[EDITORIAL] ¡No hay alguien del APRA!

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El pasado domingo 05 de octubre, es decir hace una semana, los peruanos acudimos a las urnas para elegir –o reelegir- autoridades municipales provinciales, locales y presidencias como consejos regionales. Con resultados a nivel nacional que fueron la materialización de lo evidente, golpes a la polla o sorpresivas derrotas. Pero para este artículo nos concentraremos en la elección para alcalde de la capital de la república, Lima.

La elección de alcalde en la capital, como lo dijimos en el párrafo introductorio, no hubo gran sorpresa, puesto que el dos veces ex alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, regresa a la conducción de los destinos de la ciudad con un poco más del 50% de los votos. Hasta acá, nada nuevo, ya sabíamos que Castañeda sería el próximo alcalde, salvo las dos grandes sorpresas, a pesar de lo evidente de la elección, que se dieron en la capital.

La primera sorpresa, fue el nada pensado segundo lugar conseguido por el candidato del Partido Aprista Peruano (PAP), el ex ministro de Transportes y Comunicaciones Enrique Cornejo, y el humillante tercer lugar conseguido por la actual alcaldesa, Susana Villarán, la cual se convierte –desde la implantación de la elección de alcaldes por voto popular en 1964- en la primera alcaldesa que aspira a una reelección y no la consigue; a pesar de haberse salvado a principios de 2013 de ser revocada, con casi un 50% que le dio una segunda oportunidad, y ni así consiguió mantenerse en el sillón de Nicolás de Rivera.

En esta entrega, nos concentraremos en la primera sorpresa, el segundo lugar alcanzado por el APRA para la alcaldía Metropolitana de Lima. Por qué. Para comenzar, el Partido Aprista solamente ha llegado una vez a ocupar la alcaldía de Lima, en el periodo de 1986 – 1989 con Jorge del Castillo, durante el primer gobierno de Alan García; desde antes de esa fecha en adelante, el partido de la estrella nunca había tenido buenos resultados en Lima, puesto que esta ciudad –por historia- es una plaza “hostil” para los compañeros, hasta ahora.

La semana pasada, el APRA logró –como dijimos en el párrafo anterior- un sorprendente segundo lugar en una plaza “imposible” en elecciones municipales para ellos, logrando pasar, en una semana, de 3,5% al 18% alcanzado el pasado 5 de octubre; esto a consecuencia del debate previo a la elección, en el cual su candidato, Enrique Cornejo, logró “dar en el blanco” frente a un Castañeda que no supo explicar cómo hará su propuesta de monorriel, y a su vez explicar sucinta y claramente sus planes para la ciudad. Una semana más, y quién sabe…

Pero bueno, concentrémonos en la otra sorpresa que el APRA dio el pasado domingo, casi no hubieron personeros apristas en las mesas de votación aquí en la capital, y como nuestras fuentes revelan, también hubo falta de estos en muchas mesas del interior del país. Un hecho que no puede negarse, incluso por los más encarnizados detractores del APRA, es el oficio, experiencia y recorrido electoral de los personeros apristas, el cual lo han logrado a través de la agitada historia de ese partido. Oficio que se vio en las elecciones de 2001 y 2006, en las cuales lograron colocar en la segunda vuelta a Alan García en desmedro de Lourdes Flores.

Nuestras fuentes nos revelan que la responsable de los personeros para Lima, fue la ex congresista Mercedes Cabanillas, la cual, como miembro de la comisión política del PAP, se opuso a la candidatura de Enrique Cornejo (candidatura que nació desde las juventudes y bases limeñas del PAP) desde un comienzo, y a pesar de esa oposición insistió en ver el tema de personeros, en el cual, para sorpresa de muchos, fue la principal falla del APRA el día de la elección. Dicho esto, la pregunta cae por sí sola, por qué Mercedes Cabanillas, que se oponía desde el principio a la candidatura del ex ministro Cornejo, se ofreció a ver este tema tan delicado en una elección para cualquier partido, y más aún, a sabiendas de esta oposición, se le haya confiado tan importante encargo. Así mismo, según El Comercio y Perú 21, los dos únicos alcaldes apristas en Lima, Lurín y Breña, pedían que se apoye en distrital a ellos, y en el provincial al candidato de Solidaridad Nacional, pero su desconfianza en su candidato provincial les impidió continuar en sus alcaldías, ¿les salió el tiro por la culata? ¿o apoyaron a Castañeda –a riesgo, materializado, de perder la elección- por una orden superior?….

La fuente consultada por Lucidez.pe nos comenta que la comisión política del PAP nunca estuvo a favor de la candidatura de Enrique Cornejo, y que más bien esta logró materializarse –y mantenerse- gracias al tesón y decisión de las bases y juventudes de su partido.

Por lo antes mencionado, cabe otra pregunta más. ¿Por qué la comisión política del PAP hubiera querido boicotear la candidatura de Enrique Cornejo? ¿Qué temores podrían haber surgido en el APRA ante el nacimiento de un nuevo líder al interior del partido? ¿Por qué el APRA no colocó al servicio de su candidato –que estaba haciendo historia en una plaza históricamente hostil- su principal activo, sus personeros?

Todas estas preguntas, y actitudes de la comisión política aprista pueden tener a lo mejor un tufillo de temor al nacimiento de una nueva que pudiese remecer el liderazgo de Alan García al interior del PAP; Cornejo ha demostrado que el APRA puede lograr ganar simpatías de –apristas y no apristas- al margen de la figura de Alan García, que solo envió un Twitt de apoyo a su candidato en todo el desarrollo de la elección.

La carrera para las elecciones generales del 2016 ha empezado, y esta elección municipal deja como lección que algunos partidos pueden presentar a los peruanos figuras frescas al margen de los viejos liderazgos de sus partidos, como del colapso de los partidos nacionales al interior del país, en favor de la aparición de “casicasgos” políticos en todo el territorio nacional; esto se vio en los resultados de las elecciones para presidentes de gobiernos regionales.

Veremos qué pasa dentro de año y medio. ¿Aparecerá un nuevo outsider, pero proveniente de los partidos políticos nacionales o de algún ungido por los “nuevos casiques” de la política que han surgido en el interior del país?