¡Memento mori PPK!, por Josef Zielinski

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Cuando los emperadores y generales romanos aparecían ante su pueblo y eran aclamados triunfalmente por este, un esclavo sostenía sobre sus cabezas una corona de laurel y les susurraba permanentemente al oído “memento mori”. La traducción al castellano de esta frase es simplemente “recuerda que eres mortal”. El susurrar esta frase a los oídos del aclamado era una costumbre muy común en Roma y su finalidad era que los líderes sean conscientes que no eran dioses. Era la forma como los romanos trataban de mantener a sus líderes con los pies en la tierra y tal parece que funcionó, dado que esta civilización existió por más de dos mil años, si contamos claro la existencia del Imperio Bizantino.

Esta frase me viene a la mente luego de escuchar las reacciones de gran parte de los integrantes del gobierno luego del baldazo de agua fría que ha sido la publicación de la última encuesta de Datum donde el presidente Kuczinsky baja ocho puntos en su aprobación en solo un mes y llega a su punto más bajo de aprobación (45%) en solo seis meses de gobierno. Lamentablemente el éxito suele tener muchos padres, pero el fracaso suele ser huérfano y las declaraciones de voceros del gobierno – como Juan Sheput – van por este camino. No se puede exonerar al presidente de toda responsabilidad cuando existe una fuerte percepción de un gobierno débil por parte de la ciudadanía. Si éstos resultado se están dando es porque algo se ha hecho o se está haciendo mal o en todo caso el presidente se está olvidando de su condición de “mortal”. Tal vez un baño de humildad a nuestro presidente y sus asesores no le vendría nada mal. Y digo esto porque una de las frases más comunes en ciertos sectores de la sociedad respecto a PPK cuando asumió el mando es que era “un presidente de lujo” e incluso comentaristas políticos del extranjero no dejaban de alabarlo. No dudo de las virtudes de nuestro presidente, pero el problema puede radicar en que Kuczinsky efectivamente creyó desde el arranque que esta frase era cierta y parece que nadie a su alrededor se encargó de recordarle que era mortal. Declaraciones como las de Sheput me llevan a esta conclusión.

Otro factor es la poca sintonía que parece tener el mandatario con la población. Muestra de ello es como su popularidad ha bajado en todos los estratos sociales y como la desaprobación es mayor principalmente en los sectores D y E (aunque en el C la desaprobación también es mayor que la aprobación) ¿Será su “humor inglés”? ¿Serán sus frases “francas”? Una de las grandes virtudes que todo político debe tener es la prudencia, que se puede resumir en el guardar silencio cuando se debe, dado que uno es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras y el presidente lamentablemente no ha cultivado esta virtud en estos seis meses de gobierno. Si a esto aunamos la percepción de un gobierno débil nos encontramos ante un coctel explosivo.

Sin embargo no deja de ser cierto que el gobierno no está “cacareando” de manera efectiva “sus huevos” (o tal vez la prensa ayude poco en este tema). De tal forma que más rebote mediático tienen las “ocurrentes” frases de nuestro presidente o los escándalos de corrupción antes que cosas tan importantes como el destrabe de proyectos y la promulgación de los 112 Decretos Legislativos promulgados por el gobierno que podrían marcar un antes y un después en nuestra nación (una cantidad tan grande de Decretos Legislativos no se ha dado en el país desde las reformas de principios de los noventa propiciadas por el fujimorismo). La desesperación de la población por resultados rápidos en temas tan apremiantes como la seguridad ciudadana o la falta de principio de autoridad, además del caso Odebrecht, también ayuda a que la aprobación del presidente sufra esta fuerte caída.

¿Podrá el gobierno revertir esta situación? Por la estabilidad política del país espero que así sea. Pero es necesario que el presidente no despegue los pies de la problemática nacional. El viaje al sur del presidente es en ese sentido un buen indicador y espero sea una muestra de que Kuczinsky no se ha olvidado de su mortalidad.

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