No retrocedamos, estamos por buen camino; por Juan Diego Llosa

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Hace 4 años era imposible pensar que hoy día estaríamos analizando a la selección después del Mundial de Rusia. Realmente lo conseguido sobrepasó lo esperado y la selección nos dio alegrías de las cuales nos tenemos que sentir orgullosos.

En noviembre se logró el objetivo que se nos negó por 36 años con un equipo renovado y sobre todo homogéneo en lo futbolístico y en lo personal. Y luego de lograr la tan ansiada meta se celebró muchísimo, insisto, merecidamente.

Pero era momento de dejar de festejar para poner la cabeza en lo que realmente importaba: la copa del mundo. El trabajo fue impecable: amistosos oportunos de cara a los partidos mundialistas y ambiente profesional en todo momento. Muy merecida, y emotiva, la despedida de la selección contra Escocia.

En el Mundial se nos cortó la racha de victorias y nos despedimos en el segundo partido. Estuvimos muy cerca ante Dinamarca, incluso lo podríamos haber ganado pero, lamentablemente, no se pudo. Y con Francia tampoco logramos materializar el buen juego con, al menos, un empate.

Son dos partidos en los cuales hemos podido sacar tranquilamente cuatro puntos, pero la realidad no es determinada por la justicia del trámite sino por el resultado en sí. El agradecimiento y la gratitud hacia los jugadores se debe mantener pero en esta competición puntual no se logró el objetivo y eso merece una autocrítica para lograr volver a clasificar y esta vez aspirar a algo más en la copa.

Hemos avanzado mucho y, en mi opinión, alabar el desempeño de esta competición sería retroceder. No es un buen mensaje que todo sea positivismo después de dos derrotas, lo prudente ahora es replantear objetivos y volver a generar situaciones de celebración como lo fue la clasificación. Ya quedó claro que este grupo está comprometido, el esfuerzo, por fin, lo podemos dar por sentado y ese es el camino para apuntar al triunfo.

Hay equipo para pensar de una manera ambiciosa de cara a lo que viene. Muchos de los jugadores de este grupo nos van a representar en los próximos cuatro años y sobran motivos para ilusionarse. Es momento de voltear la página y mirar hacia adelante, que ese 15 de noviembre se quede atrás después ganar la Copa América de Brasil o después de sacar boletos para Qatar.

Hay motivos para pensar que la clasificación a Rusia no fue un logro aislado sino el inicio de una etapa ganadora. Y en esta etapa ganadora debemos ser ganadores todos, celebrar las victorias y mejorar en las derrotas.

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