Meh’… (Las elecciones municipales)

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El día lunes se terminaron de inscribir los candidatos a Lima y el pronóstico no es prometedor. Vuelven rostros conocidos y los nuevos no despegan, pero tampoco motivan. Por ello, será difícil escribir una columna sobre un proceso que a la vista no traerá ningún cambio profundo. Creo que desde la (lamentable) frustrada candidatura de Pablo Secada no hemos visto ninguna oportunidad real para impulsar la ciudad a la modernidad, el orden y la eficiencia. Sin embargo, nos obligaremos a analizar este proceso con lo poco que hay.

Empecemos por el puntero, Luis Castañeda Lossio; este señor ha sido alcalde en 2 periodos, se le acusa de haber armado el entripado de Comunicore y hemos visto que ha postergado las reformas que Lima necesita bajo motivaciones políticas. Parece ser un mediocre ejecutor de obras, que ha instalado cemento por toda la ciudad, pero no ha desarrollado ningún plan orgánico que ordene el crecimiento. ¿Y su plan de reforma del transporte? 8 años para hacer 1 metropolitano y con deficiencias. Y está primero en las encuestas. Qué triste.

En segundo lugar tenemos a Susana Villaran ‘la que se atreve’. Candidata que enfrentó un proceso de revocatoria en el que perdió a todos sus regidores y manteniendo magros números en las encuestas tiene el descaro de volver a tentar el sillón de Nicolás de Rivera. Esto sin contar que en muchas ocasiones prometió y repitió que no volvería a postular. Hoy nos dice que cambió de opinión y punto. Premio al cinismo. ¿Y que hay de lo avanzado? Todas las políticas implementadas por esta gestión tienen el aura de improvisación. Eso no significa que lo avanzado este mal, pero la forma como se han hecho denota completa falta de capacidad de gestión. Tampoco se han priorizado correctamente los programas sociales y ha habido un fracaso contundente en temas de seguridad. Barrio Mío (muros de contención) estuvo al margen del periodo durante los primero años. Hasta el momento esta 2nda en las encuestas con 8%, el atrevimiento no convence.

Luego tenemos a Salvador Heresi y atrás de él 10 candidatos que aún no despegan. Fuera del binomio Castañeda-Villarán hay un grupo de aspirantes que no despegan. No sé si será por el mundial, pero las inscripciones pasaron casi desapercibidas y los números en las encuestas casi no han variado en los últimos meses. Todo lo cual nos dice que los vecinos aun no encuentran al candidato retador. Hay un 30% que anda indeciso y estoy seguro que ese 8% de Villarán podría migrar también si surge alguna opción convincente.

Por lo pronto, el que se ha acercado más ha sido Heresi, pero luego de 6 meses de campaña y apariciones mediáticas su candidatura aún no prende. Puede ser porque los limeños no lo conocen o porque su propuesta no es atractiva, esa será tarea de sus asesores, pero lo cierto es que no hay nada definido; tristemente vemos que el panorama se nubla cada día más conforme nos acercamos al día de las elecciones.

La ciudad de Lima parece que está añorando alguien que tenga, no sólo las buenas intenciones (Villarán), ni la maña (Castañeda) para lograr objetivos, sino que pueda articular con eficiencia y honestidad los planes en favor de la comunidad. Esto es algo que la oferta electoral no ha logrado presentar. Al final tendremos 13 candidatos, mucho circo y fiesta, pero poco entusiasmo e ilusión. Otra opción, es que los vecinos esten cansados de los procesos electorales luego de 4 años de idas y vueltas y prefieran ver los goles del mundial, que aburrirse con este proceso electoral.

Finalmente, quisiera comentar que tantos candidatos en prisión y con acusaciones de corrupción que buscaran repetir el plato, también hay rostros nuevos. Desde aquí quisiera desearle a Cesar Combina mucha suerte y éxitos en su candidatura a Presidente Regional de Junín, buena razón para entusiasmarse.