Lima sin agua, por Alfredo Luna Victoria

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¿Estamos los limeños preparados para sobrevivir ante un corte de agua de mayor duración? En la capital se discutió la poca falta de anticipación de Sedapal en hacer el anuncio. El calor, las necesidades básicas y la poca tolerancia hicieron que los ciudadanos generen miles de reacciones en las redes sociales

En las zonas más afectadas, se agotó el agua mineral en los anaqueles de la mayoría de supermercados. Sedapal aseguró que el corte se dio debido a la fuerza y abundancia de los huaicos. Lo que coronó el problema fue el devastador calor que viene aquejando a todo ser viviente.

Recordando textos periodísticos relacionados a alguna situación similar, lo que más se le asemeja es la crónica de García Márquez, Caracas sin agua. En ella se narra el drama de los habitantes venezolanos durante la larga escasez de agua en la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958.

A pesar que el texto se da la licencia de crear al personaje al que le suceden los hechos, los mismos son reales. Situaciones contextualizadas por un asolador calor muy similar al nuestro. La pregunta gran pregunta es: ¿Estamos preparados para pasar 40 días sin agua al igual que Caracas?

El corte duró a lo mucho dos días. Pero, como lo mencione, el abastecimiento de agua mineral en los supermercados de la zonas más afectadas no fue suficiente. En el texto de  ‘Gabo’, las autoridades venezolanas racionaron la venta de bebidas ¿En Lima se respetaría este tipo de medidas o se crearía un mercado negro de bebidas? Creo que nosotros nos conocemos lo suficiente como para responder la pregunta.

En Caracas se avisó con mucha anticipación, sin embargo los ciudadanos se limitaban a pensar en que las advertencias de la mala administración del recurso no eran más que habladurías de los medios. El corte limeño tuvo otra tipo de causa, una causa natural que obligó a Sedapal a tomar esta medida.

Es importante saber la importancia de la administración de un recurso tan vital como el agua y estar preparados ante este tipo de situaciones, ya que quejarse por Facebook no soluciona nada.

El calor no está en la mente, es real. La falta de agua en el mundo, no está en la mente, también es real. Guerra avisada no mata gente. En ‘Caracas sin agua’ sólo sucumbieron las ratas, pero estoy casi seguro que a las nuestras les hace falta más que una escasez de agua para desaparecer.