Oiga Señor Presidente, o quien gobierne’

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Finalmente, se salieron con la suya. Después de que se desestimara la consulta a la Comisión de Constitución (habiendo fundados cuestionamientos sobre la inconstitucionalidad de la norma), y se debatiera un proyecto de ley que ya estaba totalmente consensuado entre el congresista Mora y el ministro de Educación, consiguieron aprobar la Ley Universitaria. El “triunfo” fue bastante pírrico -56 votos a favor, 46 en contra y 3 abstenciones- si señores, no me he equivocado, con esos votos pretenden reformar la educación universitaria. Ahora ha salido el ministro Saavedra a decir que “abriremos el diálogo para el reglamento”, ¿Por qué no lo hicieron para la aprobación de la Ley? ¿Es consciente el ministro de la incertidumbre que se ha generado al respecto (principalmente de los universitarios y de aquellos que quieren estudiar en una universidad)? ¿Ya se ha pensado qué se hará con la gran masa que no puede acceder a las “universidades de calidad”? Y es que esta ley deja más dudas que luces, pero cuenta con la luz verde de la señora Nadine.

Y después de la aprobación de la Ley Universitaria –casi entre gallos y medianoche- la ministra de Salud (que no puede con la huelga de los médicos y enfermeras) acompañada del ministro de Justicia (quien ya mandó a su viceministro a que rinda cuentas sobre esto ante la ONU) y la ministra de la mujer y poblaciones vulnerables (que está poniendo en riesgo al ser más vulnerable de todos) presentaron una guía para cometer delitos, porque el mal llamado “aborto terapéutico” en el Perú es un delito –que no tiene sanción penal- pero no por ello deja de ser ilegal y atenta claramente contra lo que manda la Constitución: “…El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece.” (y como es lógico, lo primero que le favorece es el derecho a vivir). Y como si esto fuera poco, se establece un “numerus apertus” para que alguien -bien intencionado seguramente- pueda colar muchas más causas que justificarían la comisión del delito. Felizmente aún hay médicos que saben bien que su función es salvar vidas y en situaciones extremas –que seguro se dan- son conscientes que su deber es hacer todo lo posible para salvar la vida de la madre y del ser que lleva en su vientre. Desde este domingo –día en que entró en vigencia el protocolo- a muchos concebidos no se les permitirá ver la luz, pero quien ya la vio y dio luz verde es la señora Nadine.

Todos distraídos con el mundial y con estos temas en la cabeza, no nos dimos cuenta de que antes de ayer se entregó la buena pro del Gasoducto Sur Peruano al único postor, el consorcio conformado por Odebrecht (Brasil) y Enagás (España), pero no es la primera vez que la brasilera Odebrecht gana estas licitaciones, es más, desde que Ollanta Humala es presidente tiene mucha suerte, no olvidemos que a ellos se les encargó la Interoceánica Sur y nos cobraron el triple de lo presupuestado inicialmente, ¿Qué deudas ajenas (electorales seguramente) estaremos pagando todos los peruanos?, porque a todos nos cobrarán un monto extra en nuestros recibos de luz para financiar este proyecto. Aún cuando no había terminado la ceremonia del otorgamiento de la buena pro, el otro consorcio que se presentó para esta licitación, señaló que Proinversión los descalificó antes de que culminara el plazo que les dieron para subsanar una observación. Ya se supo que Proinversión llegó a la conclusión de que la observación era insubsanable después de consultar a dos estudios de abogados. Ambos estudios tienen entre sus principales clientes a la tan bien reputada firma brasilera, y esto tiene para rato. Y en este caso, ¿Quién habrá dado la luz verde?.