NO al matrimonio infantil, por Verushka Villavicencio

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Para UNICEF el matrimonio infantil es una violación a los derechos humanos porque obliga a las niñas a retirarse de la escuela y abre las posibilidades para que sean víctimas de la violencia dentro del hogar. 12 millones de niñas menores de 18 años se casan cada año en todo el mundo, según cifras de febrero del 2019. Si la proporción se mantiene, al 2030 serán más de 150 millones de niñas.

¿Y qué sucede en el Perú? El artículo 241 del Código Civil contemplaba que los y las adolescentes menores de 16 años podían casarse con el consentimiento de uno de los padres. El 4 de setiembre del 2018, se publicó el Decreto Legislativo 1384 que modificó el artículo 42 del Código Civil, abriendo la posibilidad al matrimonio a partir de los 14 años.

Es decir, hoy los niños y niñas menores de 14 años se pueden casar. A la fecha, la única periodista que se ha pronunciado con una petición virtual que solicita la anulación del mencionado decreto dirigida al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, es Rosa María Palacios.

Mientras la guerra política invade las pantallas de TV y las redes sociales, la realidad del matrimonio infantil que vivimos es escalofriante. Según el estudio “Las adolescentes peruanas en matrimonio o unión: tradiciones, desafíos y recomendaciones”, elaborado por Plan International y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA Perú), actualmente existen 50 mil adolescentes entre 12 y 17 años unidas a un hombre mayor.

Pero, ¿por qué se dan estas uniones? El estudio señala que generalmente es por un embarazo. Pero en el caso de Piura, sucede la figura del “robo”. La adolescente o niña es robada de su hogar y pasa algunos días con su pareja. Ante este hecho, las familias de ambas partes, acuerdan la unión. En Loreto, la figura acaba con un fin económico reclamado por la familia de la adolescente o niña. En Lima, esta figura no existe. Las familias acogen a la futura madre y buscan por todos los medios que termine la escuela.

La pregunta sigue flotando: ¿por qué las adolescentes o niñas se refugian en relaciones amorosas fuera de casa? Un dato revelador es que 6 de cada 10 sufrieron violencia familiar y 7 de cada 10 son pobres y provienen de zonas rurales. Y lo peor, 3 de cada 10 son analfabetas. Es decir, las adolescentes y las niñas salen de sus hogares para huir de la violencia y se enredan en una situación que las victimiza nuevamente. La violencia de la que huyen se perenniza en su nueva unión limitando sus posibilidades de estudiar y conseguir un empleo digno. Estas cifras son la suma de la violación de todos los derechos humanos posibles. La niña y la adolescente es la que regularmente abandona sus opciones para una vida digna. En el caso de los niños, las familias hacen lo necesario para que no dejen de estudiar.

El matrimonio infantil perpetua las condiciones de pobreza, resta autonomía económica sobre todo a las niñas y adolescentes, restringiendo sus posibilidades para conseguir un empleo digno. La cifra es que 3 de cada 4 de estas mujeres termina ejerciendo trabajo doméstico no remunerado.

El matrimonio infantil es una violación a los derechos humanos y se contradice con la Convención de los Derechos del Niño y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que busca lograr el Perú al 2030. De esta forma, queda clara la contrariedad en la modificación al artículo 42 del Código Civil que lejos de proteger a la infancia, la vulnera.

Ahora, la tarea la tenemos todos los ciudadanos y consiste en firmar una petición para erradicar el matrimonio en adolescentes de 14 años. Aquí el enlace: https://www.change.org/p/ministerio-de-la-mujer-y-poblaciones-vulnerables-erradicar-el-matrimonio-en-adolescentes-de-14-a%C3%B1os?source_location=petitions_browse

Finalmente, una vez más para los gobiernos regionales y locales, la realidad los reta a la implementación de políticas públicas que se traduzcan en programas que den solución a la necesidad de promover salud y bienestar en las poblaciones que más lo necesitan. El abordaje debe ser innovador, retador y transversal para crear un programa diferente a toda la oferta actual que demuestra en cifras, su caducidad. Manos a la imaginación.

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