Las dos grandes fuerzas francesas, Le Pen y Macron, son derrotados en elecciones regionales

En la segunda vuelta de las elecciones regionales francesas, la derecha clásica logró salir victoriosa, dejando atrás a Marine Le Pen, líder de Rassemblement National (RN), un partido de ultraderecha, y al actual presidente francés, Emmanuel Macron

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En la segunda vuelta de las elecciones regionales francesas, la derecha clásica logró salir victoriosa, dejando atrás a Marine Le Pen, líder de Rassemblement National (RN), un partido de ultraderecha, y al actual presidente francés, Emmanuel Macron, que se encuentra a la cabeza del partido de centro, ‘La République en Marche’. El poco involucramiento político a nivel regional se ha hecho evidente por la alta tasa de abstención, que se situó entre un 64% y 66%.

Las encuestas a pie de urna mostraron que, en las trece regiones, ganaron partidos de centro-derecha y centro-izquierda, dejando a Le Pen y a Macron sin posibilidades de establecer una gobierno regional.

Marine le Pen, candidata de ultraderecha del partido Agrupación Nacional y quien se esperaba que ganara 6 de las 13 regiones, no logró asegurar ninguna. Tenía su ojo puesto sobre todo en la región Provenza-Alpes-Costa Azul, en la que buscaba triunfar ya se consideraba como la mejor oportunidad que tenía el partido de asegurar esa primera base de poder regional. Sin embargo, diversos analistas aseguraron que su derrota no debe extrapolarse a las elecciones presidenciales de 2022.

Por otro lado el actual presidente francés, Emmanuel Macron, no logró asegurar ninguna región en estas elecciones, lo que pone en evidencia que no ha sido capaz de establecerse a nivel local desde que subió al poder en 2017. Además este fracaso marca un camino aún más estrecho para conseguir una reelección.

El hecho de que las elecciones fueran protagonizadas por partidos del centro-derecha abre la posibilidad de que la carrera presidencial se desarrolle entre tres bandos. El conservador Xavier Bertrand, líder del partido “Los Republicanos” de centroderecha, se estableció como la mejor opción para luchar contra Le Pen y Macron después de conseguir una ventaja de 25 puntos en el norte. Es considerado como el defensor de aquellos franceses que no “llegan a fin de mes” y el principal rival de la extrema derecha.

El partido de Bertrand fue el principal ganador, tanto en la primera como en la segunda vuelta de estas elecciones regionales. Los votos que lograron conseguir les permitieron mantener poder en siete de las trece regiones francesas.

«La extrema derecha ha sido detenida en su camino y la hemos hecho retroceder bruscamente», dijo Bertrand momentos después del cierre de las urnas. «Este resultado me da fuerzas para buscar el voto de la nación”.

Además de la victoria del centro-derecha y la derrota del partido nacionalista y anti-imigracionista de Le Pen, la gran abstención ocupó un papel principal. Incluso, Marine Le Pen salió a criticar al gobierno por la “desastrosa organización de la votación” después de que aproximadamente dos de cada tres franceses se abstuvieran al voto.

La participación del pasado domingo, que rondó el 12.2 por ciento, motivó a muchos de los franceses a ir a las urnas en esta segunda vuelta. Gregory, un francés de 46 años, señala que sólo se puede responsabilizar a los políticos de este alto grado de abstención.

Según Reuters, la baja participación, que rondó el 35%, se debe a que los votantes tienen poca afinidad con las administraciones regionales, quienes se encargan de promover el desarrollo económico, transporte y los colegios de educación secundaria.