No fue derrotada, fue ignorada

340

Sorprendió a propios y extraños que el gabinete Jara no consiguiera el voto de confianza en su presentación ante el Congreso de la República. La premier se mostró segura de obtener estos votos y más de uno así lo creyó, pues su proactividad política, el respaldo de la “pareja presidencial” y la apertura al diálogo con las diversas bancadas parecía que serían suficientes para que la oposición la respalde. Sin embargo, lo que sucedió la madrugada de ayer no solo es una nueva crisis para el gobierno, sino que representa una llamada de atención distinta a las que ya habíamos visto.

Haciendo una lectura de la votación (63 abstenciones, 50 votos a favor y uno en contra) podemos afirmar que “técnicamente” al gabinete Jara no le negaron la confianza. No fue derrotada, fue ignorada, que a mi juicio es peor. Pues de nada le han servido las reuniones que ha tenido con las bancadas parlamentarias, el respaldo de diversos gremios o personalidades –como la CONFIEP o la señora Beatriz Merino- e incluso el ausentismo del escenario político de la señora Nadine Heredia, quien en estos últimos días no se ha dejado ver. Ana Jara no obtuvo la confianza que pidió.

Entonces, ¿Cómo se debe leer este resultado?. Según las declaraciones de la ministra Jara y del propio Presidente de la República, ellos ya han cumplido su tarea. Es decir, han acudido al Parlamento en el plazo previsto y han expuesto el Plan General de Gobierno. Como consecuencia de esto, ahora le toca al Congreso hacer su tarea –que según ellos- es darles el voto de confianza, sin más y porque les corresponde. Pero, ¿se lo han ganado? Las cosas no son tan sencillas y ya deberían saberlo (este es el sexto gabinete y Cornejo pasó por una situación similar). Lo que sucede es que ni la señora Jara ni el Presidente Humala logran darse cuenta de que no basta con dialogar y exponer planes. Tienen que tomar acciones concretas y dar muestra de que efectivamente quieren llegar a un acuerdo. La oposición pide que se cambien a determinados ministros que –después de los cornejoleaks- han quedado seriamente cuestionados, o cuya inoperatividad o reacción tardía, como es el caso del titular del MEF, ameritan que se les haga a un lado. Además piden que no se postule a Diego García Sayán a la Secretaría General de la OEA. Ollanta Humala debería evaluar y atender esos pedidos si realmente quiere el voto de confianza ministerial.

Este gobierno se ha acostumbrado a cometer errores y en algunos casos incluso acciones que lindan con delitos (como el caso Lopez-Meneses y otros) y actuar como si no pasara absolutamente nada porque saben que tienen el respaldo de sus “ayayeros” de siempre, que les hicieron ganar nuevamente la presidencia del Congreso. Pero esto ya no puede continuar así. El Presidente Humala, debería seriamente escuchar lo que le dice la oposición y tomar acciones en atención a ello. La oposición debería actuar con más firmeza y no ceder hasta que el gobierno demuestre con sus acciones que realmente los escucha y atiende sus exigencias porque son justas y le convienen al país. El PPC ha dicho que mantendrán su abstención al igual que los fujimoristas y los disidentes del nacionalismo. Ojalá que así sea y que esto lleve a reaccionar al gobierno, aunque sea en su recta final. No se la pueden llevar tan fácil.

Ana Jara necesita que los votos a favor superen a las abstenciones y a los votos en contra. Mientras tanto, se votará una y otra vez hasta que el Gabinete obtenga el voto de confianza o se lo nieguen. Si el pleno del Congreso le niega el voto de confianza a este gabinete, todos sus integrantes deberán renunciar a sus cargos. Si esto sucede, el Presidente de la República deberá conformar un nuevo gabinete que tendrá que volver a pedir el voto de confianza. Si el Parlamento le niega dos veces el voto de confianza a un gabinete, el Presidente de la República tiene la facultad de disolverlo y convocar a nuevas elecciones. No creo que se llegue a esto último, pero tal vez se tenga que conformar un nuevo gabinete.

Como mencioné en mi artículo anterior (https://lucidez.pe/noticias/voto-confianza-ministerial) considero que el voto de confianza ministerial no debería existir en un sistema Presidencialista “parlamentarizado” como el peruano. Las consecuencias ya las vemos. Sin embargo, ya que existe, debe ser utilizado como un instrumento de control político que -con responsabilidad y sin temor- la oposición tiene para hacer respetar el fuero parlamentario y la voluntad de muchos peruanos.