Ojo de Tigre, por Mauricio Izaguirre

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Este viernes todos los peruanos tuvimos una cita con nuestra selección de fútbol que jugaba contra el equipo de Estados Unidos, dirigido por Jurgen Klinsmann. Durante el partido, Perú pudo mostrar el trabajo que Ricardo Gareca ha realizado, ya no se ve más que el equipo nacional juegue al pelotazo o al “ratoneo”. El equipo dirigido por Gareca tiene como característica principal la elaboración de jugadas a ras del suelo y la buena asociación que hay entre todos sus jugadores. Como todo proceso, y más aún en uno que recién empieza, la selección peruana tiene que mejorar en puntos específicos para poder lograr la tan ansiada clasificación al Mundial de Rusia 2018.

Después de muchos años, Perú está jugando como todos los peruanos una vez quisimos, ese juego con pases cortos en el que todos tocan el balón y se desmarcan para seguir tejiendo jugadas. Un jugador que es el maestro de la orquesta de este estilo de juego es, nuestro tan querido Carlos Lobatón, “Loba”, quien le da orden al juego de la selección y siempre deja a más de uno boquiabierto con uno de sus pases en cortada que son el vivo retrato de la frase “Hazte famoso”. Lobatón, a sus 35 años, se ha convertido en una pieza fundamental para Gareca y su comando técnico, tanto así que ante la ausencia de Claudio Pizarro, es él el capitán de la rojiblanca. Para el 2018, “Loba” tendrá 38 años y, si logramos la clasificación al mundial, en un campeonato de máximo nivel y dificultad, la edad se convierte en un factor determinante. Es por esta razón que Gareca debe encontrar un jugador que pueda jugar de la misma manera que el capitán de la selección y así poder balancear y dosificar el rendimiento de este jugador que resulta una pieza fundamental en nuestro 11 nacional.

Otro aspecto del cual el “Tigre” Gareca debe estar al tanto, es la constante ausencia de Paolo Guerrero. Paolo es el mejor delantero que tiene la selección pero su presencia no es totalmente  asegurada debido a temas que parten desde posibles lesiones hasta expulsiones o sanciones debido a su carácter explosivo. Pizarro es el llamado a ser el otro referente en el ataque peruano pero actualmente no tiene actividad futbolística debido a que no tiene un contrato firme con algún club. Hay muchos delanteros que están siendo voceados para ser considerados dentro del plantel de la selección, entre ellos: Yordy Reyna, Irven Ávila, Daniel Chávez e Iván Bulos. De esa pequeña lista de delanteros el que más se asemeja por la forma de juego y estado físico es Iván Bulos quien es uno de los goleadores del campeonato nacional.

Para muchas personas, lo primero que se debe hacer al momento de armar un equipo de fútbol es la defensa. La defensa de la selección ha mejorado en comparación con anteriores pero no da la seguridad que se necesita. La defensa peruana está conformada por Advíncula, Zambrano, Ascues y Vargas; de estos cuatro jugadores los llamados a ser los referentes son Vargas y Zambrano. Lamentablemente estos dos jugadores son los responsables que la defensa no termine de consolidarse. Zambrano viene perjudicando al equipo y a todos los hinchas peruanos cada vez que pierde la concentración y cae en provocaciones del rival. Por otro lado, el “Loco” Vargas ya no tiene el recorrido de antes y en el mano a mano ya no es seguro. Gareca tiene que trabajar el aspecto psicológico del zaguero que juega en Alemania para poder potenciar su juego igual como lo hizo con Cristian Cueva durante la Copa América. Con respecto a Juan Vargas, este ya no está en la posición de sentirse fijo en el equipo y debe pelear el puesto de lateral izquierdo con Yotún y Céspedes, que si les dan la oportunidad, no la van a echar a perder.

A pesar de los pocos partidos que tiene Gareca con la selección, se puede ver que hay trabajo y un esquema que se respeta. El sueño de todos los peruanos depende del comando técnico y de los 21 jugadores de la plantilla pero es más que seguro que cuando la selección juegue de local, el Estadio Nacional va a estar repleto y así es como los hinchas vamos a jugar nuestra clasificatoria, apoyando al equipo de todos incondicionalmente.