Morir de aburrimiento

729

Si seguimos así, moriremos de aburrimiento. En efecto, parece que en el panorama internacional hemos entrado en una fase de vueltas y más vueltas, temas recurrentes, pocos avances. Veamos:

En Ucrania se acuerda un  cese de las hostilidades. Y se rompe. ¿Alguien esperaba otra cosa? Lo rompen esta vez los “rebeldes prorrusos”. Que así nos hemos acostumbrado a llamarlos. Prorrusos son. Pero, ¿rebeldes? ¿Merecen ese nombre? Bueno, otra vez cuestiones semánticas. Mientras tanto, decenas de miles de muertos… El dúo Merkel-Hollande sigue empeñado en que las negociaciones tienen sentido. Por cierto, ¿dónde está la “Ministra de Asuntos Exteriores” de Europa (hablando con notable falta de precisión, claro), la italiana Federica Mogherini, en el cargo desde hace pocos meses y recibida con bastante júbilo y buenas expectativas? Lo tenía muy fácil: mejorar la actuación de su antecesora, la desastrosa Lady Ashton (aunque al final de su mandato mejoró un poquito), no era difícil. Pero, ¿por qué no aparece para nada en las negociaciones? ¿Estamos ya todos de acuerdo en que, en realidad, en Europa mandan Alemania y Francia?

En lo del así llamado “Estado Islámico”, esa banda abominable de terroristas, tampoco se han movido mucho las cosas – pero algo sí: han asesinado a rehenes egipcios, coptos todos ellos. Y Egipto ha reaccionado enviando a su aviación (otro ejército bien dotado y bien entrenado, por los Estados Unidos básicamente) contra objetivos de los terroristas. Que han prometido seguir ejecutando a egipcios. ¿Hacia dónde van? Primero la provocación de Jordania, ahora de Egipto…

Por otro lado, esta vez ha sido Dinamarca la golpeada por el terrorismo “de baja intensidad” (por llamarlo de alguna manera… y es una manera casi cínica, porque han muerto seres humanos, víctimas de la locura fundamentalista). Otra vez: una sociedad en shock, otra vez la preocupación de si será posible mantener el nivel de libertades fundamentales. Otra vez atentados contra instituciones judías. El primer ministro israelí ya ha propuesto que todos los judíos se retiren a Israel, pero la propuesta no tiene éxito en todos los países: en Dinamarca quieren seguir siendo ciudadanos y vivir seguros. Pero de Francia, donde las profanaciones de cementerios judíos y otros actos antisemitas van en aumento, en 2014 unos 7.000 judíos se trasladaron a vivir a Israel, más del doble que en el año anterior.

En Siria, de cuya guerra civil ya prácticamente nos hemos olvidado, Obama parece que esta vez sí señala un avance (¿gran novedad?). Porque lleva semanas hablando de ayudar más eficazmente a la oposición siria, pero sólo en estos días se ha concretado algo ese apoyo: junto con los turcos va a enviar a 400 soldados para que entrenen a los milicianos fuera del país.

Los griegos siguen más o menos diciendo que no van a pagar la deuda y los alemanes dicen que tienen que pagar; también los españoles, tras las amplias espaldas alemanas, lo dicen. ¿Alguien sabe cómo puede acabar esto?

Hollande sigue en caída libre: sus medidas económicas ponen fin a la tregua después de los atentados. Aunque el gobierno se salva del voto de censura. En Italia, el primer ministro (que ha llegado al poder sin el refrendo popular, no a través de elecciones sino por movimientos en el partido) consigue que su candidato sea elegido Presidente de la República. Y por primera vez desde hace décadas ni el Vaticano ni la Conferencia Episcopal Italiana interfieren en la política: indicaciones del Papa Francisco, según parece. A muchos -no a todos- les parece bien.

¡Ah, sí! La nueva Comisión Europea en Bruselas ya lleva unas semanas funcionando. ¿Alguien sabe algo de ella? Parece que el nuevo Presidente Jean-Claude Juncker aún se está situando. Y aparte de decidir una recolocación de muchas direcciones generales y el movimiento de miles de funcionarios (lo que cuesta unos millones de euros) estamos a la espera de iniciativas importantes. De momento, al comisario húngaro, que procede de un gobierno de dudoso talante democrático, según dicen, le han aparcado en la cartera de Educación y Cultura, ámbitos a los que Juncker no atribuye gran importancia, y además han transferido algunas de sus competencias a otras áreas.

En Venezuela, la situación se hace cada vez más dramática, mientras el Gobierno ha ordenado el ingreso en prisión de propietarios de cadenas de supermercados a los que acusan de “estar activando una conspiración con metodología de guerra” contra el pueblo. Y como se espera que las protestas vayan a más, el gobierno de Maduro está preparando una ley para que los funcionarios puedan usar armas en las manifestaciones. Mientras tanto, el opositor alcalde de Caracas ha sido detenido por el Servicio de Inteligencia.

Lo peor de todo esto es que no se ve mucha salida a todos estos conflictos. Nadie cree que en Ucrania se pueda volver al status quo anterior a la invasión; Putin se habría salido con la suya. Nadie cree que en Siria la guerra civil termine pronto ni que con la actual estrategia se puedan evitar nuevas monstruosidades de esos terroristas que a sí mismos se hacen llamar “Estado Islámico”. Y nadie cree que Maduro se convierta en un demócrata a corto o medio plazo.

¿Por qué escribir, por tanto, si nada va cambiar? Cuando se escriba la historia de estos comienzos del siglo XXI, quizá en una nota a pie de página se diga que al menos hubo un comentarista de “Lucidez” que, en febrero de 2015, escribió que todo esto le causaba una profunda vergüenza. Con eso ya me conformaría.


PD1: La frase: Nicolás Maduro: “Desde Madrid, la derecha; de Bogotá, la ultraderecha, y de Miami, la ultraderecha, han hecho un eje Madrid-Bogotá-Miami para conspirar contra nuestra patria, y todos los días sacan barbaridades de Venezuela”. Es vieja la teoría de la conspiración; la han repetido tantos dictadores; entre otras cosas mucho peores, suelen ser aburridos los dictadores.

PD2: La semana: Dice ” El Comercio” del 20 de febrero que “Un prontuariado hampón fue atacado a balazos dentro de su carro en el que sería un ajuste de cuentas entre bandas del Callao.” Hace algún tiempo, había asesinado a un policía. Sobrevivió. También en El Callao, el 14 de febrero, una persona muere acribillada por disparos de sicarios. Era un conocido delincuente. Allí mismo, el día antes, cinco balazos de sicarios terminaban con la vida de un vigilante. Tenía antecedentes penales. El dia antes, en San Juan de Lurigancho, dos personas son asesinadas por sicarios desde una moto. Esta vez no parece que haya ” atenuantes”. Pero los sicarios son detenidos y -¡ah, el Estado existe!- el Ministro llega para presentarlos a la prensa. Aunque los muertos fueran hampones, delincuentes o lo que fuere, son seres humanos. ¿Quién tiene derecho a quitarles la vida? Por favor, cinco minutos de silencio.