Mamá… Odebrecht no quiere cumplir el acuerdo, por Eduardo Herrera

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Para los que no entienden como se gesta un acuerdo, es importante tener en cuenta los incentivos que motivan que aquel se celebre.

En el caso que nos ocupa se intercambian, básicamente, dos posiciones: por el lado de los imputados se ofrece información y del otro, (procuraduría y fiscalía), se ofrecen premios -disminución del castigo- si la información es valiosa y verdadera (ojo con esto que es una condición valiosa de negociación).

Si la empresa no cumple, entonces lo que debe de suceder es que la máquina del Estado peruano sigue haciendo su labor: perseguir el delito y buscar la sanción más alta posible. Entonces las interrogantes surgen por sí solas ¿tiene la Fiscalía elementos de cargo para acusar? ¿puede hacerlo en la hipótesis que se caiga el acuerdo?

La empresa no tiene la obligación de cumplir, en todo caso si no honra el acuerdo se ejecuta la amenaza (persecución del delito). Ergo, si la empresa no cumple es porque, quizá, no tiene los incentivos correctos del lado contrario: sabe que no existen pruebas en su contra y no toma en serio la posición del Estado peruano. Esto pasa también, desde luego, por la calidad y estrategia de la negociación.

La estrategia tiene que ver mucho en esto y, valgan verdades, no se de algo interesante y sensato en este orden de ideas (salvo que la estrategia sea esa y luego nos sorprendan con una verdadera bomba). A ver, para hacerlo bien sumario, como se dice huachafamente, para dummies, nos estamos concentrando en la puerta de entrada (en la coima) en lugar de inspeccionar toda la casa (por ejemplo, las sobre valoraciones de las obras públicas cuestionadas). Lo segundo denota el verdadero impacto económico, lo primero es útil y conveniente, pero poco eficaz de cara a lograr un resarcimiento. Todo o casi todo en una investigación como esta es estrategia.

Me da mucha tristeza que estemos de quejones. Llorando porque a Obebrecht simplemente no le da la gana de colaborar ¡y es que esto no se trata de un acuerdo de cooperación interinstitucional, o un convenio marco de buenas intenciones por favor! Desde luego, esto no habla muy bien de la reconversión de la empresa luego del escándalo (como lo hicieron otros con gran éxito: caso Siemens).

Tal vez esto obedezca, tristemente, a que no supimos hacer bien las cosas y no tenemos peso de negociación. La verdad duele y no ofende.

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