Más hombre que caballo – El final de BoJack Horseman, por Ana Valeria Herrera

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La audiencia se ha despedido de BoJack Horseman con una ovación de pie digital: un puntaje de 10/10 en IMDB y de 100% en RottenTomatoes para el episodio The View From Halfway Down. Una serie que comenzó como una comedia nos ha sorprendido con cada nueva temporada al abordar problemas individuales y sociales con una profundidad usualmente ajena a este género. Esta profundidad cimentó un final que superó las expectativas de la mayoría.

Me solía plantear dos opciones dicotómicas para el final de la serie. La primera era un final trágico, como la muerte o suicidio de BoJack, pero me parecía que daría un mensaje muy pesimista a aquellos espectadores que también quieren cambiar su vida. En mi segunda opción, BoJack lograba crecer, cambiar su vida y tener un final feliz, pero tampoco me convencía. Es difícil pensar que merece un final feliz si seguía recayendo en las drogas y dañando a los demás, como a Gina al final de la quinta temporada. Sin embargo, el final se situó en un punto medio. BoJack sigue en prisión y sus problemas todavía no se han resuelto, pero después de importantes cambios internos. El mensaje me pareció claro: actúa como BoJack, y tu vida será difícil. Sus acciones dañinas, acumuladas por años, desencadenaron terribles consecuencias, por lo que solo mediante acciones diferentes podrá crear mejores consecuencias para el futuro. Esta importancia de tomar acción se ha mencionado varias veces en la serie, como cuando un macaco trotador le dice a BoJack: “Se vuelve más facil. Cada día se vuelve más fácil. Pero tienes que hacerlo todos los días—esa es la parte difícil”, o cuando Todd le dice “No puedes seguir haciendo cosas horribles y luego sintiéndote mal como si eso las arreglara. Necesitas mejorar”. BoJack aprendió esta lección y en esta esta última temporada le recordó a Jameson: “lo único que puedes cambiar eres tu.”

Esta es una reflexión importante, porque BoJack dependía demasiado de los demás: esperaba que Princess Carolyn solucione sus problemas, excusaba su comportamiento con el abuso de su madre, y necesitaba la validación de Diane sobre su bondad y del público sobre su trabajo. Su dependencia tóxica a la validación pública se ve en la lección que le dio a la pequeña Sarah Lynn al comienzo de la serie, lección que ella le recuerda en su canción al final de la serie: “No pares de bailar hasta la llamada de telón”.

Pero esta dependencia lo dañaba a él y a sus seres queridos. En la boda de Princess Carolyn vemos cómo las vidas de sus amigos mejoraron sin BoJack. Diane incluso le dice: “Creo que hay personas que te ayudan a ser quien eres hoy, y puedes estar agradecido con ellas, incluso si no están destinadas a estar en tu vida para siempre.” La boda fue una despedida de sus amigos. Es hora de que él mismo tome las riendas de su vida.

Ahora bien, su encuentro con la muerte en el episodio The View From Halfway Down ha sido un punto de inflexión para BoJack. Si bien la muerte anula cualquier importancia que le haya dado a placeres o logros efímeros en vida, como lo conversó con Secretariat, el espectáculo le hizo una pregunta tácita: ¿si la vida se nos presenta como un espectáculo antes de morir, disfrutaríamos del show? BoJack solo sintió arrepentimiento y culpa al recordar todo el daño que le hizo a Sarah Lynn y a Herb Kazzaz. En la cena le hicieron otra pregunta: ‘¿cuál fue la mejor parte de tu vida?’, la cuál fue difícil de responder. ¿Es esto a lo que uno quiere llegar en el final de su vida? Su frustración al final del episodio indica que para BoJack, no lo es. Este ha sido un tema históricamente recurrente en la literatura y filosofía, novelas como La muerte de Ivan Illich de Tolstoi o las famosas Cartas a Lucilio de Séneca nos recuerdan que en nuestro lecho de muerte podemos arrepentirnos o regocijarnos de la vida que hemos vivido. Creo que con esta nueva comprensión BoJack podrá afrontar sus futuros e inevitables problemas con mayor madurez y que, como dice la canción de los créditos, es más hombre que caballo.

Sin embargo, este no es el final de su historia. “El cierre es algo inventado por Steven Spielberg para vender entradas,” dijo BoJack en la primera temporada, y Diane, casi como un eco, dijo que “todo final feliz tiene un día siguiente”, refiriéndose a su boda con Mr. Peanutbutter. El final de la serie se siente real porque no se sintió como un final. En la vida real, no todo se soluciona en un cierre. La vida de BoJack Horseman continúa.