A levantar la Copa

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Este domingo se cierra la primera etapa del campeonato nacional, el Torneo del Inca, con la final entre la Universidad César Vallejo y Alianza Lima en el Coloso de José Díaz. Llegan a este partido dos de los equipos que desplegaron mejor fútbol a lo largo del torneo. Primeramente, encontramos a la UCV, liderada por Franco Navarro, que mantuvo un juego interesante que combinaba el buen toque con la velocidad para además sumarle poder por la vía aérea, logrando clasificar primero de su grupo con el mejor puntaje de todo el torneo y llego a esta instancia tras ganarle por penales, luego de dos partidos complicados, a Real Garcilaso; mientras tanto, Alianza Lima, al mando de Sanguinetti, cambió su estilo de juego para adecuarse al plantel que tenía, logrando recuperar la identidad de juego del equipo “íntimo” que combina el toque corto con la picardía al encarar y al mismo tiempo obteniendo los resultados que el hincha tanto exige, llegando a clasificar en su grupo en la última fecha para posteriormente derrotar a un dificilísimo San Martín en una llave muy cerrada.

Para este partido, esperamos ver a un cuadro “poeta” que salga a jugar su fútbol, sin amilanarse ante la historia “blanquiazul”, primando el buen juego que sea administrado tanto por Cruzado como por Millán, los ejes del equipo de Franco Enrique, los encargados de distribuir balones a los más ofensivos, Chávez al lado de Quinteros, quienes intenten hacer diabluras por las bandas, encarando a los laterales o ganando la raya de fondo para lanzar un centro que encuentre al referente de área, Mauricio Montes. La otra variante ofensiva que tiene la UCV son los remates de larga distancia, ya que todos los ya mencionados poseen buena técnica al igual que potencia al momento de rematar fuera del área. Finalmente, el arma más importante de la Vallejo a lo largo de todo el campeonato, y en este partido dudo que sea la excepción, es el juego aéreo a balón parado. Aparte de tener buenos lanzadores, el equipo cuenta con gente alta, con buen salto, y que sabe cómo perder las marcas en busca de la pelota, pero sobre todo que maneja bien la técnica para cabecear de manera letal.

En materia defensiva, el equipo trujillano plantea una línea de 4 férrea, con jugadores que tienen buena marca, buen anticipo, sobre todo en el juego aéreo, y no dan una pelota por perdida. Sus dos centrales se caracterizan por ser muy temperamentales y esto lo reflejan en su juego, ya que van a cada pelota con fuerza. Sin embargo, el trabajo más importante lo tendrán los laterales, dado que esta versión de Alianza juega más por las bandas y carece de un referente de área a quien le lancen centros constantemente. El apoyo de los volantes de contención, Ciucci (o Morales) al lado de Cruzado, será importante para frenar las arremetidas del rival por el medio y recuperar rápido la pelota para arrancar las ofensivas.

Por su parte, lo que se espera del equipo “intimo” es el ya mencionado juego pícaro, en el que sus delanteros encaren para burlar a los defensas rivales, armen paredes con el toque corto acompañado de buenos movimientos con los que lleguen libres de cara al arco para únicamente definir, mantengan la posesión de la pelota y se defiendan con ella. Las variantes ofensivas de esta versión de Alianza gira alrededor de los 3 volantes ofensivos, Landauri por izquierda junto con Deza por derecha acompañando a Cueva, libre entre los volantes centrales y el punta. Los extremos, quienes se verán apoyados siempre por los laterales que suelen llegar seguido a la raya del fondo, son los más desequilibrantes, ya que ambos combinan velocidad con gambeta, y son capaces de producir tanto fútbol como faltas. Por su parte, la labor de Cueva es de mostrarse siempre como receptor libre para luego de sus pies nazca el gol, ya sea con una asistencia magistral o siendo el quien defina frente al portero. Alianza, al igual que el cuadro norteño, también cuenta con buenos rematadores de larga distancia, y a esto se le sumará lo peligroso que puede ser Luis Trujillo con el balón detenido.

En lo que respecta a la defensa, Sanguinetti deberá tomar precauciones durante la pelota parada, en la cual no puede darse el lujo de fallar como contra la USMP, ya que es el arma más importante de su rival de turno. Similarmente a la UCV, la defensa la conforman 4 jugadores que primero piensan en marcar para luego salir jugando a ras del suelo, con pelotazos únicamente necesarios. Ambos centrales son muy rápidos al momento de hacer los repliegues así como los anticipos, y también cuentan con buena marca en el 1 a 1. El apoyo perfecto para esta línea son los volantes centrales, Míguez junto con Atoche, que son duros a la hora de marcar y distribuyen bien la pelota en ofensiva.

En conclusión, este domingo esperamos ver un partido muy luchado, digno de una final, en la que prime el buen juego, los goles y se corone campeón quien demuestre sobre el campo que lo merece más.