Muere Carmen Balcells y Vargas Llosa le dedica estas palabras

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A sus 85 años, muere Carmen Balcells, prestigiosa agente literaria, según han confirmado a Efe fuentes del mundo editorial. Balcells ha representado a más de 300 escritores de habla hispana y portuguesa y a las más prestigiosas editoriales en los países latinos.

Pionera en la defensa de los derechos de autor de los escritores a los que representaba, introdujo cláusulas de cesión de los derechos de una obra por un tiempo limitado, y no de por vida. Su agencia ha representado a más de 300 escritores de habla hispana y portuguesa, y su cartera incluye los derechos de los máximos exponentes del “boom” latinoamericano, así como varios premios nobel y Cervantes, como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Pablo Neruda, Vicente Aleixandre, Miguel Angel Asturias o Camilo José Cela.

La Mamá Grande, como era conocida, logró atraer a los escritors latinoamericanos a una España en pleno franquismo donde imperaba la censura, y ella se encargó de apartarles de las incomodidades. Solucionó sus alquileres, los colegios de sus hijos, incluso el dinero en efectivo cuando no existían los cajeros automáticos. Ella siempre estaba allí para ellos. LUCIDEZPLANTILLAAA

El nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, dedicó unas palabras a su gran amiga, a través del Diario El País:

“La noticia me ha caído como un rayo; hace tres días estuve despachando, comiendo, cenando con ella y todo el tiempo tuve el siniestro presentimiento de que sería la última vez que la vería. Estaba siempre muy lúcida, llena de proyectos, realistas y delirantes. Como si fuera a vivir siempre. Pero su físico estaba realmente en ruinas y era imposible no preguntarse cuánto tiempo más esa ruina física seguiría sosteniendo a esa maravillosa cabeza y esa energía indómita”

Según Vargas Llosa, Balcells ” revolucionó la vida cultural española al cambiar drásticamente las relaciones entre los editores y los autores de nuestra lengua. Gracias a ella los escritores de lengua española comenzamos a firmar contratos dignos y a ver nuestros derechos respetados”.

“Fue mucho más que una agente o representante de los autores que tuvimos el privilegio de estar con ella. Nos cuidó, nos mimó, nos riñó, nos jaló las orejas y nos llenó de comprensión y de cariño en todo lo que hacíamos, no sólo en aquello que escribíamos. Era inteligente, era audaz, era generosa hasta la locura, era buena y su partida deja en todos los que la conocimos y la quisimos un vacío que nunca nadie podrá llenar. Carmen queridísima, hasta pronto”, escribió el escritor en el Diario El País.