Marco Aurelio Denegri y la intervención de medios por Paul Montjoy

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El conductor de televisión escribió sobre el terrible cáncer de la televisión basura en el Perú. El periodista propuso, citando a Marcuse, intervenir los medios para acabar la problemática. “Lo que hay que hacer es intervenir inmediatamente los medios. Eso es lo que hay que hacer.” Creo que ninguna persona con más de dos dedos de frente está a favor  de la televisión de heces fecales, las palabras de Denegri, pero una intervención estatal en los medios acarraría un sinnúmero de problemas.

En primer lugar, es inconstitucional porque prohibirle temas a los medios de comunicación atenta contra el artículo 2, 4 de la constitución  que protege las libertades de información, expresión y difusión. Exigirle estatalmente (ley, decretos, reglamentos) a los medios sacar contenidos basura de su programación. También atenta contra el derecho de libertad empresarial, artículo 58 y 59 de la constitución, no hay que olvidarnos de que los canales de televisión son empresas privadas y la difusión en es un ejercicio de las mismas, no un servicio público, por eso es que la gente paga por ello. También atenta contra el interés del consumidor, protegido en el artículo 65 de la constitución. Es un tema, en el fondo, de tolerancia (mínimo necesario para la convivencia social), si ese tipo de programación existe es porque también existe un consumidor basura. Aunque nos duela a todos, es rentable en el Perú la difusión de la televisión de heces fecales.

La intervención estatal podría implicar una expropiación indebida de los canales de televisión. Lo que podría ser peligroso porque el estado podría coaccionar o utilizar los medios según su propio interés político, como en el régimen de Velasco, utilizando los medios para el proselitismo político,  o como en el régimen de Fujimori (Fujimorato), que se compró a los medios para que distrajesen a la población de los actos de corrupción de la tiranía, de la violaciones sistemáticas de los derechos humanos, etc. Cuidado, no hay que tirar los muebles por la ventana, aquellas épocas no deberían volver.

¿Qué hacer para limitar la programación basura de la televisión?

Los medios de comunicación aceptan ciertas regulaciones, por ejemplo: el horario de protección al menor. Lo que debería existir es una supervisión más rígida que haga respetar a la norma, lo que ya limitaría a muchos programas basura, sobre todo, aquellos que están en los horarios de más alta sintonía. Otra cosa que se podría hacer es exigir, proporcionalmente a la programación basura, una cantidad obligatoria de programas de índole cultural en horas de sintonía promedio. Cuyo contenido sea elegido por el mismo canal y no por el estado. Lo que sería una regulación y no una imposición. Lo que haría que corra la programación basura a horarios menos accesibles. En ese caso, no se estaría atentando contra la libertad de difusión porque no se estaría prohibiendo contenidos.            No se atentaría contra la libertad de empresa, ni contra la propiedad, sino que se establecería ciertos métodos, para ejercer la empresa, como se hace en otros sectores empresariales.