Los errores de los candidatos que pierden (y de los que ganan), por Alejandro Cavero

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Luego de las elecciones del próximo 26 de enero, solo 130 de los aproximadamente 2,300 candidatos al Congreso alcanzarán una curul. Sin embargo, perder no es ninguna razón de desaliento si, sobre todo, se sacan lecciones importantes de la derrota. La victoria tampoco es sencilla, ya que tener una buena gestión puede ser incluso más difícil que ganar una elección.

Morton Blackwell, presidente del Leadership Institute (uno de los centros de entrenamiento político más importante de Estados Unidos) escribió hace ya algunos años una lista* de los peores errores de los candidatos que pierden y de los que ganan. Con estos consejos Morton entrenó desde 1979 a alcaldes, congresistas, senadores y hasta vicepresidentes de Estados Unidos, muchos de los cuales no alcanzaron la victoria en la primera oportunidad.

Entre los errores más comunes que cometen los candidatos que pierden me voy a concentrar en 4 que considero importantes:

  1. Manejar sus propias campañas.

La campaña es una carrera que además de poner a prueba las ideas, pone a prueba la personalidad de los candidatos. En toda campaña el candidato tiene dos roles fundamentales: recaudar dinero y conseguir votos. Todo lo que lo aleje de estas tareas primordiales lo aleja de la victoria. Por tanto, el control y gestión diario de la campaña debe estar en un equipo distinto del candidato que le permita a este mirar con objetividad y perspectiva su desempeño.

  1. Pasar demasiado tiempo en el partido y con los militantes.

Los votos no se encuentran en los eventos partidarios ni en las caravanas de militantes, se encuentran acercándose a los ciudadanos de pie y convenciendo a los indecisos. Un error común de muchas campañas perdedoras es mirarse al ombligo y pensar que por hacer mítines enormes con simpatizantes se tiene asegurada la victoria. En la última campaña electoral el mitin de cierre más grande fue el de Alan García, quien a duras penas sobrepasó el 5% de los votos.

  1. No entender que la gente actúa en política por la intensidad de las convicciones y no por lo popular de una causa.

No es importante cuan popular sea una causa, sino cuan intensa es esa causa para hacer que la ciudadanía se movilice políticamente por ella. No toda causa ¨popular¨ es necesariamente rentable si es que esta no significa una prioridad significativa en la mente de los electores y lleva a estos a movilizarse y actuar para convencer a otros.

  1. Responder a cada pequeña crisis y no controlar el estrés.

Las peores campañas suelen ser aquellas que micro gestionan todo y no saben distinguir lo importante de lo accesorio. Ese es el camino al cansancio y, de todas maneras, a la derrota.

Errores más comunes de los candidatos que ganan:

  1. No entender que el personal es la garantía de las políticas.

Contratar a personas que, si bien tienen una importante experiencia en el Estado, no están comprometidas con la agenda de campaña del candidato es uno de los errores más comunes de los políticos que suelen ser elegidos. Morton solía decir que la gente que uno contrata es el reflejo de las políticas que se van a lograr implementar. Contratar a gente con experiencia pero sin compromiso es el camino a la decepción de nuestros electores.

  1. No saber manejar adecuadamente la relación con nuestros electores y las coaliciones que nos ayudaron a ganar.

El record de nuestros votos en el parlamento será clave para nuestra relación con los electores y las coaliciones que nos dieron su apoyo. Traicionarlos será tomado en cuenta en el futuro. Morton decía que en política uno solo tiene dos cosas: a sus amigos y sus palabras, traiciona a uno de los dos y estarás acabado.

  1. Caer en las tentaciones del poder, el dinero y el estatus.

No hay nada que nos haga más daño como políticos que pasar un día de usar polo y jean en campaña a vestirnos elegantemente, usar accesorios de lujo o pedir que nos hagan excepciones en los lugares a donde vamos. Debemos ser la misma persona antes y después del día de las elecciones. El poder puede ser seductor y saber dominar sus tentaciones es el principal reto de todo político que logra ser exitoso en el tiempo. Ejemplos hay montones.

  1. Buscar la aprobación constante de nuestros enemigos.

Uno no gana para que gobiernen los que perdieron. Es muy común pensar que gobernando para el enemigo se le mantendrá apaciguado. Grave error. La meta del enemigo es siempre llegar al poder y ocupar nuestro lugar, no tener eso en cuenta solo decepcionará a nuestras bases y nos dejará vulnerables. Eso no quiere decir que no se deba dialogar con otras fuerzas políticas, pero siempre debemos tener en cuenta a quienes representamos y qué espera la gente de nosotros.

Como ven, ganar no es sencillo y mantenerse en el tiempo tampoco. Se requiere de mucha astucia, inteligencia (racional y emocional) y habilidad para poder manejarse en el mundo de la política. Como en cualquier deporte, hay que prepararse mucho y tener disciplina. Quienes no lo vean así entonces no son deportistas profesionales, sino solo aficionados.

*En este enlace pueden encontrar la lista completa con las reglas de Morton:

Errores de los que ganan:

https://www.leadershipinstitute.org/Writings/?ID=16

Errores de los que pierden:

https://www.leadershipinstitute.org/Writings/?ID=15

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