Luchando contra el terror, salvando elefantes

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La semana en Lucidez publicamos, con alegría, la noticia que China había decidido establecer una moratoria de 1 año a la importación de marfil[1]. La noticia es relevante porque China es el principal destino de marfil en el mundo, el 90% del cual tendría un origen ilegal de acuerdo a los términos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (conocida en sus siglas en inglés como CITES). Como resultado, la comunidad internacional, así como ONGs han presionado al país los últimos años para que el gobierno chino haga algo para frenar el consumo masivo de marfil. Tenemos que tener en cuenta que en el país asiático el marfil es considerado culturalmente como un referente de superación social y son muy preciados. Por ello, la noticia de la moratoria ha sido un gran paso en el retorno la prohibición general del comercio de marfil.

Desde 1989 la CITES estableció una prohibición general sobre el comercio de marfil, catalogando a los elefantes como especie en extinción dentro del Apéndice I de dicha convención. Sin embargo, a finales de los 90 algunos Estados del sur de África lograron reducir a los especímenes de su región al Apéndice II que permite cierto tipo de comercio y posteriormente se permitió la venta única de marfil a distintos países. Esto a su vez reactivó el mercado del marfil principalmente en Asia y en especial en China, que durante años tuvo serios problemas para control el ingreso de este preciado material por sus fronteras. Así los distintos comerciantes logran establecerse de manera legal, pero también tuvo consecuencias nefastas sobre la población de elefantes en el Este de África. De acuerdo a una noticia publicada por CITES la población de elefantes ha sido sustancialmente reducida en esa región debido a la caza ilegal[2] y parece ser una resultado relacionado a la relativización de la prohibición.

Todo esto, no sólo es importante por su significancia ambiental, sino porque hoy el marfil se ha vinculado al financiamiento de distintos grupos terroristas. Es decir, es un asunto de seguridad internacional[3]. En ese respecto se ha identificado un vínculo entre el incidente terrorista en el Westgate Mall en Nairobi Kenya lo que hizo que el Departamento de Estado de los Estados Unidos considerara el comercio de marfil como un riesgo a la seguridad. Sin embargo, hasta el momento las medidas tomadas a nivel internacional han sido incipientes y no han tenido el resultado proyectado, ya que si bien podemos notar un avance en el moratoria China, esta es temporal y aún está permitida la venta legal de marfil proveniente del sur de África. Por otro lado, no se ha visto ningún avance en cuanto al aspecto de seguridad del asunto. Hasta el momento no se ha usado la Resolución 1973 (2001) del consejo de seguridad para también generar presión sobre los comerciantes del marfil ilegal. Parece que como el tema está relacionado a los elefantes, el desafío ha sido relegado a la CITES y no ha recibido una aproximación integral que incorpore una estrategia comercial y de seguridad.

Parece ser que la solución más efectiva sobre la mesa es una prohibición general al comercio de marfil desde la CITES y no dejar la regulación y control a los Estados Parte. Como muestran las cifras, luego de la prohibición en 1989 hubo una reducción importante de la venta de marfil, lo que permitió la regeneración de la población de elefantes en distintas zonas. Esta experiencia ha sido citada por muchas ONGs para argumentar por el retorno de la prohibición. Sin embargo, si bien me encuentro a favor de dicha prohibición, no creo que esa sea la solución. El problema central está en los mecanismos de control y como ejemplo puede usarse la experiencia con la prohibición del comercio de diamantes que provienen de zonas de conflicto. Dichas medidas tuvieron un gran impacto y lograr resultados positivos, ya que fue enfrentada de una manera integral y colaborativa. Lo mismo debe suceder en este caso, no sólo de trata de la CITES y el comercio, sino de control y fiscalización para detener una fuente de financiamiento ilegal del terrorismo, que está prohibido bajo mandato vinculante establecido por el Consejo de Seguridad en la citada Resolución 1973 (2001).


[1] https://lucidez.pe/noticias/republica-popular-china-impone-una-veda-de-un-ano-sobre-la-importacion-de-marfil/

[2] http://www.cites.org/eng/news/pr/2013/20131202_elephant-figures.php

[3] http://www.washingtontimes.com/news/2013/nov/13/terrorists-slaughter-african-elephants-use-ivory-t/?page=all