Los electores invisibles, por Hugo Olivero

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Seguramente usted se encuentra bastante informado sobre la contienda electoral. Sabe que Acuña está acusado de plagio, quizás vio a Urresti en el «Valor de la Verdad», escuchó a Verónica Mendoza responderle en quechua a Aldo Mariátegui en la célebre entrevista de hace una semana y sigue con interés las sorpresivas encuestas que se publican y los respectivos análisis de opinólogos que les suceden en radio, prensa y televisión.

Pues bien, considérese afortunado, porque medio millón de peruanos con discapacidad auditiva, muchos de ellos virtuales votantes en estas elecciones, no tienen ese privilegio. Y no lo tienen, no por su discapacidad, sino porque sencillamente son ignorados por los candidatos a la presidencia y los grandes medios de comunicación, son el electorado que a nadie le preocupa, los electores invisibles.

La Lengua de Señas Peruana (LSP) es una lengua minoritaria del país y se estima que es hablada por 675 mil personas, no solo sordas, sino también por padres y hermanos de las personas sordas, sus amigos y allegados, educadores, etc. Pese a esta realidad, ningún candidato se ha tomado la molestia de traducir sus propuestas o algún breve mensaje a la LSP, no hay, cuando menos, videos con adecuados subtítulos para ser entendidos por los sordos.

En esta contienda electoral se han llegado a tocar una variedad de temas triviales: desde la posible legalización de la marihuana hasta quitarle “privilegios” a la Iglesia Católica, pero los peruanos con discapacidad (ya no solo auditiva) no parecen ser un tema interesante ni polémico. Los periodistas tienen el deber moral de preguntar a los candidatos sobre sus propuestas hacia este segmento de la población. Y los políticos, si quieren nuestro voto, deben buscarlo, no lo vamos a regalar.

Quedan escasas semanas para las elecciones. Urge difundir mensajes que puedan ser entendidos por las personas sordas, mensajes que les muestren lo importante que es contar con su voto y que con su decisión pueden ser parte de un cambio trascendental para nuestro país. Es loable además que casi la totalidad de partidos inscritos para las elecciones tengan propuestas para los peruanos con discapacidad (según informa IDL–Reporteros serian 14 de los 19 partidos y alianzas en carrera) pero no es suficiente, es necesario darlas a conocer, discutirlas, hacerlas llegar a quienes se dirigen, de lo contrario, resulta un despropósito plantearlas.

Es mi deseo que el próximo presidente pueda ayudar a construir un país un poco más inclusivo, más humano. Un país en el que no existan ciudadanos ignorados o relegados a un segundo plano. A los candidatos, les recordaría lo siguiente: los votos de las personas sordas o bien, con discapacidad, tienen el poder de definir una elección. Y aunque no fuera así, al menos, por decencia, deben tomarlos en cuenta.

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