Maldito tostador

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Estoy jodiendo los electrodomésticos.

O sea imagínate al punto que he llegado que hace poco me peleé con la lavadora y el horno no me da bola hace tres días. No sé ni como explicarte, pero estoy de malas hace casi un mes, hasta el karma ha dejado de escucharme.

De repente me joden cosas impensables. Me molesta que si la foto o que si la fiesta, y me miro al espejo sin reconocerme. ¿Nunca has sentido eso? Me vuelvo una cosa desconocida, un bendito encuentro cercano del tercer tipo y parece “El Rito” que despues de verla te rezaste el rosario de tu vida mientras que todos los amigos que estaban contigo se tapaban la cara con las almohadas del sillon.

Broder, no pes. A ver, ¿Quién no lo ha sentido? Quién es la primera en levantarme la mano y decirme que no se ha psicoseado de repente y no entiende qué le pasa ni a su cuerpo ni a su cabeza ni a nada. Chicos, tranqui, que ni nosotras sabemos que nos pasa.

A veces es ‘esa epoca’ y es mejor tirarnos el chocolate y salir corriendo. A veces no tenemos ni la más mínima idea de qué es, pero igual pasa. Y llega ese momento en que te da la gana de meterle una patada en los huevos – que no tiene – a la Madre Naturaleza y preguntarle al Universo a quién carajo se le ocurrió hacerte mujer. Quiero una explicación, por favor. Los hombres se lo pasan asi de putamadre con la misma cara y el mismo cuerpo toda la vida que solo les cambia cuando les salen las patas de gallo, que pa’ concha hasta les quedan bien.

Pero nosotras no. Nosotras ni cagando somos las mismas. Nosotras somos princesas y monstruos dependiendo del día o minuto o siglo en que estamos y déjenme decirles que es una mierda. Y, por favor, que me diga la primera que no ha tirado la toalla con todo esto y ha dicho que por favor se vayan todos bien lejos, que está harta de ser una cosa distinta cada día. Asi que les cuento una cosa… En vez de desquitarse con el lavaplatos y la plancha, respiren hondo, cuenten hasta tres, y tírenle la tostadora en la cara al primer animal que las joda cuando estén de mal humor.

Suerte.