Libres del machismo, por Verushka Villavicencio

203

Los peruanos respetamos y amamos nuestra nación porque nos sentimos parte de una única cultura e  identidad, de un territorio cuyas raíces nos enorgullecen. Pero, cuando escuchamos a nuestras autoridades con expresiones violentas que expresan una ideología que lacera la dignidad de otro ser humano, no sólo sentimos vergüenza ajena, sino que comenzamos a cuestionarnos sobre la veracidad del accionar de quién los pronuncia.

El ex general Edwin Donayre, congresista de Alianza por el Progreso, ha sido también durante años uno de los más carismáticos y bien documentados comentaristas de la famosa Parada Militar en Fiestas Patrias. Muchos hemos aprendido escuchando sus comentarios bien documentados sobre el real sentido del desfile patrio y el esforzado accionar de nuestras Fuerzas Armadas.

Pero, durante su intervención en la Comisión de Defensa del Consumidor, el comentario dirigido a la ministra de Salud, Patricia García, en el cual dice: “Señora, ¿no? Bueno señorita, muy bien. Sí, porque las vírgenes han pasado muchas navidades, pero ninguna noche buena”, expresa una versión personalísima sobre el asocio del placer que pudiera otorgarle un hombre a una mujer. Estas expresiones van en absoluta contraposición con su aprecio al ser humano y a la vida que defendió desde las huestes militares. Su misión -como alguna vez expresó- era defender a la patria y proteger a la población. Población que ahora ha escuchado estos lamentables comentarios expresados como congresista de la República. Adicionalmente habría que reflexionar en los congresistas varones que celebraron el comentario en la mencionada comisión, las risas, la sorna, el apañamiento, son expresiones que asombran y deslegitiman la imagen de autoridades que puedan tener la capacidad de defender los derechos de los ciudadanos.

Algunas de las preguntas que quedan en el aire, ante este comentario pueden ser las siguientes: ¿ser virgen es un antivalor?  ¿ser mujer virgen es un acto denigrante? ¿estar casada es requisito indispensable para ser respetada? ¿acaso los hombres son los únicos que pueden dar placer a una mujer? ¿el placer sólo es sexual, es decir, no existe una realización plena del ser humano sino hay una relación amorosa? ¿estos habrán sido los conceptos que el ex general habrá transmitido de generación en generación al personal militar a su cargo?

Pero nuestro congreso no es el único con ejemplos de este tipo. En marzo de este año, en el Parlamento Europeo, el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke dijo: “las mujeres deben ganar menos porque son más débiles y menos inteligentes”. Este eurodiputado se caracteriza por sus comentarios contra la comunidad negra e inclusive fue sancionado por efectuar un saludo nazi.

El machismo es una construcción cultural que concibe el rol de superioridad de los hombres respecto a las mujeres y que sostiene entre otras cosas, que una mujer no logra su desarrollo pleno sino tiene un hombre al lado. El ejercicio de poder se establece a través del sexo, donde el hombre es quien otorga el placer. Esta actitud es una construcción cultural que denigra a las mujeres que dedican años de su vida a avanzar profesionalmente en un mundo donde todavía hay mayores oportunidades para los hombres.

Nuestra identidad nacional como peruanos que nos enorgullecemos de nuestro país debe estar libre de conceptos que ejemplifican conductas machistas. Hasta dónde puede llegar una disculpa que no borra el daño causado a la imagen de una mujer dedicada a la investigación académica y hoy, al rol de ministra responsable de las políticas públicas en salud para el país. Ha quedado visible una vez más la gran necesidad de transversalizar en el Estado el enfoque de respeto a la dignidad de la mujer con medidas que logren a través de la Comisión de Ética evitar comentarios de esta índole. De lo contrario, seguiremos escuchando frases de este calibre y siguiendo en redes sociales, nuevas disculpas. Busquemos un país unido libre del machismo donde todos nos respetemos. Dejemos el deporte nacional de juzgar al otro en su fuero personal y crezcamos libres. Este año, al cantar el himno nacional en Fiestas Patrias, pensaré en la conquista de esta libertad: libres del machismo.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.