreer de muchas esas teorías que llevan a que muchos economistas tengan un nivel de arrogancia tremenda pensando que efectivamente en mi modelo mi tipo de cambio es tal y va a ser tal. Así no es, el mundo real no funciona de esa manera. Entonces yo invito a los estudiantes de economía que tengan la mente abierta, a que se interesen por la historia, la psicología, la sociología, la cultura, el arte y todo lo demás. Y que haya más economistas así.

* Entrevista realizada por Miguel Saldarriaga con el apoyo de Jaime Vera Piedra.