Latinoamérica y nuestras historias

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Una de las cosas más geniales de estar estudiando tan lejos es que inevitablemente las raíces latinas llaman y los latinos responden. He hecho más amigos latinoamericanos y he aprendido más de Latinoamérica en este año y medio en Australia, de lo que pude aprender en Perú. Ser estudiante nuevamente, te permite además tener tiempo de preguntar, conocer, conversar, cuestionar, entender e incluso googlear un poco más de las historias de aquí y de allá. Pero además tengo unos amigos maravillosos, inteligentes, interesantes, ingeniosos, bastante “nerds” también, pero divertidos.

Y en una de esas largas conversaciones que teníamos, notamos lo poco que sabíamos de nuestros países y lo común que era la ausencia de Historia Latinoamericana en nuestras currículas de historia en el colegio e incluso en la universidad. Todos habíamos estudiado, incluso yo que nunca me gustó la historia, historia universal, antiguas civilizaciones, la primera y la segunda guerra mundial, las revoluciones industriales e incluso la historia de Estados Unidos. En cambio, no sabíamos tanto de cómo surgieron las maras en Centroamérica, de la matanza de charrúas en Uruguay, el terrorismo y la dictadura en Perú, la economía fuertemente basada en remesas de el Salvador, los efectos de no tener fuerzas armadas en Costa Rica, los procesos de (anti)corrupción que está viviendo Guatemala, la crisis de violencia de México, entre otros temas.

Cada vez que converso con mis amigos, que parecen una fuente inagotable de “cosas que no sabía”, nos damos cuenta de lo parecidos que somos, de cómo nos la pasamos repitiendo los mismos errores y cómo no aprendemos nada el uno del otro. No sé si las currículas de historia han cambiado luego de que salí del colegio, pero muchos de los temas que menciono pasan desapercibidos y en esos temas están las respuestas que necesitamos para resolver los problemas de hoy. No sé en qué momento se decidió que la historia universal era más importante que la historia Latinoamérica en las currículas (y ojo que pienso que las dos son cruciales), pero creo que eso nos está haciendo crecer como países separados y diferentes el uno del otro.

Y lo digo yo, que odiaba estudiar historia y que, al menos en la época del colegio, jamás se me hubiera ocurrido leer más de lo justo y necesario, o ampliar mis conocimientos si un examen no lo requería. Entonces me pregunto si será posible, en algún momento en el colegio, aprender mucho más sobre otros países latinoamericanos de modo que como sociedad entendamos mejor los procesos que vive nuestra región, y como profesionales, sea cual sea el área o sector que nos encontremos, sepamos responder a los problemas sociales o económicos usando las valiosas experiencias de nuestros vecinos. ¿Será posible en el Perú?